Temor - CAP 34

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Ricky

Al salir y terminar todo esto, me encontré a Gyuvin esperando afuera de mi bar; todo indicaba que me había seguido. No le había dicho que estaba aquí.

—Te refriaras —volteo a verme, parecía que me estaba esperando desde hace bastante tiempo.

Gyuvin: Tienes razón —dijo eso y se fue a pie.

Corrí detrás de él y tomé su brazo, pero no me veía a los ojos.

—Hablemos en casa, ven, vamos por mi auto.

Gyuvin: Está bien. Dije que estaría de acuerdo con todo lo que hagas. Perdona mi actitud tan desconsiderada —lo decía sin aún mirarme a los ojos. Era evidente que seguia molesto.

Me siguio y nos fuimos juntos a casa. Entrando, él solo se cambio su ropa por su pijama, sin aún mencionar ni una palabra.

—Estaba con Jiwoong.

Gyuvin: Lo sé.

—¿Estás celoso por lo que oíste?

Gyuvin: No, no es por lo que oí, es por lo que vi.

—¿Hablas del beso?

Gyuvin: ¿Por qué lo dices como si no fuera nada?

—Porque no lo fue. No significó nada, ni para él, ni para mí. Yo te tengo a ti, cariño —me acerqué para tocar su rostro—. Solo estaba ayudándolo a salir de su matrimonio. Quería que fuera creíble.

Gyuvin: Te creo, pero... es inevitable no molestarme.

Lo agarré de su cintura y le di un beso.

—Lo sé. Yo también lo estaría, porque eres mío —le susurré al oído.

Gyuvin se sonrojó inmediatamente y se tapó su rostro, le quité sus manos de su carita para poder seguirla contemplando.

—Verte apenado es lo más lindo de todo el día.

...

Hao

Jay: La comida típica de aquí es muy deliciosa —me dio una gran sonrisa.

—¿Es la primera vez que la comes? —le contesté algo cortante.

Jay: No es la primera vez. Siempre ando viajando y probando cosas nuevas, pero sí es la primera vez que la como con alguien tan atractivo como tú.

—Te puedes guardar tus palabras. Estoy aquí porque así lo quiere mi padre, pero no estoy interesado en ti.

Jay: En algún momento lo estarás. Soy muy interesante. Sé que puedo hacer que tu atención se dirija hacia mí.

—Te deseo mucha suerte.

Seguimos comiendo mientras escuchamos música muy relajante. Comer junto con Jay no era del todo malo, y si no estuviera con Hanbin, no me hubiera molestado en seguir las órdenes de mi padre. Él no era un mal chico.

Jay: Siempre quise enamorarme y tener una relación como las de Hollywood.

—Tiene una gran imaginación. Esta es la vida real, donde no tenemos derecho a elegir nada —se sorprendió al escucharme decir eso.

Jay: ¿Tú estás aquí obligado? ¡Qué horrible! Yo pensé que nos habíamos dicho mutuamente que nos sentíamos atraídos el uno por el otro desde el primer momento que nos conocimos. —se quedó pensando por un instante—. ¿Tu padre mintió cuando dijo que tú me habías elegido?

Recordé que sí le había dicho su nombre; del todo no era mentira, pero solo lo hice para salir de otra situación no tan cómoda.

—Sí, le dije que te quería a ti, pero fue porque no tuve más opciones.

No me enamoraré (Ryuvin)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora