Tan duro día de lluvia,
de tormenta y de viento
provocó que antes volviéramos
a casa sin en verdad quererlo.
Tempestad que nos dejó helados
y ni en casa estábamos resguardados.
Tuvimos que improvisar algo
para no acabar por enfriarnos.
Y sí, seguía la lluvia y el vendaval,
seguía el frío pero nosotros calientes;
desnudo querías verme y yo también a ti verte,
el frió solo nos calentó más.
Llegamos a casa mojados,
pero no por lo que luego hicimos,
sino porque nos había empapado
la lluvia bajo la que de la feria volvimos.
No había música hasta que volvimos,
que la puse para calentarnos;
pronto tú y yo con deseo nos comimos,
ni nos enteramos de que la luz se había ido.
Porque estábamos tú y yo tan calientes
a pesar de que hiciera tanto frío
que los saltos que encima de mí dabas
quería que siguieran para siempre.
Dentro de ti, no se calmaba
esa poderosa erección
que tenía, ya sin pantalón,
antes de que la ropa te quitaras.
Y es que yo quería cambiarme,
pero acabé por tocarte.
Me calenté y te calentaste
cuando me viste y la ropa quise quitarte.
Hacía frío pero estábamos calientes,
ni siquiera tal temporal
pudo hacer que la ropa sobrara,
a causa de esta calentura criminal.
Tenía tantas ganas de esto hacer,
contigo en la cama,
que ni siquiera frío llegamos a tener
a pesar de que la tempestad no amainaba.
Cuando debajo de mí te tumbaste,
el mal tiempo ya había pasado,
pero sin mí tú no acabaste
y juntos tuvimos ese intenso orgasmo.
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Lo Que Disfruto Hacer
PoetryAquí simplemente, al no tener una referencia, base ni nada, escribí lo que me salía
