Judge odiaba ser interrumpido en horas de trabajo, tampoco le gustaba que cualquier persona le hablara, por eso había dudado de aceptar la cita con el cirujano que, según él, no merecía de su tiempo, pero no tuvo más que aceptar cuando le insistió en que era algo privado e importante.
Gruñó cuando golpearon su puerta, esperaba que esta reunión fuera corta ya que tenía a la familia Charlotte presionándolo para ir a cenar con tal de saber sobre los avances del compromiso.
- ¡Pasa! – se frotó la cara con ambas manos, frustrado.
Law pasó a la oficina con un sobre en la mano, sonriendo con suficiencia. Y se sentó en una de las sillas frente al escritorio.
- No tengo mucho tiempo, dime por qué querías hablar conmigo tan urgentemente – dijo Judge cortante y firme.
- Tengo algo que supongo, señor juez, le interesa saber – Law le acercó el sobre.
Judge, con recelo, abrió el envoltorio para ver un par de fotos y unos papeles. Sacó las imágenes solo para encontrarse con la solución a sus problemas, se apresuró a leer la información de las hojas.
- ¿Esto es real? – tenía los papeles en ambas manos, arrugándolos por los nervios.
- Claro que lo es, puede comprobarlo usted mismo si lo desea – Law se acomodó en el asiento y cruzó sus manos.
- ¿Cómo sabes que busco a mi... hijo? – Judge estaba desconfiado, no entendía cómo este desconocido sabía tanto.
- Yo también tengo mis contactos Judge, aunque me imagino que ya sabes que toda esta información no es gratis – Law sonrió con malicia.
- ¿Qué es lo que quieres? – se enderezó en su silla, tenso.
El pelinegro se levantó de la silla y se acercó a Judge, apoyando ambas manos en el escritorio. – No quiero que su hijo vuelva a acercarse a mi prometido, no quiero volver a verlo, aunque sea una urgencia médica, no me importa lo que tenga planeado con él, solo me importa que no siga arruinado mi relación, he sido bastante amable con la situación, pero ya me cansé de todo este teatrito.
Law retrocedió y volvió a sentarse mientras miraba fijamente a Judge, quien estaba apretando los dientes, molesto por la forma en la que se había atrevido a hablarle ese cirujano. Golpeó la mesa, tratando de intimidar al cirujano, aunque no tuvo éxito,
Se miraron fijamente a los ojos, desafiándose mutuamente a decir algo más hasta que el juez rompió el silencio.
- Bien, yo alejaré a Sanji de tu vida, también te daré una compensación económica por las molestias que causó ese... mi hijo – se quedó en silencio unos segundos antes de proseguir –. Sin embargo, tendrás que ayudarme a sacarlo de tu vida. Sin preguntas, sólo debes hacer lo que diga.
Law dudó, entre los papeles que le entregó Vergo venía también el historial de la familia Vinsmoke y sabía que Judge no era una persona de confiar, sobre todo por el trato que tenía con la familia Charlotte. Negó con la cabeza para quitarse esas ideas, haría lo necesario para recuperar a Zoro. Tras unos momentos de silencio aceptó el trato.
Se dieron la mano sin nada más que decir, con la promesa de que pronto estarían en contacto para poder llevar a cabo el plan.
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Zoro y Sanji llevaban viviendo juntos poco más de cuatro semanas, pasaban todo el tiempo que podían haciendo cosas juntos o simplemente descansando. Después de un par de noches comenzaron a dormir juntos, aunque nunca pasaron más allá de abrazarse. No se habían vuelto a besar, no porque ninguno de los dos quisiera, sino que, de alguna forma, no se sentían listos para hacerlo.
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Un amor violento | lawzo | zosan
FanficZoro Roronoa es un deportista y profesor de kendo, está emparejado con el cirujano más guapo y reconocido de la ciudad Law Trafalgar. Cualquiera que los viera pensaría que son la pareja perfecta, sin embargo, no conocen la verdad de la relación a pu...
