Capitulo 14

154 9 0
                                    

 Dennis

(2 semanas después)

Nunca había pasado tanto tiempo sin ser golpeado o abusado verbalmente, tampoco comiendo 4 veces al día, gracias a esto me siento sumamente feliz y contento, ahora si tengo ganas de abrir los ojos cada día, Leonid es muy bueno y amable conmigo, todos los días me dice cuanto me ama, sigo sin acostumbrarme a esto y cada vez que lo dice el calor sube a mis mejillas y mi corazón late como loco.

Hoy Leonid quiere salir a comer a un restaurante, todos están muy felices incluido yo, es emocionante hacer cosas nuevas con ellos, estoy más emocionado de probar comida que antes ni por equivocación podría comer o comprar.

Ahora todos estamos vestidos y esperando a Andrea quien es la que se tarda más en arreglar, algo completamente normal ya que ese lindo cabello necesita más atención.

- ¡Andrea! - Sonrío cuando Leonid le grita a Andrea quien baja las escaleras rápidamente, está por caerse, pero Leonid la agarra., ambos se miran y sonríen.

Nos levantamos y caminamos a la salida, Andrea se acerca a mí y pone su brazo en mi cuello.

- ¿Puedes sentarte conmigo atrás? - Asiento con una sonrisa.

Una vez afuera vamos a la camioneta, abro la puerta de atrás y espero que Andrea entre para sentarme a su lado, los chicos me miran, Mario está nervioso ya que fue su lugar el que tomé, no lo veo con ganas de sentarse enfrente.

Leonid me mira serio, no está nada contento.

- Dennis tú vas adelante – Trago el nudo de mi garganta, puedo sentir el sudor comenzar a salir.

- Hoy me gustaría...-

- ¡Tú vas adelante conmigo! - Temblando bajo de la parte trasera y me siento adelante, Mario me cierra la puerta, muerdo el interior de mi mejilla intentando no sollozar de miedo.

Una vez que todos se sientan en sus respectivos lugares Leonid comienza a manejar.

Mis ojos se llenan de lágrimas, sonriendo llevo mi mano a mi muñeca derecha y la rasco con fuerza, puedo sentir el familiar ardor, lamo mis labios, cada vez mis uñas se entierran más al grado de levantar un poco la piel.

- ¡Dennis detente! - Sin hacer caso rasco aún más fuerte, la sangre ya está saliendo.

Leonid detiene la camioneta e intenta separar mis manos, lo hace, pero ahora rasguño mi cuello.

- ¡Detente! - Sin la intención de hacerlo lo hago más fuerte, siento como si algo o alguien manejara mi cuerpo.

Leonid sale de la camioneta rápidamente, camina a mi puerta y la abre para así cargarme, mi rostro se entierra en su cuello, las lágrimas caen como cascadas.

- Jack y Caín vayan adelante - Ellos asienten y salen de la parte trasera para sentarse adelante.

Leonid se acomoda atrás, conmigo en su regazo, su mano da un masaje a mi espalda intentando tranquilizar los sollozos.

- Perdóname mi amor, perdóname - Da pequeños besos en mi cuello.

Intento rasgar de nuevo mi muñeca, pero Leonid la agarra, para así besar desde la muñeca hasta el codo y viceversa.

Más lagrimas salen cuando besa mis labios, sus caricias poco a poco hacen que olvide las ganas de querer lastimarme, Leonid deja de besarme y me abraza a la vez que se mueve lentamente, pareciera que me está meciendo cual bebé, pasan los minutos para que mi rígido cuerpo se tranquilice, durante este tiempo los chicos y Andrea han intentado hacerme reír, obviamente sin resultados.

Andrea mira mal a Leonid, él también le pide perdón a ella.

- ¡Llegamos! - Caín grita emocionado, intentando armonizar el lugar, todos asienten y bajan de la camioneta, Leonid aun no deja de cargarme, de esta manera entramos al restaurante que tiene una decoración bastante linda y acogedora.

Todos nos sentamos, bueno, Leonid me sienta en el sillón en lugar de la dura silla, todos piden sus órdenes emocionados de comer ya, Leonid al saber que yo no conozco nada pide por mí.

***

Una vez terminamos de comer la mesera se acerca, puedo ver como baja su camisa para dejar a la vista sus pechos, menea sus caderas exageradamente, sonríe a los chicos excepto a mí y Andrea, Leonid junto con Stephen y Caín miran detenidamente sus atributos.

Las ganas de vomitar la comida me recorren, llevo mi mano a mis labios intentando detener lo que se viene, tembloroso me levanto, los chicos dejan de mirar a la mesera para prestarme atención.

- Dennis ¿Que pasa amor pequeño? - Leonid me mira preocupado, esto al parecer no le gusta nada a la mujer ya que tiene una mirada de enojo puro.

- Necesito... ir al baño, con permiso- Aguantando las lágrimas camino hasta el baño, abro rápidamente la puerta del cubículo y vomito todo lo que acababa de comer.

Es una bruja... Lo peor es que Leonid no dejaba de mirarla, jalo la palanca y me levanto, camino al lavabo para enjuagar mi boca, sin querer ver a nadie pienso en una manera de irme sin ser visto, sonrío al ver una ventana alta, que con ayuda del lavabo logro alcanzarla y salir.

Meto las manos a mis bolsillos y camino lentamente, voy de un lado a otro, llegando a un lugar prácticamente solo, tembloroso estoy por regresar al lugar más transitado, pero alguien me agarra del brazo y me mete a un callejón, mi cabeza golpea la pared, dejándome mareado, las lágrimas caen cuando mete sus manos en mi ropa.

Me muevo intentando alejarlo, lo golpeo e incluso rasguño, pero una bofetada me tira al suelo, el mareo se hace más fuerte, dejándome incapacitado, se arrodilla y me pone de frente al suelo, sollozo con fuerza cuando baja mi bóxer junto con la ropa interior, el sonido de su bragueta me hace gritar, el hombre por segunda vez me golpea.

No es la primera vez, tranquilo.... Pasará rápido.

Dejo de moverme, para mi fortuna escucho como abre algo, aprieto mis labios al ver como una envoltura de un condón cae enfrente de mí, aprieto mis labios cuando entra en mí, pone sus dos manos en mis hombros y me golpea contra el suelo, las embestidas de inmediato son rápidas, cierro los ojos, mis uñas se entierran en mis palmas, sacando sangre de estas, mis labios están tan fuertemente apretados contra mis dientes que el sabor metálico llena mi paladar.

Después de lo que parecieron horas sale bruscamente de mí, haciéndome gemir de dolor, inmediatamente unos brazos me envuelven, asustado abro mis ojos, Andrea me abraza mientras lagrimas caen de sus ojos azules, mi rostro queda a la altura de su pecho, pero eso no me importa, sollozando y gritando la abrazo.

Jack se quita su sudadera y me envuelve en esta, de reojo veo a Leonid golpear horriblemente al hombre, los demás miran furiosos, sus puños están apretados.

La persona que está golpeando al hombre no es Leonid es un completo monstruo, el rostro de este se está deformando, la sangre salpica por todos lados.

Cubro mi rostro en el cuello de Andrea, completamente asustado, un grito sale de mi garganta.

- ¡Leo lo estas asustando! - Los golpes se detienen, todo es silencio, excepto mis gemidos, un escalofrío me recorre cuando alguien acomoda mi ropa, con lentitud me intentan separar del cuerpo de Andrea, sin embargo, la abrazo más fuerte, no queriendo soltarla.

- Soy yo amor, ven – Niego con la cabeza.

- Tiene miedo Leo – Escucho un gruñido antes de que Andrea grite y sienta como soy levantado aun abrazándola, abro mis ojos y Leo nos está cargando a los dos.

No le tomo importancia y me acomodo mejor en el cuerpo de ella, poco a poco el cansancio de tanto llorar me gana.

******

¡Comenten! 

★//Dulce Amor//★ (+18) TERMINADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora