Capítulo XV: Karen.

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Ambos rubios habían caminado como si nada por las calles, después de un día entero pensando sobre su relación sin entender que hacer con sus dobles vidas pues, aunque amaban a su esposo, debían admitir que había una atracción ante Caos o Mysterion.

- ¿Kenny? -Leo fue el primero en levantar la mirada viendo que su esposo estaba del otro lado de la calle, viéndolo de regreso al ver que una voz lo llamaba. -Hola...

-Hola. -Respondió seco, cacheteándose mentalmente por ser tan imbécil. - ¿Cómo estuvo tu día cielo?

-Bien, algo cansado... ¿y el tuyo? -Leo agarró la mano de Kenny para caminar juntos, ambos no se sentían del todo cómodos pues necesitaban hablar sobre eso cuando llegarán a casa.

-Normal, arreglando autos y platicando con Kevin. -Al rubio más claro se le hacía raro que su esposo no anduviera de platicador por lo que no sabía si era por aquello que le había pedido Craig de favor.

-Fui a la cafetería de Tweek a platicar con él y Pip. -Inicio la conversación Butters ante la atenta mirada de Kenny. -Y Craig me dijo que si podías contestarle los mensajes... ¿todo en orden?

-No te vayas a meter amor, es una pelea que tuve con esos idiotas.

-Pero ¿todo bien? Sabes que puedes contar conmigo para...

- ¡Que no te metas Leopold! -Leo se quedó parado ante la agresividad de Kenny, el cual al dejar salir esas palabras se arrepintió de inmediato maldiciendo el ser tan idiota y descargar su ira con la persona que menos la temía. -No...yo... mierda lo siento, mira he estado teniendo una semana de mierda y no quería gritarte... ¿podemos hablar en la casa?

-No. -El chico veía a su casa, estaban ya muy cerca y no se movía del lugar.

-No creo que la calle sea el mejor lugar para hablar, por favor no es lo que crees...

-Hay alguien en nuestra casa. -Leo intentaba ignorar que su esposo le había gritado como lo hacían sus padres y concentrarse que las luces de su casa estaban prendidas, haciendo que tuviera miedo de entrar pues podría ser peligroso.

Kenny al notarlo también se puso en modo alerta poniendo a su chico atrás de él y caminando con cuidado, sin hacer tanto ruido y cogiendo un palo de metal que estaba escondido en los arbustos justo para esa ocasión.

- ¡Quien mierda esta aquí! -Grito Kenny con el palo en la mano, para después soltarlo al ver a una hermosa chica de pelo café con camisa universitaria viéndolo con asombro sosteniendo un plato de lasaña. - ¡Karen!

- ¡Karen! -Leo, quien estaba atrás de Kenny al ver a la chica se lanzo a abrazarla rompiendo con la tensión y haciendo que Kenny cerrará la puerta y también fuera a abrazar a su linda hermana menor. - ¿Qué haces por acá?

-Tricia y yo vinimos a South Park en las vacaciones de semana que da la escuela, ¿Cómo están hermanitos? -La chica se veía contenta haciendo que los dos rubios tragarán un poco pesado.

-Estamos bien linda, ¿Hiciste de comer? -La castaña asintió a las palabras de su hermano mayor. -Se ve delicioso, deja pongo la mesa...

Platicaron sobre cosas de Karen principalmente los tres juntos comiendo como una familia feliz, Karen siempre que volvía de la escuela se quedaba con ellos pues tenían una habitación extra y su casa siempre sería la casa de Karen donde ella estaría a salvo.

-Entonces, ¿nada nuevo? Se ha escuchado que hay una ola de crímenes muy fuertes en South Park, me da miedo que algo les pase ¿por qué no se mudan a Denver? -Ambos chicos se quedaron viendo entre sí, ninguno podía mudarse por sus dobles vidas.

-Nuestros superhéroes lo tienen todo bajo control. -Explicaba Leo para tranquilizar a la chica, le había ganado la palabra a Denver. -Sabes, de un tiempo acá he visto a Mysterion con otros ojos, creo que es capaz de detener esta amenaza con la ayuda de los demás héroes o incluso solo.

Kenny se quedó completamente en shock con lo que decía su esposo, eso era nuevo puesto que semanas atrás el mismo rubio le había dicho que no creía en ninguno de ellos y saber que Leo aun creía en el le llenaba de un sentimiento muy lindo, mucho más de lo que pudiera decir Caos.

- ¿Tienes un crush con Mysterion Leo? Hablas con mucho amor de él. -Se burlaba Karen haciendo sonrojar a ambos rubios, cosa que le parecía adorable de su cuñado.

-No como tal, solo creo que es increíble, que ha madurado mucho y creo en que podrá ganarles a todos los malvados que se le crucen en el camino. -Leo hablaba desde el corazón, rezándole a dios que Kenny no se sintiera celoso de como se expresaba del héroe.

Pero para Kenny eso era la único que necesitaba para borrar de su cabeza a Caos, pues sabía que su esposo idolatraba su ser tanto de héroe como en villano, cosa que para él era una forma de volverse a enamorar de su querido Buttercup, era perfecto, no necesitaba a nadie más.

Cuando Karen se fue a dormir, comentándole que saldría mañana de compras ambos hombres ya en su habitación empezaron a vestirse para dormir donde Kenny decidió que era momento de retomar la plática que estaban teniendo de camino a casa, pero hacía otra dirección.

-Soy un imbécil, perdóname Buttercup, jamás quise haberte gritado como lo hice. -Kenny tomaba las caderas de su esposo viéndolo con amor, recordándole a Leo que ese era su lugar seguro y no había forma que se sintiera más protegido que a lado de su esposo.

-No te preocupes amor, ha de haber sido una pelea muy fuerte para que estes tan tenso. -El rubio mayor asintió, de verdad aun seguía herido de las palabras de Stan. -Sabes que cualquier cosa cuentas conmigo, ¿verdad? Somos un equipo y prometo no volver a meterme.

-Gracias cielo, lo resolveré pronto, te lo prometo. -Su querido esposo capturo los labios de Kenny haciendo que este correspondiera a ese dulce beso que siempre provocaba muchas mariposas en su estómago, haciéndolo sonreír como idiota y recordándole que el futuro, su verdadero futuro solo estaría completo a lado de ese chico.

Mi querido esposoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora