— ¡Nii-san!— el exuberante grito de Rin irrumpió todo sonido.
El castaño cayó al suelo presionando su abdomen entre sus brazos, reteniendo quejidos de dolor.
Enseguida Alexandro se acercó para ayudarle a la vez que Kaname atraía a Yukki consigo y observaba al bicolor.
El olor a sangre se intensifico, olor a purasangre.
Olor a un Kuran.
El bicolor mascullo alguna cosa y dejo que el azabache le ayudara a pararse.
— ahg, que asco—escucharon a la castaña hablar mientras miraba su vestido manchado.
Al parecer, se decidió ignorar el comentario, ya que por su actitud tan asquerosa se era de esperar, pero el ser ignorada no le agrado y enseguida empezó a chillar.
— ¡Kaname-Niisama! ¡Mira que ha pasado con mi hermoso vestido! —dramatizó —. ¡Está manchado! ¡Qué asco!
— Yukki... — mascullo y le dirigió una mirada autoritaria, pero la chica al parecer había perdido su razonamiento.
— ¡es horrible! ¡mira, mira!
Y siguió con su berrinche.
El empezó a ignorarla, poniendo incómodos a los nobles ya que ese comportamiento era realmente malcriado de su parte.
Era una vergüenza.
— ¡Kaname-niisama!
¿En que estaba pensando Kaname cuando despertó su gen?
Esto era como un castigo para él.
¿Dónde estaba su dulce y linda Yukki?
Kaname miro hacia otra dirección intentando ventilar su cabeza y disminuir las ganas que tenia de callar a la malcriada mocosa de manera algo violenta.
Entonces poso la mirada en el castaño, ahora su hijo estaba prestándole su hombro para que se recostara.
Se parecían en cierta manera.
Se parecían mucho de hecho.
— uhm...—se quejó un poco, parecía que estuviera luchando con algo en su interior ya que en esa miras el dolor no era lo único presente.
— Haru—susurro preocupado al sentirlo mascullar.
— Estoy bien— afirmo y alzo la mirada, para luego posarla sobre Rin—. ¿De dónde salió ese último grito?—pregunto con una sonrisa ladeada, divertido.
Rin, se sonrojo un poco y desvío la mirada avergonzado.
— solo...salió y ya...—mascullo.
—Ohm...
—vallamos a la academia— dijo el azabache ayudando al bicolor a acomodarse.
Pero entonces este soltó otro pequeño gemido, y una extraña cicatriz apareció en su rostro.
Una que Rin le había parecido ver aquella vez que lo vio por primera vez, cuando conversaba con Hana y la azabache...no, esa vez no fue la primera vez, estaba seguro, pero entonces ¿cuando?
Esta extraña marca se fue opacando hasta quedar marcada como un tatuaje el cual iniciaba en su frente con una mancha trillada negra que bajaba en forma de línea hasta la mitad de su mejilla atravesando su ojo amatista y ahí cruzaba hacia la comisura de su rostro, pero antes de llagar ahí, volvía a bajar hasta terminar la mejilla.
—Tsk—chasqueo su lengua y finalmente se destenso un poco.
— solo relájate Haruka—hablo sosteniendo al chico Alexandro.
El bicolor hizo caso y entonces una pesada presencia inundó el lugar, una demoniaca, era como si liberara su presencia demoniaca.
¿Era ese chico un demonio?
Cuando Kaname le sintió no supo distinguir su naturaleza a la verdad.
¿Era un vampiro?
¿Un purasangre?
¿Era un cazador?
¿Qué era de Zero?
Y ahora: ¿era un demonio?
Momentáneamente la presencia se fue desvaneciendo, hasta que desapareció finalmente, al igual que la marca, al igual que la herida del abdomen del chico.
Todos estaban en silencio, eso no era normal, hasta a un purasangre le costaría un par de minutos regenerar ese trozo de carne envenenado.
Ese tipo de regeneración tan veloz no era una cualidad que poseyera cualquier individuo humano o no.
— Andando—hablo el bicolor soltándose del agarre que le habían proporcionado anteriormente—. Mama aun nos espera.
Dijo remarcando de alguna manera con su tono de voz el pronombre.
¿Mama?
Se preguntaron los vampiros, a excepción de Rin que ya sabía a quién se refería...
Un segundo.
Oh, la jodida mierda.
Cuando Haruka se levantó ya sano de su herida hace unos momentos, un alivio recorrió todo el cuerpo de Rin.
Él estaba bien.
Pero apenas recordó la actual situación en la cual se encontraban una nueva carga cayó sobre sus hombros.
Hace unos segundo técnicamente había dicho toda la verdad a sus padres y a los nobles que le acompañaban, pero al parecer no habían captado, o eso era lo que esperaba, ya que el más que nadie podía sentir un terrible presentimiento, quizá no era el único, pero sabía perfectamente que si la verdad que hasta ese momento le era oculta para sus padres y a la mayoría del linaje vampírico en general era descubierta, la pelea no sería normal. Sería un mar de sangre.
El recorrido por el bosque hacia la academia fue llenado de un silencio sepulcral.
Nadie se atrevía a hablar por la pesada tensión que reinaba en el ambiente, ni siquiera la purasangre malcriada.
Cuando finalmente divisaron la academia y al grupo de personas que les esperaban, una cabellera plateada corrió hacia ellos, era Zero, mejor conocido como la Mama.
Evidentemente estaba preocupado, ya que apenas estuvo a unos pocos metros corrió a toda velocidad y estrecho entre sus brazos al bicolor, y en un intento absurdo de no dejar al azabache por fuera, los abrazo a ambos, acurrucándoles en su pecho.
Kaname, desde la última vez que vino, se había propuesto el mismo él no sorprenderse por estas acciones que para él no eran propias del cazador, pero vamos, habían pasado 20 años y este ahora tenía una familia, algo tenía que aflojar ¿no?
Pero había algo que lo dejo helado, lleno de confusión, con el estómago hecho un desastre, y eso era la expresión del letal cazador.
Por unos momentos creyó que estaba delirando, pero no, era cierto, en la cara delicada y perfilada del peli plata, una expresión de horror estaba plasmada.
Sus delicadas facciones estaban contraídas mientras en sus ojos amatistas la angustia era reflejada desesperadamente.
Abrazaba a ambos seres como si por alguna razón se les fueran a escapar, y entonces una pequeña lágrima surco sus mejillas.
Oh vamos, ¿que era esto?
Kaname estaba perturbado.
Sus nobles estaban más que sorprendidos.
Y Yukki...bueno...ella estaba ahí.
Apenas el azabache vio esa pequeña lágrima surcar su rostro, se liberó de sus brazos y lo atrajo hacia el siendo este ahora el que abrazaba a ambos seres.
Enseguida sintieron un pequeño sollozo por parte del peli plata, aunque esta vez parecía más de alivio que de susto.
— está bien Zero—susurro—. Haruka está aquí, está bien.
Todos miraban atentos la escena, donde el azabache tranquiliza a una madre que acababa de pasar un susto, pero por alguna razón Haruka no se movía de su lugar, solo permanecía allí entre los brazos de sus padres con la mirada perdida entre sus hebras.
— lo sé—susurro el amatista ya parando sus jadeos—. Solo ha sido un deja vu.
Con estas palabras el azabache estrecho aún más a ambos semi vampiros y soltó un suspiro, al igual que los mellizos, Cross y todos los presentes no pertenecientes al clan Kuran.
Ya va, denle un segundo a Kaname para que procese toda la información.
No era que este fuera retrasado o idiota y no entendiera, era que era mucha información lanzada hacia el simultáneamente sin orden alguno y cargada de sentimientos y emociones, sin contar el comportamiento "raro" de Zero.
SU Zero no parecía ser el mismo cazador frívolo.
— Nah Mama— hablo de repente Haruka, remarcando cada letra, sin revelar aun su hermosa mirada—. ¿No estás cansado? Hoy la noche ha sido larga y tú deberías descansar, en tu estado tus energías se drenan de manera fácil.
Todos voltearon a ver al castaño.
Haruka sabía cuál era la actual situación fisiológica de su querida madre.
— ¿de qué hablas? —Pregunto de manera automática Yukki—. ¡Yo soy la que debería descansar! Aghr... ¡incluso estoy llena de sangre! Que asquito...
Todos rodaron los ojos.
Vamos por lo que más quieran, alguien que me haga el favor de enterrarla vi--...ya que me salí del tema, ¿por dónde iba? Ah sí.
—Kaien— llamo Kaname—. Lleva a Yukki a casa por favor.
— ¿qué? ¡Pero si yo no quiero!— chillo enseguida.
— Yukki, ya es suficiente por hoy.
Enseguida la castaña empezó a hacer un puchero que en un pasado habrían calificado como adorable pero que ahora, les resultaba a todos irritante.
— ¡no quiero! No lo haré ¡yo hago lo que yo quiero, cuando yo quiero, como yo...!
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Amor Reencarnado (yaoi)
FanfictionEste fanfic es YAOI contenido homosexual, ¡ya estáis advertidos! destaquemos también el hecho de que vampire knight NO es de mi pertenencia. La historia comienza 20 años después de la muerte de Rido. Kaname y Yukki contraen matrimonio y tienen a su...
