Harta de soportar a un marido infiel, una cuñada entrometida y a medio mundo que se puso en su contra, la condesa Miriel optó por planear un divorcio conveniente.
-Ella y el conde son unas víboras háganme caso y empaquen sus maletas- planeaba sacar...
-Caminen- obedientes, Elvis y Newton, bajaron al área del laberinto.
Ahora, eran un total de 20 brujas aguardando la llegada de su señora que había salido a recibir a la ofrenda capturada por FruFru.
-¡Qué delicia! ¡¿De dónde salió tal espécimen?!-
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La aglomeración de mujeres hambrientas, era un espectáculo y más de una tanteó con tocar al joven que yacía parado e inexpresivo.
-Es radiante y, ¡huele irresistible! ¡Ah!- una visión fugaz de ojos carmesí, hicieron que Alencia Barrows, parpadeara
No sólo ella, sus compañeras consideraron aquello como una alucinación sensorial y lo desestimaron por el hambre.
-Su majestad Sven, pronto llegará. Ordenó que este médico, sea reservado como parte del banquete principal. Con el otro muchacho, hagan lo que deseen- la nueva sirvienta, Noya, declaró quien era intocable
-¡Tch! ¿Dejaremos lo mejor para el final? Ellos tienen a la niña jinn y pese a ello, debemos esperar- Claudia estaba notablemente molesta
Alistando un ritual improvisado, sentaron a Newton en tanto, apartaron a Elvis para recostarlo sobre un altar para comérselo.
La cena simplista que atinaba a ser insípida, fue interrumpida por el sonido de bestias dentro del laberinto. Algo se acercaba lo suficiente y amenazaba con llegar hasta ellas. Rápidamente, algunas lechuzas procedieron a cerrar los portones.
Todo iba normal hasta que cuatro manos, salieron volando y dos lechuzas cayeron al suelo en llamas.
-¡¡¡AHHH!!!-
-¡¡¡DUELEUERGH!!!-
Los cuerpos ardientes, cayeron desplomados con agujeros en el pecho. Les habían arrancado el corazón de la manera más imperceptible e implacable, haciendo que todas entraran en pánico.
Abriendo los portones de par en par, la figura de un joven encapuchado sosteniendo un ensangrentado corazón, les sonreía con malicia.
-¡¿El Carnicero?! ¡CORRAN!- la opción más sensata fue huir
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