El privilegio de matarte
Isla Heiri - Hestárlia.
El mismo día.
Mahogany estaba exhausta de tanto nadar en el mar, pero finalmente alcanzó la costa y arrastró su cuerpo cansado hasta la arena. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que no reconocía el lugar en absoluto.
Mientras se sentaba en la playa tratando de orientarse, un joven se acercó a ella, era Seriah, se sentó a su lado y le ofreció ayuda.
─¿Dónde estoy? ─preguntó Mahogany, confundida.
─Estás en Isla Heiri ─respondió Seriah con una sonrisa. Mahogany frunció el ceño. Nunca había escuchado hablar de un lugar llamado Isla Heiri.
─No puede ser, no existe un lugar con ese nombre ─dijo Mahogany, escéptica.
─En realidad, Isla Heiri es un lugar secreto, solo accesible para seres sobrenaturales como tú o como yo ─explicó Seriah con calma─. Me sorprende que siendo bruja no lo supieras.
─Me especializo en grimorios, no en mapas. ─Ambos se levantaron de la arena.
Seriah se ofreció a guiar a Mahogany por la selva que rodeaba la playa, y ella aceptó. Caminaron juntos durante un rato hasta que finalmente llegaron a un enorme agujero azul en el suelo.
─¿Qué es esto? ─preguntó Mahogany, sorprendida.
─Este es el camino al reino de Andálian ─respondió Seriah, acercándose a ella.
De repente, Seriah la tomó por la cintura y la besó en los labios. Mahogany se apartó bruscamente, sorprendida por el repentino gesto.
─¡No, no! ¡No eres mi tipo! ─exclamó Mahogany, apartándose.
Seriah se rio y se quitó la ropa, revelando su cuerpo musculoso y tatuado, la luz del sol hacía brillar su cuerpo. Sin decir una palabra, se lanzó al agujero azul y desapareció. Mahogany se quedó mirando, sin poder creer lo que acababa de presenciar.
Sin pensarlo dos veces, Mahogany tomó una decisión y se lanzó detrás de él. El aire gélido la golpeó mientras caía en picada por el agujero azul, pero pronto se encontró flotando en un mar de colores brillantes y destellos mágicos.
Cuando finalmente tocó fondo, Mahogany se encontró en un reino lleno de criaturas fantásticas y paisajes de ensueño. Seriah la esperaba a lo lejos, sonriendo. Mahogany estaba impresionada al ver a Seriah con una aleta en la parte inferior de su cuerpo, sabía que era un tritón, pero nunca lo había visto transformado.
─¡Bienvenida a Andálian! ─exclamó Seriah, extendiendo la mano hacia ella.
Todo a su alrededor era mágico y maravilloso. Peces, sirenas, árboles centenarios se mecían al ritmo de la corriente y ríos de agua cristalina serpenteados por el paisaje.
─¿Por qué yo? ¿Por qué soy una bruja? ─preguntó Mahogany, mirando a Seriah.
─Porque tienes un poder dentro de ti que aún no has descubierto. Eres especial, Mahogany, y en Andálian podrás encontrar respuestas a todas tus preguntas ─respondió Seriah, con voz suave─. Además, tienes que ayudarme a encontrar a Arlene.
Mahogany se sintió abrumada por todas las emociones que la invadieron en ese momento. Estaba en un lugar desconocido, rodeada de seres mágicos y maravillosos, y todo gracias a su habilidad como bruja.
Se giró hacia Seriah, decidida a descubrir más sobre su destino en Andálian. Juntos, nadaron por los senderos del reino, explorando cada rincón y conociendo a sus habitantes.
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LOS CIEN DÍAS DE LA PRINCESA ©
FantasyTodos conocemos la historia del plebeyo que se sentó fuera del castillo por 99 días para poder casarse con la princesa y al final termino yéndose creyendo que ella no se merecía su amor. ¿Alguna vez alguien se preguntó que hubiera pasado después de...
