Sanji se levantó rápidamente de la silla en la que estaba, de su mano goteaban gotas de sangre, pero no sentía dolor, el miedo era mayor cualquier otra sensación en ese momento.
- ¿Te quedaste sin palabras? No pensé que tuviéramos a alguien de una familia tan importante escondido como un simple cocinero – Law estaba sonriendo con suficiencia, había logrado la reacción que imaginaba en este momento.
- ¿C-cómo supiste que...? – Sanji estaba pálido, apenas salía un hilo de voz de su garganta y temblaba levemente, lo que hizo al pelinegro sonreír aún más, una sonrisa casi macabra.
- No debiste meterte conmigo, te dije que Zoro era mío y no dejaría que estuviera con otra persona – Law se acercó para susurrar -. Te dije, niño bonito, que te arruinaría la vida – el pelinegro volvió a alejarse para hablar con un tono casi de orgullo –. Deberías salir ya del trabajo, hay alguien que quiere hablar contigo.
Trafalgar caminó hacía la puerta y le sonrió una vez más mientras se despedía con la mano., dejando a Sanji petrificado mientras trataba de procesar lo que había pasado. No podía dejar de temblar, se suponía que en esa ciudad no lo encontrarían, no tendría que volver a saber de los Vinsmoke.
Miró hacia la puerta aterrado, cómo si un monstruo estuviera detrás de la puerta listo para matarlo. Y de cierta forma era verdad, su padre debía estar esperándolo fuera, listo para darle el golpe final después de lo que le había dicho Law.
El clic del reloj de la pared hacía un ruido ensordecedor que retumbaba en la cabeza de Sanji, cada segundo que pasaba era una tortura mental, sabía que no podría evitar a su padre, ya lo había encontrado y si quiere hablar con él no habría un rincón en el mundo que fuera seguro para esconderse.
Clic clac, clic clac, clic clac.
La cabeza le dolía y un suave zumbido sonaba en sus oídos, haciendo que sonara más fuerte ese reloj en su mente. Seguía temblando, pero debía ser valiente, no podía seguir escondiéndose, ya era un adulto, su padre no podría obligarlo a hacer nada, podría negarse y continuar con su vida. Se lavó la mano y buscó el botiquín para vendarse la mano, el corte aún sangraba levemente, al parecer, le quedaría una cicatriz. Negó con la cabeza para despejar las ideas, tenía que hacerle frente a su padre, después se preocuparía de curar bien la herida. Tomó sus cosas y caminó hacía la salida, tratando de sentirse valiente.
Un auto grande, tipo limusina, completamente polarizado y negro, estaba estacionado fuera del hospital. Intimidante, igual que la persona que estaba dentro.
Sanji observó el auto, toda su valentía se esfumó ante ese auto que detestaba, no solo traía a su padre, sino recuerdos del funeral de su madre, él de pequeño rogándole a su padre para que le deje ver una vez más a mamá, golpizas de sus hermanos camino a la mansión después de alguna tonta discusión y sus largos viajes a una escuela distinta a las de sus hermanos mientras lloraba. Su corazón se estrujó, por un tiempo, había podido olvidar lo solitaria que había sido su vida.
Respiró profundamente, tratando de calmar sus pensamientos, tenía problemas más importantes ahora que revivir una vez más su infancia. Caminó hacía la puerta del auto y subió, sentándose frente al hombre que más odiaba frente a él. Su padre estaba tal como lo recordaba, quizás un poco más canoso, pero apenas y se notaba entre su cabello rubio.
Apretó los puños para calmar su enojo, se había jurado nunca más volver a estar frente a la persona que le dio el apellido Vinsmoke. Se miraron a los ojos fijamente, ninguno muy contento de verse nuevamente y cualquiera podría notarlo. El odio era palpable para ser personas que compartían sangre.
El silencio se mantuvo, incómodo y malhumorado, hasta que fue Vinsmoke padre quien decidió hablar primero.
-Veo que no eres tan inútil si pudiste vivir solo durante estos meses – la voz de Judge sonó con un tono disgustado.
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Un amor violento | lawzo | zosan
FanfictionZoro Roronoa es un deportista y profesor de kendo, está emparejado con el cirujano más guapo y reconocido de la ciudad Law Trafalgar. Cualquiera que los viera pensaría que son la pareja perfecta, sin embargo, no conocen la verdad de la relación a pu...
