Adv. Steve x Tony!Fem // 18+
―¡Bienvenido, Steve!
Mis amigos me recibieron con alborozo, con unas copas ya encima. Celebraban que estaba de regreso de una larga misión, que estaba vivo, principalmente. Yo celebraba el volver a verlos. Sonreí mientras ocupaba mi lugar entre ellos y llegaban los caballitos con tequila para el brindis, para empezar fuerte. Habíamos dicho que no saldríamos de ahí hasta que viéramos doble y no pudiéramos caminar.
Nos encontrábamos en un bar del viejo barrio, aquel donde crecimos, donde vivimos nuestras aventuras de adolescencia. Ahí, en ese viejo bar un poco derruido, un poco oxidado, tal vez como yo, como todos. Los viejos tiempos parecieron instalarse en el presente, volvimos a ser esos chicos que volvían en veranos de la universidad para ver a nuestros padres, para vernos entre nosotros. Ahí, entre cervezas y botanas baratas, en esas mesas rayadas y manchadas, ahí, entre la gente y el bullicio. Ahí, me pareció verla, sentada en la barra, girando su rostro hacia mí y sonriendo al descubrirme.
―¿Recuerdas a María?―me preguntó Bucky, dándome un pequeño codazo en las costillas.
―¿Quién?―preguntó Natasha, su novia. Ella no había vivido ahí, así que era evidente que no lo sabría.
―¿María? ¿No se llamaba Margarita?―dijo Sam.
―No, no, era Lola, ¿a qué sí?― aseguró Thor.
―Bueno, ella―dijo Bucky agitando una mano―, ¿cómo se llama Steve? Tú la conociste más y mejor.
Sus cejas se levantaron pícaramente y fue imposible entonces quitarme de encima a los demás, que querían saber más de ese "más y mejor". Ojalá Bucky se callara de vez en cuando, pero era especialmente hablantín cuando bebía.
―Vamos, ¡cuenta! ―exigió Nat con una sonrisa curiosa y en la mirada del resto el mismo sentimiento en los ojos.
―Sí, queremos saber―apoyó Scott.
Ella... ella...
La recordé, como la primera vez que al vi. Era de noche, estaba yo con Sam y Bucky nada más. Habíamos pedido unas cervezas. Tardaban en traerlas y me levanté de mi asiento, buscando un mesero. Ella apareció en mi camino hacia la barra. Se paseaban en el bar sirviendo tragos, sus pechos como punta de una roca, firmes, redondos, apiñonados y con rastros de sudor en su unión. No lo negaré, llamaron mi atención antes que todo y no hice nada por desviar la mirada o evitar el pensamiento lascivo, después de todo era solo eso: un pensamiento.
―Señorita―le dije―, ¿trabaja usted aquí?
Ella levantó el rostro, me miró, la punta de su lengua acarició el borde de sus dientes superiores, mientras me barría de arriba abajo con sus ojos castaños y de largas pestañas. Iba vestida como quien no quiere ropa: una blusa atada a su cintura, abierta en el frente, sin sujetador; un short corto, deshilvanado en sus orillas. Pensé que era hermosa, una belleza salvaje, incontenible.
―No―me respondió sonriendo con coquetería, al tiempo que dejaba sobre una mesa la botella de aguardiente y llevaba una mano a su cintura y la otra, ya libre, la estiraba para acariciar el cuello de mi camisa, dando con ello un paso hacia mí―. Pero puedo ayudarte en lo que quieras.
No lo ocultó, no tenía por qué, lo supe de una: yo le había gustado. Temblé; logró ponerme nervioso. Balbuceé algo, no recuerdo qué, pero terminó yendo conmigo a mi mesa. Mis amigos me vieron raro, pero no dijeron nada. Fue ella quien levantó la mano y llamó al mesero, fue por ella que las cervezas llegaron en un segundo.
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Stony series Vol. 6
Fiksi PenggemarConjunto de one-shots Stony. 1. Un error permite que dos amantes se reencuentren después de toda una vida. 2. En un mundo de perros y gatos, una pareja entre ellos es un rareza. 3. Un antiguo mito cobra vida una vez más. 4. Tony pondrá en marcha la...
