– ¡Es hora de la acción chicos! ¡La ciudad está en peligro! —Y sin esperar respuesta de sus compañeros, salió flechado directo a la ciudad y se abrió paso a espadazos con los secuaces del aquel demonio. Adrián atacaba con tal ferocidad que, una vez que derribó a dos enemigos, el resto se hizo atrás.
Los demás siguieron el ataque de Adrián. Nuevos refuerzos de los demonios les seguían el paso, pero la determinación de los chicos era tal que enemigo tras enemigo caían bajo sus golpes. La sangre azul fluía por el filo de sus espadas hasta llegarle a la mano y luego al codo. Tenías gotas de salpicaduras por el rostro. Ya no se veía al enemigo principal, sino solo un montón de secuaces de bajo rendimiento saliendo del suelo. Presentían lo peor. El resto de personas habían sido evacuadas inmediatamente.
Los chicos combatían rodeado de enemigos. Uno a uno caían, pero aparecían más, el cansancio ya cobraba factura. Eran decenas de demonios los que se habían lanzado contra ellos. A lo lejos parecían oírse los bramidos salvajes y desoladores de las personas que no habían logrado huir. En ese momento sintió la primera herida, no tan profunda, en el costado, esto le toco a Melissa. Entonces se escuchó una voz desgarradora:
—¡Ayuda! ¡Hay un herido, es un infa...!
Aquella persona no pudo terminar. Un demonio cercenó su garganta al tiempo que su grito interrumpido advertía a todos del desastre infinito. Los demonios terminaron comiéndose al resto de personas que no habían podido huir. El cansancio se hizo presente, eran muchos para solo 4. Por alguna razón ya no les quedaba fuerza para combatir con sus espadas, la magia que poseían era insuficiente. No se percataba de las heridas que le habían hecho, los músculos de sus cuerpos ya no reaccionaban al movimiento. En ese momento llegó un golpe definitivo por la espalda y sintió su cuerpo temblar y caer al suelo de bruces, con el rostro hacia la tierra Adrián se puso de escudo para evitar que sus compañeros fueran heridos.
La prensa estaba trasmitiendo todo en vivo, se las ingeniaron para esconderse.
– ¿Será este nuestro fin? Los chicos que están ahí son solo niños, se notan cansados, necesitamos más refuerzos, creo que será el fin del mundo, soy Britt Milán y les traigo este reportaje.
Alana se levantó de su cama, había tomado una decisión, salió tomo el uniforme, se fue rumbo al lugar de la batalla, mientras que la profesora Bell fue a la guarida, vio que el uniforme restante había desaparecido.
– Ella ha tomado una decisión. – miro al vacío con esperanza.
FLASHBACK
Alana estaba viendo como los demás entrenaban, prestaba atención cuando la profesora dijo:
– Se ve interesante. – se sentó junto a ella.
– Sí, pero no es lo mío, solo me gusta observar. – sonrió
– Si cambias de opinión, tendrás un sitio aquí, para ti. – puso su mano en uno de los hombros de la chica.
– Gracias, pero no creo que cambie de opinión. – suspiró
Fin del flashback.
Los demonios fueron a rematarle, el joven acepto su destino, no permitiría que el amor de su vida y sus amigos perecieran sin antes haber hecho todo lo que este a su alcance, pero en ese instante algo los mando a volar, golpe tras golpe iba reduciendo el grupo de demonios que estaban encima de ellos, golpes mortales cargados de odio y venganza. Los chicos miraron hacia arriba, era Alana estaba luchando contra los demonios, abatió a tres de ellos en tres golpes certeros en menos de cinco segundos. En cuestión de minutos todos los demonios que habían rodeado al grupo fueron masacrados y en poco tiempo, aunque salían más, aún estaban algo lejos. Sin embargo, para Alana, ella había llegado tarde, infinitamente tarde, miro los cuerpos de muchas personas que no pudieron ser evacuadas y sintió culpa.
– Estamos libres – suspiro de alivio – si tengo en cuenta la distancia, tengo 5 minutos para ayudarles. – preocupada.
– No debiste venir, es peligroso. – observo con cara de preocupación.
– Tranquilo hermanito, vengo ayudar, no quiero que les pase nada, además tomen – les dio una pócima – es energizante, no había la de curación, busque, pero tampoco pude hacerlas, no quedaban ingredientes y ponerme a buscar no era una opción, al menos recuperaran energías. – los miro.
Los chicos la miraron confundidos.
– Deberían tomar la pócima hace efecto en 5 minutos, mientras ustedes descansan, yo iré a patear traseros – se estiró y movió un poco su cuello – tranquilos yo me encargo. – sonrisa.
– ¿Trajiste la varita verdad? – preguntó Damián.
– ¿Cuál varita? – miro confundida.
Todos hicieron una cara de 🤦♂️🤦♀️
– Es en serio – se levantó – COMO SE TE OCURRE OLVIDARLA – la tomo de la camisa y la sacudió – DEFINITIVAMENTE VAMOS A MORIR, PORQUE TIENES LA CABEZA HUECA. – dijo Adrián desesperado.
– Hizo una sonrisa – eh era necesario. – hizo una expresión de confusión.
– AHHHHHHHHHHH, COMO NO VA A SER NECESARIO, AHHHH. – se puso las manos sobre su cara.
– Mejor tomen lo que traje, ya no hay tiempo. – corre para huir de los regaños de su hermano.
– ¡VUELVE AQUÍ!!!! A DONDE CREES QUE VAS PENDEJA, AÚN NO HEMOS TERMINADO. – quedo en modo gruñón.
Los demás solo se reían de la situación y enseguida tomaron la pócima.
Mientras que Alana iba directo al caos de la batalla, ella nunca perdió de vista al objetivo, y tan pronto logró liberarse de los enemigos que lo rodeaban, le saltó encima, enfrentándolo con una espada en mano. Dejó caer el acero con todas sus fuerzas, pero este la mando a volar, porque obviamente era en fuerza muy superior que ella, echándose hacia un lado esquivo el ataque. El brutal impulso empleado en la estocada desequilibró a la joven, quien se fue hacia delante, tropezó, cayó de rodillas y su espada se golpeó contra el suelo, y se partió por la mitad. Definitivamente estaba en problemas.
– Vaya, – observó interesado – eso es todo lo que tienen, me aburren. – dijo el demonio mientras tomaba forma de un león.
– No nos subestimes – se levantó – no te perdonaré el caos que has causado – un brillo emanaba de sus ojos – ¡NUNCA TE LO VOY A PERDONAR!!! – dio un grito, de repente todo brillo a su alrededor.
– Uh. – miro confundido el demonio.
El cielo se nubló de pronto – El cielo es su lienzo, la tierra es su pincel, y el sol es la luz – alzo su varita – transformación – un brillo fucsia cubrió el lugar – es en serio, transformación, es ridículo.
– ¿Quién eres? – la miro sorprendido.
– A quién le importa eso, solo sé que yo te voy a patear el trasero.
Las varitas de los demás también parpadearon en señal de que ya se pueden usar y se transformaron.
– El destino nos une y separa, nos hace reír y llorar, nos lleva a la cima de la montaña, o nos hunde en el más profundo mar, transformación. – grito.
– Mi presencia es tu escudo, mi fuerza, tu protección, transformación.
– El viento sopla con gran encanto, nos trae su magia especial, y el paisaje quedó pintado, transformación.
– Una fuerza que nos guía, el bien y mal debe estar en equilibrio, transformación.
– ¡Qué! ahora hay 5 de esos, sus colores de cabello no me intimidan. – se burló y se dividió en 4 más.
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Academia de hechiceros.
Fantasy¿Crees en la magia? Pues esta historia es para ti, todo sitúa en un mundo, donde la magia seguía con vida, donde los humanos convivían con los dioses, donde el bien y el mal era equilibrado, en donde había magos prodigios, brujas, pegasos, unicorni...
