Capítulo XXII: Decisión

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Aunque pareciera imposible, Kenny ayudó a Butters a pararse, ambos abrazados estaban buscando una salida al ver que Damien había llevándose a Cartman aun vivo a lo que sería el infierno y, además, de que todos los villanos se iba por aquel portal.

Por otro lado, el sonido de la puerta rompiéndose del extremo opuesto de la bóveda alertaba que tal vez los amigos de Kenny también habían logrado llegar.

- ¡No veo nada! -La voz de Stan resonó haciendo que los villanos entrarán en pánico. - ¡Human Kite, despeja el humo!

Kenny al oír eso sintió como Butters se alejaba de él, volteo con temor sabiendo que se iba a ir con sus amigos los malos, pero su sorpresa fue peor cuando vio que solo se despidió de ellos con la mano y corrió a las escaleras de emergencia ¿qué estaba tratando hacer?

No lo pensó mucho y lo siguió, empezó a correr por la zona sin importar si sus heridas estaban abiertas, logrando salir por una puerta trasera donde afortunadamente no había nadie y daba directa hacía el bosque.

- ¡Leo!, ¡Joder Butters, espera! -Le gritaba Kenny mientras corría más rápido que su esposo, este ni siquiera parecía escucharlo y le estaba hartando, no iba a dejar que huyera, debían hablar, necesitaba hablar.

Lo alcanzó casi derrumbándolo cuando llegaron al rio de South Park, cosa que lastimo un poco más a Leo, pero el agua fría le ayudaba con sus heridas a sentir un poco de más calma.

- ¡Te estoy gritando que me esperes, Leopold! -Fue lo primero que salió de la boca del rubio mayor y solo fue seguido por un golpe en el estómago como respuesta.

- ¿Por qué debería esperarte?, ¿Para qué me fundas en prisión? Perdóname mi amor, pero tengo otros planes de vida. -Leo quería volver a huir parándose, pero Kenny no lo dejo agarrándolo de ambas manos y deteniéndolo contra el suelo, no sobre el río, si no sobre tierra húmeda.

La mirada de ambos era una mezcla de misterio y caos dentro de sí, había dolor, odio, tristeza; pero además de eso había amor y alivio al saber que mínimo su pareja estaba viva.

- ¿Por qué? -Fue lo único que pudo pensar Kenny y dijo en voz alta, su corazón dolía, veía al hombre enfrente de él y quería decir que no lo reconocía, pero si lo hacía, era Leo, su esposo, era el hombre que mas amaba en este mundo, su otra mitad.

-No fue por gusto, claramente. -Dijo Butters sin quitar la vista de la mirada de Kenny, algo le dolía dentro de todo. -Y quisiera explicártelo, pero no me creerías y, además, creía en el futuro que el me prometió...

- ¡Es el maldito diablo! ¿¡Qué vas a querer para la sociedad!?

- ¡Protege más a los inocentes que tú y tu estúpido equipo Mysterion! -Sin querer lo último lo dijo con desprecio. -Solo seguía órdenes del mismo dios, las cuales el no hace para lavarse la mano e intenta evitar que el infierno colapse de tantas almas que son torturadas toda en vida, pero no espero que entiendas porque me costó años entenderlo a mi....

- ¿¡Y de los inocentes que mataban en sus misiones!?

- ¡Eran los mínimos a comparación de lo que hacían ellos! El juego se juega bajo la mesa, lo que salía a relucir era solo para darnos a respetar, pero por abajo salvábamos vidas, liberamos gente y evitamos conflictos... -Butters sabía que era inútil, esas cosas nadie como ellos se las creerían, tenían una fachada que seguir, eran los malos después de todo. -No espero que lo entiendas Ken...

Ambos chicos se quedaron viendo con dolor en sus corazones, las heridas también dolían al mismo nivel, pero no sabían que hacer exactamente.

- ¿Por qué no te fuiste con ellos? -Volvió a preguntar el rubio.

Mi querido esposoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora