18. Indecisión

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-¡¿Aún estás acostada?! - grita Emely al momento en que uno de los cojines que adornan mi pequeño sofá impacta contra mi cara - Apenas es tu segundo día y llegarás tarde - me jamaquea de un lado a otro - ¡Levántate perezosa!.

- No quiero - me quejo, busco refugio entre las sábanas pero estas salen volando un instante después.

-¿Para eso querías un trabajo? - agarra cada uno de mis pies y tira de ellos hasta hacerme caer de bruces contra el suelo.

-¡No quiero ir! - busco una de las sábanas que me hacen compañía en las frías cerámicas y me envuelvo como una oruga - ¡No puedo ir!.

- ¿Pero qué te pasa? - Emely vuelve a despojarme de las sábanas. No se puede ser feliz en esta vida - si estabas emocionada, eufórica por tu nuevo trabajo - se queda callada unos segundos - ¿Pasó algo con Jared?.

Con solo escuchar su nombre siento el calor adueñarse de mi rostro.

Me pongo de pie y corro hasta llegar al baño y encerrarme, con la intención de escapar de mi dulce hermanita.

¿Cómo se supone que pueda ir a trabajar?.

¡Ayer besé a mi jefe!

Me veo al espejo notando como toda mi cara está roja de la vergüenza.

Jared correspondió al beso de una manera muy positiva, aún puedo recordar la increíble sensación de sus labios contra los míos, y el como su hábil lengua se habría paso para adueñarse de mi cavidad bucal.

Sus brillantes ojos verdes mirándome con expresion entrañable al momento de separarnos fué lo mejor del día.

Pero después de eso no sabía que hacer, creo que me dejé llevar por el momento.

Después de eso las cosas se pudieron muy incómodas entre nosotros, sé que fué mi culpa. Porque me separé de él y traté de evitarlo lo más posible. Incluso cuando me trajo a casa fué bajo un silencio sepulcral.

Jared no tiene la culpa de nada, pero estoy algo confundida.

¿Debería contárselo a Emely?

Sacudo la cabeza con la intención de disipar mis desastrosos pensamientos.

Y hecho esto me dispongo a ducharme.

Al salir a la habitación Emely ya no está, diviso la hora en el reloj de pared evitando soltar un grito de sorpresa.

-¡Está súper tarde! - llegaré tarde en mi segundo día de trabajo. Eso no hablará nada buen de mi.

Faltan cinco minutos para la nueve, es imposible llegar a tiempo.

Me cambio lo más rápido que puedo, considerando el hecho de que no puedo presentarme desarreglada a la oficina.

Al terminar son las nueve y veinte minutos. Estoy muerta.

Todo por estar de melodramática.

Tomoi bolso y salgo a la velocidad de la luz.

-¡Eid... - Emely intenta llamarme pero la interrumpo antes de que termine.

- ¡Lo siento, llego tarde! - seguro me hiba a hablar sobre el desayuno.

La he dejado plantada dos días consecutivos, eso es equivalente a una paliza de su parte.

- ¡Lo siento, pero me pidió que no te dijera nada! - grita para que pueda escucharla a pesar de la distancia.

¿De qué habla?

No es necesario que le pregunte, ya que al abrir la puerta es evidente a lo que se refiere.

Jared. Está recostado sobre su deportivo azul índigo. Un Audi r8. Lo investigué porque realmente me encantó desde que lo ví. Es un auto hermoso.

Pero el dueño fácilmente puede hacerle competencia. Con su traje beige junto a un Jersey verde esmeralda de cuello alto.

Divino.

Pero, ¿Desde cuándo está aquí?.

- ¿Qué haces aquí? - pregunto luego de acercarme, evitando su penetrante mirada.

Él no dice nada y solo abre la puerta del copiloto incitándome a entrar.

Bueno, ¿Qué más da?.

Me acerco para subir y justo al pasar por su lado, el encantador olor de su colonia invade mis fosas nasales.

Trato de disimular mi excitación y me acomodo en el asiento mientras que él cierra la puerta.

Sube al coche y lo pone en marcha, todo en completo silencio.

Agarra un jarrón térmico que descansaba en alguna parte del auto y me lo pasa, lo tomo notando que está tibio y huele a té.

¿Será...?

No puedo ser.

Efectivamente, es el té que él suele preparar.

¿Lo compró de camino aquí?

¿Pero y este envase?

Me doy un trago y está tan delicioso como siempre.

Amo esta bebida.

Los minutos pasan y Jared no dice nada. Ni siquiera me ha dedicado una mirada.

Así que solo me dediqué a tomar mi deliciosa bebida en completo silencio.

Hasta que note algo fuera de lugar.

- Jared, ¿A dónde vamos? - esta no es la ruta para llegar a la empresa.

- Iremos a desayunar, me lo debes después de hacerme esperar dos horas hasta que salieras de tu casa.

-¡¿Dos horas?! - lo miro impactada - ¡¿Me esperaste durante tanto tiempo?!.

- ¿Por qué crees que tu hermana fué hasta tu habitación? - la madre.

No lo puedo creer. Ahora me siento terrible.

- Pero debo ir a trabajar - uso mi última excusa.

- Eres mí empleada personal, y yo soy el jefe. En pocas palabras puedo hacer lo que quiera - me mira por primera vez desde que entramos al auto, sus ojos siguen tan hermosos y brillantes como siempre. Su mirada me atrapa de tal forma que me es imposible apartar la vista, incluso mi respiracion se detiene por un momento - y quiero ir a desayunar.

Vuelve su vista al camino.

Jared, realmente me gusta.

No sé cual fué el momento en específico, pero no puedo simplemente negarlo.

El resto del camino transcurrió conmigo encerrada en mis pensamientos.

Hasta que el llamado de Jared me hace volver a la realidad.

El chico que me gusta está justo a mi lado. ¿Qué me impide acercarme a él y darnos una oportunidad?.

Él a dejado en claro sus sentimientos por mi desde un principio. Incluso antes de que yo sintiera algo por él.

¿Debería ser un poco más valiente y decirle lo que siento? O ¿Debería esperar un poco y darle tiempo al tiempo?.

-¿No piensas bajar? - pregunta con su mirada penetrante sobre mi, haciéndome sentir pequeña e indefensa.

- Claro - respondo luego de unos segundos.

Entramos a un restaurante que a simple vista se ve increíble.

Está en una zona rural, un lugar al que nunca antes había venido.

No sé cuando nos alejamos tanto de la cuidad, pero me gusta este lugar. Incluso el aire parece ser diferente.

- Vamos, comeremos algo delicioso antes de que nos desmayemos del hambre.

Olvidé por completo el hecho de que aún no me había desayunado.

Él siempre está pendiente a las pequeñas cosas que incluso a mí me pasan desapercibidas.

- Vamos - nos encaminamos al lugar.








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Camelia_Red

💝 Ciao Cuores 💝

La Novia de Rojo Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora