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Jimin se apresuró a llegar

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Jimin se apresuró a llegar. Tras él, Jeongguk observaba el extenso pasadizo de piedra, mientras mantenía sus sentidos alerta a cualquier interrupción o ataque sorpresivo que pudieran recibir por la espalda. Algunas criadas se mantenían cerca de la pareja, acompañando al omega real en su caminata y cuidando el bienestar del rubio. Cuando el omega llegó a la entrada, se encontró con la horrenda imagen de los guardias afilando sus espadas y de una viga de madera impidiendo el pase a la habitación. Confundido y molesto por lo ocurrido, Jimin se detuvo frente a los guardias y enfrentó la situación con la educación que ameritaba el momento.

—Me gustaría visitar un momento a mi mejor amigo —pidió con suavidad—. Les pediré que retiren la viga que se encuentra incrustada en la entrada.

Los guardias hicieron una reverencia frente a la pareja. Uno de ellos, el mayor y más fuerte, levantó la cabeza y aseguró el arma en su mano, colocándola justo frente a la entrada. Su rostro apenas mostraba emociones o indicios de efectuar el pedido del omega. Sus pensamientos se perdían continuamente en la orden otorgada por la esposa del rey, quien deseaba que nadie más que el príncipe Hoseok se acercara a esa habitación.

—Lamento mi falta, príncipe de Busan, pero no está en mis manos permitir que usted ingrese a esta habitación.

—Esta habitación le pertenece a un amigo cercano y no ha hecho maldad que merezca un encierro. Exijo que abran esa puerta y me permitan hablar con Taehyung.

—Lo siento, príncipe Jeon, pero mi obediencia le pertenece a la familia real de Gwangju.

Jimin avanzó unos pasos, dispuesto a eliminar los obstáculos que le impedían ver a su mejor amigo. Aclaró su voz, se preparó para argumentar en su contra y ganarle la batalla; pero, la mano de su pareja lo detuvo por completo. Sus dedos acariciaron la cintura del omega y calmó su enojo con el aroma a cacao que tanto le encantaba al rubio. Alejó su cuerpo de los guardias, quienes habían preparado sus lanzas para el ataque, y lo llevó hacia un rincón del pasadizo. Solo de esa manera pudo calmar a un indignado Jimin.

—Ellos tienen razón, cariño —susurró el alfa, tratando de calmar su enojada alma—. Ellos no son nuestros guardias, solo les deben obediencia a los reyes de Gwangju. Si van por encima de la voluntad de sus líderes, tendrán un castigo severo.

—Mantienen encerrado a Taehyung —replicó el rubio—. ¿Qué deseas que haga para solucionar este problema? ¿No deberían mostrar algo de respeto por nosotros, al menos? ¿No deberían ayudarnos a terminar con esta injusticia?

—Ni siquiera nuestra posición en Busan permitirá que ellos desobedezcan las órdenes directas de su rey. Nuestros guardias y criados harían lo mismo si el caso fuera diferente. Cada cambiaformas lucha por su reino y ellos no son la excepción —sentenció el castaño—. Lo que debemos hacer es desligarnos de esta situación y no involucrarnos más. Como lo dije hace un momento, la realeza está detrás de todo esto y si interferimos directamente, representará una ofensa para ellos.

Crown ; hopev.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora