¡Corten!
Lesli terminó una de las escenas más intensas de la serie, la sesión de terapia de Candy con el terapeuta.
La actuación de Lizzie, dando ese grito desgarrador y llorando sin control, hizo que la escena mostrara la vulnerabilidad de Candy, impactando a todos. Todos estaban asombrados, pero también preocupados por Lizzie.
Lesli, al ver que Lizzie seguía llorando, se acercó y la abrazó. Lizzie se aferró a ella, temblando. Tim, los camarógrafos y otros actores estaban en silencio; ninguno se animaba a decir una palabra, más que nada, por no saber qué decir.
Lily, al ver a Lizzie en ese estado tan vulnerable, se acercó y le acarició la espalda, intentando proveerle algún tipo de consuelo. Lily y Lesli se miraron preocupadas. "Ella necesita descansar", susurró Lesli.
Se levantaron y ayudaron a Lizzie a salir del set de grabación, caminando hacia el auto de Lily. La sentaron en el asiento del copiloto y le abrocharon el cinturón de seguridad. Tras una breve despedida, Lily arrancó el coche y se dirigieron a casa. El ruido del motor era lo único que rompía el silencio. Lizzie miraba fijamente el horizonte, apoyando su cabeza en la ventana, con algunas lágrimas que aún resbalaban por su rostro.
Al llegar a la casa, Lily y Lizzie subieron por las escaleras. Cuando Lily se disponía a abrir la puerta de la habitación de Lizzie, esta negó con la cabeza, señalando la habitación de T/N. Lily se dirigió hacia la puerta de T/N, la abrió y ayudó a Lizzie a entrar. Acomodó las sábanas, sentó a Lizzie en el borde de la cama, le quitó los zapatos y la acostó. Finalmente, la cubrió con las sábanas y acarició suavemente su cabeza.
"Lizzie, ¿necesitas algo?" preguntó Lily, sin saber exactamente cómo ayudar a su amiga en ese momento.
Lizzie se aferró a la almohada que tenía a su lado, inhalando profundamente el aroma de T/N, buscando algo que le reconfortara. Simplemente negó con la cabeza.
"Estaré abajo, solo llámame si necesitas algo. Ahora descansa un poco," le dijo Lily con dulzura, dándole un beso en la frente. Se alejó lentamente, saliendo de la habitación y dejando la puerta entreabierta.
Horas después, Elizabeth y Sherry regresaron. No sabían lo ocurrido, ya que habían salido a recorrer la ciudad. Al ver a Lily en la cocina, preocupada, le preguntaron qué pasaba.
"Es Lizzie, no está bien," comenzó Lily. Les contó lo que había ocurrido esa mañana: la intensa escena de Lizzie y cómo se sintió después. "Le preparé algo de comer, pero no quiso probarlo. Sigue en la cama, abrazada a la almohada de T/N; cuando la vi, la encontré llorando. No sé qué hacer," dijo Lily entre lágrimas.
"¿Has intentado llamar a T/N? Tal vez ella sepa qué hacer," sugirió Sherry.
"Sí, varias veces, pero no ha contestado. Le dejé un mensaje, espero que responda pronto," explicó Lily.
Se turnaron para subir a la habitación y ver cómo se encontraba Lizzie. En varias ocasiones la encontraron llorando, pero la última vez que fueron, estaba dormida. "Al menos ya no llora," comentó una de ellas. Lesli llegó a la casa, preocupada por la actriz. La situación no había cambiado mucho, lo cual las preocupaba aún más.
Lesli, Lily, Sherry y Elizabeth estaban en la sala. El televisor estaba encendido, pero nadie le prestaba atención. Lesli decidió pausar la grabación de los próximos días, ya que la mayoría de las escenas eran con Lizzie. Proteger su salud mental era lo más importante ahora.
Lograron contactar al agente de Lizzie para que su psicóloga viniera a Texas y ayudara. Ahora solo quedaba esperar su llegada.
Al caer la noche, Lesli se encontraba en la habitación con Lizzie, que ya estaba despierta, pero no decía nada. Lesli intentaba consolarla, recordándole que Candy era una persona completamente diferente a ella. También animó a Lizzie a realizar algunas técnicas para desprenderse del personaje que interpretaba; hicieron ejercicios de respiración, relajación y un ejercicio de visualización. Poco a poco, Lizzie se iba relajando y su estado de ánimo cambiaba; asentía con la cabeza a las palabras de Lesli.
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Luces, cámara, amor.
FanfictionEn las vibrantes calles de Los Ángeles, T/N Morales, de 33 años, ha construido una carrera en el mundo del cine, capturando suspenso, misterio y crimen a través de su lente. Su carrera profesional es fascinante, pero su vida personal es un enigma bi...
