VIII

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La calidez eminente del sol en la mañana la peliazul solo se aferro mas a su amado, no quería despertar sentía una grata calidez, abrió los ojos para ver allí al rubio dormir en la misma cama que ella, no le dio importancia a nada solo al hecho que al fin podía tener al amor de su vida junto a su lado; salió despacio de la cama para ir a cambiarse fue a su guardarropa, miro cada uno de los atuendos que tenia cada uno mas hermoso que el siguiente, sintió como alguien le tomaba de la cintura cosa que le hizo temblar.

-Buenos días princesa.- escucho como su amado le saludaba.

- Buenos días mi rey.- se volteo para darle un beso en los labios del alto, una calidez y sensación de paz al tacto de tomarle y pronunciar. - ¿Iremos hoy con Neuvillette? dijo que tenia algo preparado para nosotros después de ese viaje que tuvimos.-

- Yo solo quiero estar con mi hermosa novia, pero si tu quieres vamos.- la soltó para sentarse en la cama y ver como esta escogía su ropa.

El rubio noto cada detalle de ella vio como la chica subía su piyama que parecia un vestido blanco el cual tenia tela delgada, cada que ella iba subiendo pudo notar la tensa piel blanquecina que la chica poseía hasta que en su totalidad se deshizo de la prenda, el viajero pudo admirar la esbelta figura de la chica la cual no poseía sostén pero si ropa interior le ayudaba el hecho que la dama poseía el cabello corto que el chico no resistió las ansias y se acerco para abrazarle por la espalda ahora así sin ropa que le detuviese o estorbarle, toco su estomago y un pequeño masaje dio.

- Basta, detente.- dijo ella con risas tras sentir el tacto a capela de él.

- Se que te gusta, quiero sentir mas; ¿me permites?.- 

- Sabes que él es muy puntual no debemos hacerle esperar.- dio un pequeño gemido tras sentir que el chico le toco uno de sus pechos el cual sintió un placer que no podía describir era la primera vez que él le podía una mano allí.

-Esta bien, pero modélame un poco quiero ver lo hermosa que eres mi reina.- le dijo al oído para morderle un poco.

-"Furi...".-

-¿Escuchaste eso?.- menciono algo incomoda.

- Solo tu hermosa voz, bueno vamos con ese.- le dejo para sentarse en la cama y seguir admirando a su novia.

Una hora después de que ambos seleccionaran su ropa y que Furina se arreglara para ir con el dragón, la chica se coloco un hermoso vestido blanco con detalles azules, si bien no era la arconte de hidro le encantaba el color azul, lo sentía parte de ella y su novio se coloco una vestimenta formal con acabados algo azules para combinar con el amor de su vida. Caminaron tomados de la mano hasta la opera, los que miraban a la pareja ya no recordaban lo que les había hecho la dama pero solo les observaban una envidia les recorría a todos y mas a las mujeres dado que el viajero era el ser que mas deseaban algunas.  Al llegar a teatro ambos fueron a sus respectivos asientos junto al dragón el cual les saludo de manera elegante tras ver que ellos habían aceptado y llegado a tiempo a la presentación de los magos.

- Damas, caballeros y nuestro soberano, les hago una cordial bienvenida a nuestro espectáculo.- mencionaba el chico mago para ver ala pareja y sonreír. - Mi asistente Lynette seria tan amable de traer el baúl.- tras ello la gata entro a escena donde se escucharon aplausos del publico el mago hizo un ademan indicando silencio. - Bien mi honrado publico he de necesitar a alguien de ustedes para que me ayude con este acto.- La mayoría del publico estaba ansioso algunos levantaban las manos para poder asistir a este pero el chico ya tenia visto a la asistente el reflector se centro a la peliazul, la chica con algo de pena acepto.

- Lyney no creo sea algo optimo.- asustada al ver que tenia que entrar al baúl.

- "na regre..."-

- ¿Escuchaste eso?.- vio como el mago le ignoro para solo indicarle donde ponerse, al entrar vio completa oscuridad sentía como si algo le molestaba, ya ni escuchaba la voz del mago.

-"sa por..."-

- Esa voz de nuevo.- miro a todos lados pero no había nada solo oscuridad trato con tacto el ver donde estaba y se asusto al ver que no había caja.

-"favor."-

Vio como una luz a lo lejos se acercaba y una pesadez sentía en el estomago cerro los ojo para solo seguir sintiendo ello, de nuevo los abrió lentamente y una claridad enorme pudo apreciar vio su alrededor para notar que no estaba en el escenario ni en el teatro lentamente movió su cabeza para ver que estaba en una cueva y algunos aparatos médicos básicos sintió la pesadez de su estomago al ver quedo asombrada a ver que era el rubio que se encontraba dormido con su cabeza apoyada en su vientre, sintió un pesar al recordar lo que vivió un lagrima salió de su ojo izquierdo recordó aquel dicho que era de dolor no de felicidad, ¿de verdad le había gustado esa fantasía? se pregunto ella misma para solo acariciar la cabeza del rubio.

El chico tras pasar vela cuidando a la peliazul no noto donde quedo dormido y al abrir los ojos y sentir como la chica tenia su mano en la cabeza de él sintió una tremenda felicidad que solo quito con cuidado la mano de ella para darle un pequeño beso en su frente, la chica ante tal acción sonrió y abrió sus ojos, no importara como se sentía ella era grata al ver esos ojos de topacio  que tanto le volvían loca, lo amaba de verdad.

- Furina me alegra hayas despertado me tenias asustado.- vio ella como esos hermosos ojos comenzaron a hacerse cristalinos. - Perdóname por esto yo no quería que tu...-

- Tranquilo, estoy bien.- le dijo mientras posaba una de sus manos en la cara del chico.

- Bien veo que ya despertó.- mencionaba la sota solo para entrar y ver a la chica. -Debes sentirte feliz eres la primera que sobrevive.-

- Arlecchino debo decirle a él lo que paso.- 

- Pequeño hazlo igual mi equipo y yo saldremos después de sacar algunos minerales que necesitamos, mis niños esta semana han estado trabajando.-

La peliazul se asusto, trago saliva después de ese dialogo de ella estuvo dormida una semana que no sintió. Vio como el hada llego para abrazarle y llorar diciendo que la extraño y pensaba lo peor. En todo ese tiempo el chico no se retiraba de ella, se sentaba a un lado con una silla y al unísono tomaba su mano mientras repetía lo mismo "Furina regresa por favor, te extraño" cosa que le mantenía con animo de esperar a la hermosa chica.

...

¿Cómo que dormí toda una semana? no es posible yo estaba bueno, ni se ya; sin embargo esa realidad ese sueño me encanto tanto, en ese detalle odie despertar pero por otro ver como él de verdad se preocupo por mi es tan encantador, ya lo amo mas lo necesito ya quiero que ese sueño se haga realidad. 

Lo deseo, lo necesito, quiero ser la única a la que veas y ames tanto, quiero que me digas como en el sueño que me desees no importa si es por deseo carnal o amoroso, se que yo te seré fiel hasta el final, se mi rey ya.

Aguas cristalinas (Furina x Aether)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora