Mentir por convivir
Pueblo de Taini - Reino de Althárian.
Septiembre 20, 1621.
Sermiony y Sally estaban emocionadas de tener de regreso a Baladdar después de tanto tiempo. Habían pasado la noche entera limpiándolo y cuidándolo, atendiéndolo en todo lo que necesitaba. Pero Baladdar, aunque agradecido por el cariño de su familia, se sentía abrumado por tanta atención.
Por la mañana, Baladdar decidió salir de la casa para dar un paseo y despejar su mente. Mientras caminaba por el bosque, sintió una extraña sensación de que alguien lo estaba siguiendo. El suspense se apoderó de él, y aumentó su velocidad para tratar de escapar de esa presencia desconocida.
Finalmente, Baladdar llegó a un claro en el bosque donde se detuvo para recuperar el aliento. Fue entonces cuando vio a su hermana Sally asomándose entre los árboles, con una sonrisa en el rostro. Baladdar se sintió aliviado al descubrir que era solo su hermana quien lo seguía, y se dio cuenta de lo mucho que lo había extrañado durante su ausencia.
─¿Estás bien? ─le preguntó Sally.
─¡No! ─Baladdar se sentó debajo de un árbol y luego Sally lo acompañó sentándose junto a él─. Estoy cansado.
─Si estás cansado de estar sentado debajo de un árbol, ¿Por qué te sientas debajo de otro? ─Baladdar miró a Sally con la boca abierta, estaba atónito por su comentario─. ¿Es muy temprano para hacer chistes?
─¡No! No lo es. ─Baladdar se echó a reír junto con Sally por buen rato.
Ambos se quedaron allí sin decir nada, luego Baladdar se levantó y le pidió a Sally que fuera a casa, él iría a visitar a Damon en casa de Yoriah.
Baladdar llegó a la casa de Yoriah y preguntó por Damon.
─Hola, Yoriah ¿Está Damon en casa? ─preguntó Baladdar con ansiedad.
─Lo siento, Baladdar, Damon no está, salió temprano esta mañana ─respondió Yoriah con una expresión de preocupación.
─¿Salió temprano? ¿Pero a dónde fue?
─No estoy seguro, solo me dijo que tenía que resolver un asunto urgente y se fue sin decirme más ─contestó Yoriah con la mirada fija en el suelo.
─Entiendo, ¿Y tú, Yoriah? ¿Cómo estás? ─ Yoriah suspiró antes de responder.
─Solo estaba pensando en todas las cosas que han estado sucediendo últimamente. Es un poco abrumador.
─Comprendo, en estos tiempos tan inciertos es normal sentirse así. ¿Te gustaría que caminemos juntos un rato para despejar la mente? Es que pasé mucho tiempo sentado y quiero estirar las piernas ─sugirió Baladdar con una sonrisa amistosa.
Yoriah asintió con agradecimiento y juntos comenzaron a caminar por las calles del pueblo, sumidos en sus pensamientos. Pero en el fondo, ambos sabían que algo más estaba pasando y un sentimiento de suspenso los envolvía mientras seguían adelante.
Caminando por el pueblo, Baladdar se encontró con Serena, la joven de cabello rubio y ojos brillantes. Al verla, las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Baladdar, recordando a la princesa Margerie.
Serena notó la tristeza en los ojos de Baladdar y se acercó a él con una mirada compasiva.
─¿Estás bien? ─preguntó Serena con voz suave. Baladdar sollozó al contarle a Serena la historia de su amor con la princesa Margerie, y cómo había perdido la oportunidad de estar junto a ella para siempre. Serena escuchó atentamente, consolando a Baladdar con sus palabras de aliento y su cálido abrazo─. Entiendo tu dolor, Baladdar. A veces el destino nos separa de quienes más amamos, pero siempre habrá espacio en nuestro corazón para recordarlos con cariño.
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LOS CIEN DÍAS DE LA PRINCESA ©
FantasiTodos conocemos la historia del plebeyo que se sentó fuera del castillo por 99 días para poder casarse con la princesa y al final termino yéndose creyendo que ella no se merecía su amor. ¿Alguna vez alguien se preguntó que hubiera pasado después de...
