El resurgir de las cenizas

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Los bomberos, ambulancia y algunos policías llegaron casi diez minutos después del inicio del incendio, la familia Todoroki y Keigo fueron llevados al hospital más cercano, Shoto quien resultó casi ileso y con la mente despejada fue quien pudo dar detalles a los oficiales sobre lo que había ocurrido, Rei y Fuyumi casi no tuvieron quemaduras, si al caso un poco en él cabello y la ropa, pero habían sufrido ataques de nervios y fueron sedadas, Natsuo resultó con quemaduras de segundo grado en los brazos, los cuales quedaron rojos y con ampollas, le dijeron que podían sanar pero era probable que quedarán marcas de por vida, Keigo y Enji resultaron con quemaduras de segundo y hasta tercer grado, el primero en su espalda, hombro izquierdo e incluso parte de su menton, lo cual dejaría cicatriz, el segundo en manos y brazos, Touya por su parte se llevó la peor parte, su cuerpo recibió quemaduras de tercer grado en el ochenta y cinco por ciento de su cuerpo, lo que lo dejaría marcado de por vida, la casa desapareció por completo, a pesar de estar en excelentes condiciones era ya una casa muy vieja que había albergado generaciones de la familia Todoroki, antes de subir a la ambulancia Enji dio un último vistazo a las ruinas negras donde aún bailaban las brazas, una parte de él se sintió devastada pues ese lugar fue su hogar desde que tenia memoria, pero otra pequeña parte sintió como si con ese fin ya no estuviera atado a las expectativas de su familia, como si los demonios que vivieron ahí también se hubieran quemado y su familia fuera libre de irse al fin y olvidar cada trauma que vivieron en cada habitación y esquina de la enorme casa

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Habían ya pasado algunos días desde el incendio, Shoto, Fuyumi, Natsuo y Rei habían sido dados de alta y se encontraban viviendo en un hotel cercano al hospital, ya que los brazos de Natsuo aún podían infectarse y era necesario revisarlos todavía, Touya seguía en cuidados intensivos y al ser dado de alta sería enviado a un hospital psiquiátrico para tratar sus problemas mentales, añadiendo además algunos años de prisión por intento de homicidio múltiple

- tranquilo Enji - le dijo el oficial Tsukauchi sentado a su lado - es el mejor lugar donde podría estar Touya, ahí están los mejores especialistas que pueden ayudarlo mucho -

- pero yo no pude ayudarlo, Touya esta ahí por mi culpa -

- no te culpes, hiciste lo que pudiste - dijo mirando las manos vendadas del hombre

Unos suaves golpes en la puerta llamaron su atención esta se abrió ligeramente y Keigo se asomo por la abertura, aun vestia la bata de hospital y sus vendajes bajo ella

- lo siento, no quería interrumpir  -

- no hay problema - respondió Tsukauchi levantándose de la silla - yo ya casi me iba, claro que antes pensaba en ir a verte pero te me adelantaste ¿como estas Hawks? -

- bien, bueno...he estado mejor, pero salí bien, gracias por preguntar -

- me alegro por ti, bien, me retiro, cualquier cosa seguimos en contacto, hasta luego -

El oficial Tsukauchi salió de la habitación dejándo sola a la pareja, tímidamente Keigo se sentó en la silla junto a la cama de Enji pero este no le miraba,  Keigo supo que él no le hablaria si no decía algo primero 

- que gusto ver que estés bien, Endeavor san...quise venir desde hace unos días atrás pero mi doctor no me dejaba salir de mi cuarto, al parecer me infecte un poco y debía permanecer en observación -

- ve al punto Keigo ¿a que viniste realmente? -

Keigo bajo la mirada

- vine a sincerarme contigo, es lo que he querido hacer desde hace meses y no había podido -

- ¿meses? ...te refieres a ese absurdo plan por el que mis hijos te pagaron, la verdadera razón por la que te acercaste a mi -

- si, pero no quiero que pienses que fue así todo el tiempo -

- ¿entonces cuanto tiempo, he? - pregunto voltendo a verle pero con una mirada adolorida - ¿donde inició la verdad y donde la mentira? Por que yo no puedo distinguirlo, ni siquiera sé si me estas hablando con la verdad ahora o solo viniste hasta aquí por que alguien más te pago -

- ¡no! Nadie me dijo que viniera, yo lo hice porque así lo sentí...mira, yo entiendo si no me crees, incluso si me odias por todo lo que paso y ya no quieres verme nunca más - las lágrimas empezaron a resbalar por las mejillas de Keigo - pero por favor, solo déjame explicarte una última vez -

- ... -

- yo acepte el trato porque pensaba que hacia algo bueno, pero después fui conociéndote y poco a poco me enamore de ti, para cuando fuimos a Sendai yo ya estaba enamorado y fue ahí donde sentí miedo por primera vez de que te enterarás de todo y me odiaras -

Enji recordó la primera vez que durmieron juntos y la "pesadilla" de Keigo

- te juro que yo nunca supe que el teléfono tenia cámaras ocultas, Dabi...Touya me engaño, a cada día que pasaba contigo me enamoraba cada día más y con ello crecía la mortificación, entonces pensé en acercarme a tus hijos para proponerles acabar con él absurdo boicot, creo que Shoto lo acepto, Natsuo no estoy seguro pero Touya, bueno, ya sabemos como acabó todo, Enji san, te juro que no busco justificarme y quedar como una víctima, no, yo sé que hice mucho mal y cometí grandes errores, la vida no me va alcanzar para arrepentirme de ello, pero de lo que nunca me arrepentiré es de haberte conocido y amado como lo hice, entiendo si ya no me quieres cerca y me pides que me aleje de tu vida, esta bien, aceptaré lo que me pidas, pero antes de eso, déjame decirte que te amo, te amo como nunca ame a nadie y...-

Keigo fue interrumpido por un jalón que lo llevó hasta los brazos de Enji, que lo abrazo con fuerza

- yo también te amo, Hawks...nunca, nunca en mi vida pensé llegar a sentir algo así -

Lágrimas de felicidad escaparon ahora de los ojos de Keigo, correspondió también el abrazo de Enji y paso sus manos por la gruesa espalda, era doloroso debido a sus heridas pero ahora no le importaba en lo más mínimo, si muriera en ese preciso momento lo haría feliz y con una sonrisa en el rostro

- perdóname por mentirte, te juro que nunca más volveré a ocultarte nada, solo déjame estar a tu lado, solo eso  -

Le dijo separándose un poco de él, para mirarle a los ojos, Enji no respondió, solo acaricio los rubios mechones de cabello y miró el rostro del muchacho, las bellas facciones de Keigo ahora estaban marcadas por una cicatriz que nacía en su espalda y se asomaba por el lado izquierdo de su menton, Enji rozo la cicatriz con la yema de sus dedos

- lo siento por esto -

- no fue tu culpa, yo arderia felizmente en el fuego del infierno solo por un momento como este... contigo -

- eres tan irracional, tan tonto -

- tan tuyo -

De nuevo se miraron, acercando sus rostros lentamente para darse un beso que se sintió como si fuera el primero, tal vez así fue, ya nadie tenía nada que ocultar o de que sentirse avergonzado,  eran solo dos amantes compartiendo un beso como millones más en el mundo.

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Vida PropiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora