05.

243 36 3
                                        


Una risa ligera se extendió por toda la habitación, al igual que el ruido que hacía uno de los omegas en su intento de llevar el pequeño mueble a un lugar más cercano de su presencia

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Una risa ligera se extendió por toda la habitación, al igual que el ruido que hacía uno de los omegas en su intento de llevar el pequeño mueble a un lugar más cercano de su presencia. El mayor hizo un amago por mover la dichosa mesa de decoración, pero era demasiado pesado para él, por lo que se detuvo de inmediato y regresó a su asiento, siendo recibido por el rostro casi rojo del azabache, debido a la cantidad amplia de tiempo en el que estuvo riendo.

Abanicándose un poco, Taehyung dejó de reír y se dedicó a peinar sus cabellos con los dedos, totalmente ofuscado por el momento de diversión.

—Sigo cuestionándome sobre tu molestia, Jimin-hyung —comentó el menor—. Solo es una mesa pequeña de decoración.

—Las paredes no combinan en absoluto con esa mesa de decoración. Me incomoda tener que ver una combinación tan desatinada. Imagínate lo difícil que es para mí ver esa abominación, cuando me he encargado de organizar bellamente todas las habitaciones de palacio.

Taehyung empezó a reír de nuevo, debido a la exageración de sus palabras. Su compañero imitó su acción y ambos volvieron a inundar la sala de risas sonoras, al mismo tiempo que se avergonzaban por su falta de recato.

Jimin era el único amigo que había conseguido en su año dentro de Busan. El omega era tan bello como le habían comentado al llegar a la residencia; sus cabellos rubios parecían rayos de sol cubriéndolo, su mirada azulina era gentil en todo momento y su sonrisa lograba causar ternura a cualquiera que lograra verlo. Su belleza era halagada por muchos nobles, al punto de olvidar su procedencia humilde. Jimin era encantador y amable, un omega que siempre pensaba en los demás antes que en sí mismo. Esa peculiaridad había sido su fortaleza desde siempre, pero también la causante de sus desgracias. La pureza de su corazón le había arrebatado la oportunidad de obtener más de un título noble y casi logra despojarlo de la felicidad; sus sentimientos casi logran ser silenciados por la soberbia de su hermana mayor, quien, seducida por los lujos, había intentado robarle a su alfa. No obstante, todo se inclinó a favor del rubio cuando, tras una serie de eventos fortuitos, el hombre de sus sueños había caído enamorado de él y había tomado su mano en una reunión pública.

Jimin, pese a las maniobras de su hermana, había conseguido el corazón del heredero de Busan, el próximo rey de esas tierras y el aliado más fuerte de Gwangju: Jeon Jeongguk. Eso convertía a Jimin en el omega que recibiría el título de reina cuando su esposo lograra ocupar el trono. Y si se hallaba con él en ese momento, y lejos de su prometido, era porque Taehyung había insistido tanto en presentarle a su familia que el omega no lo dudó un segundo y lo acompañó hasta Gwangju, prometiéndole a su alfa reunirse con él, en el baile organizado por el rey.

—Los libros de tu padre son tan cautivadores que sería capaz de viajar desde Busan hasta aquí, solo para inundarme en su biblioteca —comentó el rubio, totalmente cautivado por los libros que le había presentado su amigo.

Crown ; hopev.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora