Harta de soportar a un marido infiel, una cuñada entrometida y a medio mundo que se puso en su contra, la condesa Miriel optó por planear un divorcio conveniente.
-Ella y el conde son unas víboras háganme caso y empaquen sus maletas- planeaba sacar...
Haciéndola ejercitarse cada mañana bajo la nieve, Rasmi disfrutaba de hacer sufrir a Sidonie que anhelaba superarlo. Incapaz de manejar a Excy por su carácter prepotente, se vió obligada a obedecer y sin demora, logró dominar la técnica básica para entrenar con Ares como contrincante.
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Siendo sobrepasada por un niño, tomó en serio las indicaciones de su nuevo maestro que constantemente la trataba como a una más de nuestros hijos.
-Cómete el brócoli- era muy caprichosa y volvía loco a Rasmi
-No me gusta- movía las verduras con asco en el plato
Cada que estábamos en paz, instantáneamente mi marido y esta niña entraban a pelear sin motivo aparente o en todo caso, por nimiedades absurdas. Me estaban hartando y tenía que hacerme cargo para poder trabajar sin escándalos.
-Imagina que es un bosque y esos pequeños arbolitos vas a derribarlos. Pisa los calabacines para que sean el césped y ponle sal para no sentir el sabor- le enseñé como comer tal cual hice con Marjie y Jordie cuando quisieron ser delicadas
Sin dudar, comenzó a hacer lo que le sugerí. Luego de cortar en pedazos los brócolis, procedió a comer e increíblemente vació el plato. Parecía que hoy sería mejor que otros días cuando Jordie, Nim y Ares se pusieron a competir contra Sid.
Se pusieron creativos armando osos con el arroz, hombrecillos con las papas noisette y conejos con los tomates, haciendo que por primera vez ninguno dejara sobras. A partir de ahora, les prepararía la merienda del colegio con diseños así traerían sus luncheras vacías.
-Cuando acaben, pueden ir a jugar en la nieve con sus amigos pero no se alejen de la finca- Rasmi los mandó afuera
Dicho eso, recogieron sus platos para llevarlos a la cocina. Estaban ansiosos de continuar su guerra de nieve y con tal de salir, se comportaron.
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En el invernadero, me dediqué a estudiar las nuevas figuras en mi grimorio. Últimamente la psicografía se volvió recurrente al punto de dibujar plantas, recetas y embrujos varios que debía aprender con material físico a mi lado.