"Feliz aniversario amor"
Eran las palabras que rondaban por la mente de Alessandro Nesta desde esta mañana, un puto domingo, un mensaje que había recibido por parte de su pareja Paolo, quién volvía a casa en la tarde-noche por temas del trabajo, se le había olvidado su propio aniversario.
Paolo no lo despertó, pero le dejó un mensaje y era más que claro que él si tenía un obsequio para Nesta, pero este estaba en blanco.
Se sentía culpable por no acordarse, aunque le quedaban unas cuantas horas para comprarle un regalo medianamente decente.
El problema era que no sabía que darle, y sus amigos quiénes habían llegado a la casa a petición del romano no lo ayudaban en nada.
- Regálale un auto. -Dijo Rui Costa.
- Sí, le compraré un auto justo ahora, deja me saco la plata del culo. -Contestó sarcástico.
- Sí Rui, piensa además Sandro ya tiene uno. -Dijo Inzaghi dándole un zape en la frente.
Todas las peticiones no servían para Alessandro, eran estúpidas, muy imposibles, bastante caras o simplemente es algo que a Paolo no le gustaría.
Se encontraba estresado a más no poder, faltaban tres horas para que Paolo llegase a casa y no han conseguido nada.
- Ya te lo dije Sandro, dale su buena cogida. -Habló el ucraniano Shevchenko.
- ¡Que no todo es sexo joder! -Contestó irritado.
- Sí Andriy deja de pensar en esas cosas ahora, esto es muy importante y tú sólo piensas en impurezas -Lo regañó Kaká.
- ¿¿Se dan cuenta que sólo hemos estado discutiendo y no hemos llegado a nada?? -Interrumpió Dida.
- Pues no es nuestra obligación, es culpa de Alessandro por olvidarse de un fecha importante. -Dijo Andriy.
- Pero sí es nuestra obligación ayudarlo como amigo.
- Sí, pero es obligación de él como novio haberse acordado de un evento canónico. -Respondió Inzaghi.
Alessandro se maldecía asimismo porque supo perfectamente que lo que decían era cierto, más avergonzado no podía estar y los peores escenarios se hacían presentes en su cabeza.
- Todos cometemos errores, ¡él es olvidadizo ya lo conocen! -Defendió Kaká.
- Con razón jamás me dio algo para mí cumpleaños... -Reprochó Rui Costa con la mirada al italiano que estaba al borde de un colapso mental.
En eso a Kaká se le ocurrió una maravillosa idea.
- Sandro, hazle una carta.
Este sólo lo miró mal.
- ¿Carta? soy disléxico, no le haré ninguna car-
- ¡Eso qué! una carta que salga del corazón, eso lo es todo
- Pero no sé escribir como ust-
- ¡No seas terco! -Interrumpió Pippo- A él no le va importar si escribes jeroglíficos o como sea, la intención es lo que cuenta.
- Que carta ni qué nada, es lo más básico del mundo, debe de ser algo especial y distinto...
Ni cortos ni perezosos, no le quedaron más que aceptar la decisión del pelinegro aún si este fuera bastante terco y de mente un poco cerrada.
Ya no había más ideas, todo se acabó y Alessandro se sentía acabado.
Decepcionado mejor dicho.
Se quedaron en un largo silencio que duró aproximadamente unos treinta segundos antes de que Andriy pudiera abrir la boca otra vez.
- Sigo insistiendo en que le des su noche de pasión.
