-Te arrepentirás Yoongi y ella lo hará también, seré su sombra y su mal karma - esa mujer le dijo molesta - una mujer como yo no se rechaza.
Ella tomó su maleta y se fue de ese edificio.
Yoongi pudo haberse acostado con ella, al fin de cuentas no era la primera vez que lo hacía, pero ahora había encontrado a alguien diferente. Alguien que lo miraba distinto y no la iba a perder por una mujer como esa.
Desde ya estaba compadeciendo al hombre con el que ella se casaría.
Seguramente algún rico sin amor propio o un idiota desesperado por casarse. La mujer era hermosa, y cuerpo perfecto estaba entre sus mejores atributos. Pero la enferma mente que tenía le restaba todo lo bueno que pudiera tener.
Ella se fue a un hotel, pero no paró ahí. Se fue a un bar donde encontraría con quien pasar la noche. No importaba quien, solo quería saciar las ganas que Yoongi no quiso apagar.
Vio entonces una magnífica espalda, claramente se notaban las horas de gimnasio, esa seria su presa. Mañana se divertiría con el estúpido de su prometido jugando a ser la novia perfecta.
Soltó su cabello, desabrochó un botón del escote dejando ver lo que ahí guardaba. Bajó su blusa para que se viera un poco más y camino como leona en celo dispuesta a atrapar su presa.
Entre más se acercaba, más le gustaba lo que veía, ese ejemplar sustituiría muy bien a Min. Quedaría sin ganas para el aburrido prometido qué aguardaba en su aburrida mansión con su más aburrida madre.
-Disculpa guapo - dijo ella en tono seductor.
Pero el la ignoró por completo.
-Disculpa, - tocó su hombro - te la pondré fácil, tu y yo....
El hombre se dio la vuelta entonces
-¿Camille? - preguntó extrañado el joven.
-¿Que haces tu aquí? - preguntó ella.
-Acabo de comprar este lugar, sabes que me encanta rehabilitar este tipo de negocios. - El le respondió - Tú y yo ¿Qué?
-Olvidalo Namjoon, me iré a dormir ahora - Ella se rindió, volvería a su habitación y no habría otra más que quitarse las ganas con el estúpido de su prometido.
Al salir del bar, hubo alguien que le invitó un trago....
-Te lo invitaré yo, - ella dijo sexi - en mi habitación.
El aceptó y se fueron juntos.
Jungkook en su casa había pasado la noche más horrible además del día que dejo que Jimin se fuera. Ese día se embriago hasta perder la conciencia. Pero solo fue ese día. No como dijo su madre.
Ahora tenía claro que iría a casa de la abuela Park, de seguro ellos estarían ahí. Tenía una seria duda de por que El cantante Min Yoongi era su amigo. Y ese modelo. Tenía muchas dudas, lo más evidente era que Park Jimin ya no era la misma persona de hace seis años.
Ahora era famoso, alguien importante y seguramente un tronar de dedos y tendría la prensa sobre quien quisiera propasarse.
Una loca idea vino a su cabeza.
Buscó en los documentos que Park le entregó más temprano, y lo encontró. No era su número personal como esperaba, pero si su correo electrónico.
Redactó un original correo, lo pulió por unos minutos y lo envió.
Sabía que debía funcionar. Era su última oportunidad. Debía hablar con el a solas.
Eran casi las seis de la mañana y Jungkook seguía sentado frente al escritorio de su habitación. Esperaba una respuesta. Respuesta qué no llegaba.
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ERAS MI MUNDO
أدب الهواةConoces a la persona con quien jurarías pasarías el resto de tu vida. Pero la sociedad, las malas compañías, el amor propio, el desamor y circunstancias inesperadas llegan y todo lo cambian. -¿Por qué lo hiciste si eras todo mi mundo? Es la pregunta...
