Wine and deep chat

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Habían pasado unos días desde la última vez que Magnus había visto a Alexander y cuanto más pensaba en lo ocurrido aquella noche, más comenzaba a preguntarse si quizá habría sido mejor mantener la boca cerrada

No porque pudiera recordar haber dicho algo malo. Había sido él mismo, como siempre. Había hecho una pregunta, había bromeado, había sido cariñoso con Alec... nada que, desde su perspectiva, justificara el extraño silencio de los últimos días

Pero Alec no había respondido ninguno de sus mensajes

Magnus intentaba no darle demasiada importancia. Clary le había comentado alguna vez que su hermano podía desaparecer del mundo cuando estaba concentrado en una investigación, y prefería pensar que esa era la explicación. Además, Alec era una persona directa. Si algo le molestaba realmente, Magnus suponía que se lo diría

...O al menos eso esperaba.

Intentando convencerse de que no ocurría nada extraño, regresó a la ilustración que tenía pendiente para la editorial. Llevaba apenas unos quince minutos trabajando cuando el sonido del ascensor privado llamó su atención

—¡Magnus!

El vampiro levantó la cabeza desde su mesa de trabajo.

—Tess, estoy en mi atelier

Unos segundos después, Tessa apareció en la entrada acompañada de su esposo, con una expresión de fingida indignación

—¿Cómo te atreves a dejarnos plantados, Magnus Bane?

Magnus parpadeó

—¿Eh?

Tessa arqueó una ceja

—No digas «¿eh?». Te olvidaste de que hoy almorzábamos juntos

La expresión indignada duró apenas un instante antes de que apareciera una sonrisa

—¡Oh! Lo siento, cariño. Lo olvidé completamente

—La edad comienza a afectarte por fin —comentó William

Magnus lo miró de arriba abajo

—No más que a ti, William

—No empiecen —los interrumpió Tessa, divertida— ¿Te parece si pido algo para comer y nos quedamos aquí tomando una copa?

—Lo que quieras

Magnus dejó el lápiz sobre la mesa y salió del atelier con ellos

—¿Estabas trabajando? —preguntó Tessa mientras sacaba el teléfono para revisar qué podían pedir

—Sí, pero puedo dejarlo para después. No tengo ningún plazo complicado.

Los tres fueron hasta la cocina. Magnus sirvió tres copas de vino y regresaron al living para acomodarse en el amplio sofá

Tessa todavía estaba revisando las opciones de comida cuando finalmente levantó la mirada

—Entonces... ¿Qué hizo que olvidaras nuestro almuerzo? William pensó que estarías con Alec, pero claramente no es así

Magnus suspiró

—No he visto a Alexander en un par de días

La expresión de Tessa cambió ligeramente

—¿Pasó algo?

—La verdad... no lo sé

William frunció el ceño

—¿Cómo que no lo sabes?

—No lo sé, William. Hace días que no lo veo y ni siquiera ha visto mis mensajes

I found you (EN EDICION)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora