CAPÍTULO 16

55 5 0
                                        

Los protagonistas de esta historia

Heberle - Reino de Althárian, 1598.

Everlyn Toft tenía tan solo 14 años cuando fue a vivir a la mansión de Azel Mirren, un hombre de 39 años que se había enamorado de ella. A pesar de la gran diferencia de edad, Azel le había ofrecido a Everlyn un lugar seguro y acogedor para vivir lejos de su complicada familia.

Azel le presentó la mansión a Everlyn, cuarto por cuarto, mostrándole la magnífica arquitectura y el lujo que rodeaba cada rincón de la casa. Everlyn se quedó maravillada por la belleza de la mansión y agradecida por la generosidad de Azel.

─Hay algo que debo darte a conocer, Everlyn ─dijo Azel en un tono misterioso─. Hay una habitación en esta casa que está sellada, y nunca debes entrar en ella. ─Everlyn frunció el ceño, intrigada por la advertencia.

─¿Por qué está sellada? ¿Qué hay adentro? ─Azel le miró con seriedad.

─Esa habitación guarda secretos oscuros que deben permanecer ocultos. Prométeme que nunca intentarás abrirla.

Everlyn asintió, prometiendo no entrar en la misteriosa habitación. Sin embargo, su curiosidad seguía creciendo con cada día que pasaba.

Una noche, mientras Azel estaba fuera en un viaje a otro reino, Everlyn no pudo resistir la tentación y decidió explorar la mansión en busca de la habitación prohibida. Después de buscar por todas partes, finalmente encontró una puerta secreta en el sótano que llevaba a la habitación sellada.

Con el corazón latiendo con fuerza, Everlyn abrió la puerta y entró en la habitación. Lo que vio la dejó sin aliento. La habitación estaba llena de antigüedades y artefactos misteriosos, con pinturas extrañas colgadas en las paredes y estatuas desconcertantes colocadas en cada esquina.

De repente, Everlyn escuchó un ruido detrás de ella y se giró rápidamente para ver a Azel parado en la puerta, con una expresión de furia en su rostro.

─¡Te dije que nunca entraras en esta habitación! ─gritó Azel, avanzando hacia Everlyn con paso firme, ella retrocedió, asustada por la reacción de Azel.

─Lo siento, no pude resistirme. ¿Qué es todo esto? ─Azel la miró con tristeza.

─Esta habitación es mi secreto más oscuro, Everlyn. Aquí guardo los recuerdos de mi pasado, de mis errores y arrepentimientos. Nunca quise que vieras esto. ─Everlyn se acercó a Azel, con lágrimas en los ojos.

─No importa lo que haya en esta habitación, Azel. Lo que importa es que te tengo a ti, y eso es todo lo que necesito.

Azel la abrazó con fuerza, sintiendo un alivio que no había sentido en años. Por fin, se había liberado de su carga más pesada, compartiendo casi todos sus secretos con alguien que realmente le importaba ya que, el secreto mejor guardado no era la habitación en sí, sino una antigua reliquia escondida dentro de la caja que estaba en la mesa.

Heberle - Reino de Althárian.
Septiembre 22, 1621. Tiempo actual.

Arya, Davina, Baladdar y Yoriah llegaron a la imponente mansión de Lady Everlyn, acompañados por Aiden. La mansión se alzaba majestuosa frente a ellos, con sus altas columnas y sus jardines perfectamente cuidados. Davina no pudo evitar expresar su admiración.

─¡La mansión es preciosa! ─exclamó Davina, maravillada. Aiden se giró hacia ella con una sonrisa arrogante en el rostro.

─¡Gracias! Antes pertenecía a mi bisabuelo, luego a mi abuelo y finalmente a mi padre. Luego de su muerte, como único heredero, me pertenece a mí ─explicó Aiden con orgullo. Davina frunció el ceño.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Nov 27, 2024 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

LOS CIEN DÍAS DE LA PRINCESA ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora