𝑦𝑜𝑢 𝑟𝑖𝑔𝘩𝑡 𝑛𝑒𝑥𝑡 𝑡𝑜 𝑚𝑒, 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑡𝘩𝑒 𝘩𝑒𝑎𝑡, 𝑔𝑜𝑖𝑛𝑔 𝑜𝑣𝑒𝑟𝑑𝑟𝑖𝑣𝑒
Donde HeungMin y Cristian tienen una noche apasionada. Y este último no entiende nada, nada además de que quiere que esa noche, se repita.
Cuti top!
Sonny...
—No me digas eso Sonny, por Dios, estamos tan cerca— pide Pedro, casi rogando.
—no voy a seguir con el tema, no hay posibilidad para nosotros y yo lo entiendo— contesto ya cansado con lo mismo —será mejor que cuelgues, ya es tu hora de dormir—
—No pasa nada, tengo entrenamiento mañana— le resta importancia a entrenar, que bárbaro —escúchame, no te des por vencido con-—
—no Pedro, escúchame vos a mí, yo no voy a seguir con esto. Ya está, yo necesito parar y vos también— trato de tragar el nudo en mi garganta. No es bueno que esté así un día antes del partido, tengo que pensar en mi selección, mis compañeros y compatriotas. No puedo arreglar esto y darle un millón de vueltas en mi cabeza no lo va a hacer tampoco.
—Pero... Sonny—
—buenas noches Pedro— digo dando por finalizada la llamada.
Como para ponerlos en contexto, empezó la semana de amistosos internacionales y estoy entrenándome con mi selección.
El asunto con Cristian sigue igual, o peor. Estuve ignorándole de manera inconsciente o semi consciente, si bien estoy enamorado de él he decidido por mi bien y por el de nuestra amistad, dejar de lado esos sentimientos y enfocarme en mi desempeño futbolístico, en vez de estar pensando todo el tiempo en él.
...
Este tiempo que pude pasar lejos del argentino (y del español) pude pensar todo lo que pasó en este lapso de tres meses. Me di cuenta que deje que me invadiera el pánico y actúe de manera pasional en vez de racional.
Ya no me reconozco, yo siempre fui meticuloso y precavido con mis actos, fuera de la cancha, claro. Pero este último tiempo las emociones me invadieron y me impidieron usar el cerebro.
Por eso, fue que opte por dejar de lado mis sentimientos por Cuti, que claramente son unilaterales, tratando de no verlo como algo que podría ser y hacerlo por lo que verdaderamente es, mi amigo.
Eso nos lleva a la situación de hoy, la llamada de Pedro cuando le comente lo que iba a hacer por mensaje. Preso del pánico el español me rogo que no me diera por vencido, pero yo ya estoy cansado de seguir luchando por algo que no es mi destino. Simplemente no estoy destinado a ser el interés amoroso de Cuti.
Mi celular vuelve a vibrar, seguro es un mensaje de Pedro, el muchacho puede ser muy intenso cuando se lo propone. Lo desbloqueo luego de quedarme mirando un rato mi fondo de pantalla, una de las tantas fotos que tengo de el cordobés con Valen, que guardo siempre para ponerlas cuando estoy lejos y los extraño -A este paso no lo vas a olvidar más, Heung- suspirando voy a la galería y selecciono una foto random de un paisaje, poniéndola como nuevo fondo de pantalla. Bueno, al menos ahora si puedo decir que estoy intentando olvidarlo, es un primer paso.
Me meto en la app de mensajes y para mi sorpresa no es el español quien me había enviado el mensaje, sino el hombre que no me puedo sacar de la cabeza... por Dios, parece que el destino conspira en mi contra. Más me sorprendo cuando leo el mensaje —Cuando vuelva a Londres, vos y yo tenemos que hablar—, todo en el mensaje es un gran alerta, al menos para mi. ¿De qué quiere hablar? ¿Por qué cuando vuelva, si podemos hablar ahora? ¿Y si..? No, no hay manera que lo sepa. Fui completamente cuidadoso con respecto a todo.
Lo lleno de mensajes que él lee pero no se digna en contestar, me siento completamente en pánico.
Tal parece que no voy a poder dejar de pensar en él.
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