Tara le inspecciono de arriba a abajo
- Si - respondí - ¿por?
- Por nada - respondió
- Genial, ahora piérdete - dije
El chico se rio suavemente
- La verdad es que habéis llamado nuestra atención - dijo – y eso no suele pasar
- Adivino – murmure sin interés – secciones B y D ¿me equivoco?
- Bingo – dijo chasqueando los dedos – ya veo porque dijeron que erais listas
- Se ve a simple vista – dijo Tara molesta
- ¿Sí? Pues el resto de las secciones no lo han notado
- He visto que están muy ocupados vomitando o con ataques de ansiedad para notarlo – dije – o simplemente no les importa porque tienen cosas más importantes de las que preocuparse
El chico me inspecciono despacio y con una pequeña sonrisa confiada
- Me llamo Jacob y tengo dieciocho años
Lo sabía
- Tara, diecinueve - murmuró Tara secamente
Jacob me miro como esperando para que me presentara
Solté un suspiro sonoro
- Soy Lía, tengo dieciséis años - murmuré
Jacob abrió mucho los ojos, pero no dijo nada más
- ¿Ahora te puedes ir? - dijo Tara – ¿o vas a seguir jodiéndonos?
Abrió la boca para responder, pero un mayordomo de piel rojiza y pelo blanco le interrumpió
- Bien, el rey les quiere ver uno por uno, sepárense por secciones y no armen escandalo
Jacob suspiro y se puso al lado de la chica con la que le había visto hablando
Tara y yo nos quedamos donde estábamos
- Eh... Vale, empecemos con la sección A – dijo el mayordomo sacando un papel - Cécile Mars, entra en esa sala
Una chica morena con el pelo largo, castaño y ondulado se levantó algo insegura y fue hacía la puerta en la que estaba el mayordomo, este la abrió y la acompaño hasta dentro
Unos minutos más tarde salió tosió y saco otro papel
- Thomas Watson - anunció - pasa
Thomas era pelirrojo y no muy alto, iba encogido probablemente por el miedo, siguió los mismos pasos que Cécile
El mayordomo entró con él y minutos después salió y anunció otro nombre 'Jacob Warren'
Así uno por uno hasta que llegaron a la sección E
- Tara Watness – dijo el mayordomo – por aquí
- Ya, me he dado cuenta de que es el mismo camino para todos - murmuró para sí misma, puede que el mayordomo la oyera porque hizo una mueca de desagrado en cuanto paso por su lado
Esta vez el mayordomo tardo bastante más en salir
En cuanto lo hizo tosió y saco el papelito con mi nombre
- Lía Anderson - anunció
Me levanté y fui hacía la puerta donde estaba el mayordomo, este abrió la puerta, dejo que pasara, luego entro de tras mía
Caminamos por un pasillo lleno de enredaderas y flores exóticas hasta que llegamos a una puerta hecha de madera y decorada con pequeñas florecitas rojas y blancas
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La tierra de los monstros
Ciencia FicciónHace algunos años unas extrañas criaturas aparecieron, ahora el gobierno tiene que entregar a dieciocho personas al año para evitar que les destruyan.