Apesar de todo, como si el transcurso del tiempo ignorara mi desafortunada situación, siguió avanzando como si nada. Y el día de “mi anhelada boda” llegó.
Me costó horrores poder seguir como si nada al frente de mis padres, y peor aún delante de Richard y Darcy.
Me sentí realmente enferma al verlos comportarse como si nada frente a mi. Me dí cuenta de lo idiota que había sido, y es cuando pude vivir en carne propia el dicho sobre: el que no sabe, es como el que no ve.
Ahora que soy consciente de su cochinero, se me hace más que obvia la forma en la que se comportan. Y solo puedo preguntarme, ¿Cómo es que no lo ví antes?.
-¿Eidel, te pasa algo? - pestañeo varias veces para luego forzar una
sonrisa - no tienes buena cara - mi madre me examina con expresión preocupada.
- Claro que está bien, se va a casar con mi Richard dentro de poco - por Dios, cada día la soporto menos - solo está nerviosa, no hay que hacer un escándalo.
Maldita vieja.
-No te preocupes mamá, estoy bien - la tranquilizo - esto es lo que he estado esperando por años.
Ella asiente sonriente, creyendo en mis palabras vacías.
- Bueno ya es hora de tú tratamiento relajante, después de eso llegará la maquillista e inmediatamente después será la hora del vestido - el incordio habla satisfecha - no debes demorar, el tiempo está estrictamente calculado - sin dejarme decir nada, saca a mi madre de la habitación y cierra la puerta detrás de ella.
-Bueno, ya escucharon al Grinch - las chicas que se encargaran de la rutina relajante me miran entre sorprendidas y divertidas, pero no dicen nada - manos a la obra.
Yo me acomodo y ellas empiezan con su trabajo.
Necesito esto de verdad.
Al momento de terminar con la rutina, la maquillista ya está en la puerta, de verdad tiene el tiempo medido.
-Buenos días señorita Remington - la chica saluda amablemente.
-Buenos días - respondo a su saludo, ella acomoda todos sus materiales y antes de que empiece decido hablar - ya sé que mi suegra de seguro te dijo como exactamente quería que fuera mi maquillaje - ella asiente dándome la razón - bueno...en realidad será un poquito diferente, después de todo es mi boda, yo decidiré como quiero que me recuerden mis valiosos invitados.
Ella me mira no muy convencida, pero no me importa. Es lo que yo quiera, no lo que esa arpía quiera.
Alguien irrumpe en la habitación, volteo encontrándome con Emely, la cual trae una caja enorme entre sus manos.
Le sonrío ampliamente.
- Aquí estoy - dice dejando la caja sobre la mesa. Su respiración es un desastre, pareciera que tuvo que correr una maratón.
- Creí que te había perdido - ella suelta un ruidoso suspiro.
- Pues ya ves - se señala.
-¿Entonces qué es lo que quiere la señorita Remington? - sonrío y le explico tomándola por total
sorpresa - no te preocupes, combinará perfectamente con el vestido.
Abro la caja que Emely trajo anteriormente dejándola completamente descolocada.
-¿Ese...es...? - balbucea con voz susurrante.
- Sí, pero es un secreto - le guiño con una sonrisa.
El maquillaje quedó hermosamente perfecto. Ella es muy buena.
- Muy buen trabajo, Leila - ella asiente sonriente - si quieres te puedes quedar para la boda - le ofrezco.
- ¿De.. verdad? - asiento.
Su cara es de total sorpresa.
- Emely, creo que deberías encargarte del incordio. No quiero que me arruine más la existencia. Y dale un buen lugar a Leila.
Ellas se despiden dejándome sola en la habitación.
Miro el hermoso vestido que reposa sobre la cama.
-Bueno hermoso, hazme brillar - me lo coloco junto a los tacones, y al mirarme en el espejo no puedo estar más satisfecha con el resultado.
Un vestido corte princesa tan rojo como la sangre, unos tacones negros, y un maquillaje oscuro con tonos rojos.
Un vestuario que definitivamente no va acorde con una novia, que dentro de unos minutos estaría “felizmente casada”.
Me costó muchísimo encontrar una manera con la cual deshacerme de mi padre. Lo normal es que tu padre te lleve de brazos al altar y te entregue al novio con una advertencia que ponga serio al novio, y haga sonreír a la novia y los invitados. Pero eso no será necesario.
El daño ya está hecho.
Recibo una notificación en mi nuevo teléfono, un regalo por adelantado de mi casi esposo luego de haberle dicho que el antigüo se me había caído del balcón, y a diferencia de las campanadas esta es mi señal.
Agarro mi ramo el cual está compuesto de rosas negras azabache, son artificiales, perfectas para la ocasión.
› Nani: Todo listo.
Cuelgo la llamada y salgo camino al altar.
Tomo el micrófono y cuando empieza a sonar una música trágica hago mi entrada.
Sobra decir que todas las miradas están sobre mí, y que sus expresiones son tan variadas que me pesa analizarlas todas. Solo me importa una, y es justo en la que me centro.
-Buenas a todos, les agradezco enormemente su presencia - el silencio reina por todo el lugar, no se escuchan siquiera las respiraciones.
Mirando alrededor puedo ver la mirada angustiante de mamá, la preocupada de papá, la sorpresiva de la maquillista, la incrédula y asustada de Darcy e incluso la divertida de Jared. Frunzo el ceño, ¿Qué le divierte?.
Mi suegra se ve apunto de explotar, y Richard claramente no entiende lo que está pasando, pero su rostro no se ve nada bien.
- He preparado una linda, no, hermosa sorpresa para ustedes, incluído Richard. Quiero que presten atención a mis palabras, porque derramé todo mi corazón sobre ellas - silencio - Cariño, te conozco desde hace tanto que no podría recordar el tiempo en el que no estuviste - lo miro fijamente a los
ojos - empezamos a salir cuando me hice mayor, es como si hubieras estado esperando el momento - sonrío y él parece relajarse acompañándome con una sonrisa. Incluso el ambiente empieza a cambiar, aligerandose poco a poco - me enamoré tan perdidamente que habría sido difícil encontrarme sin tí. Te dí mi corazón desde entonces, y te amé como si fuera lo más normal del mundo. Nos comprometimos y soñé con este momento, estar aquí, al lado del hombre perfecto - él sonríe ampliamente al igual que algunos invitados, mi vista cae sobre Jared y en su rara expresión, como si estuviera analizando la situación, esperando algo. Me deshago de esa ridícula idea, es imposible, él solo es un invitado
más - así es como he estado pensando en ti todo este tiempo, un hombre perfecto. Perfecto pedazo de mierda resultaste ser.
Las exclamaciones de sorpresa no se hacen esperar, el ambiente se vuelve aún más tenso que al principio y la sonrisa que Richard habia dibujado en su rostro desaparece completamente, mientras mira tenso todo nuestro alrededor.
Por tercera vez desde que entré al lugar mi mirada se encuentra con la de Jared, que adiferencia de Richard, este sonríe ampliamente. No sé porque pero aumenta mis ganas de seguir con esto hasta el final.
∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆
Camelia _Red
¡Continuamos en el siguiente capítulo!
💝 Ciao Cuores 💝
ESTÁS LEYENDO
La Novia de Rojo
TienerfictieEidel Remington, amante de la gastronomía y políglota por vocación. Prometida del presidente de una de las más grandes empresas del país, Richard Carter. Y perteneciente a una encantadora y pudiente familia en la que no le ha faltado nada que pueda...
