Edwin observó con horror la escena, vio como Charles intentaba escapar sin éxito contra una fuerza invisible que lo mantenía atrapado en la pared de la agencia de detectives. Por un segundo la mirada de furia contenida que Charles dirigía firmemente al rey se mezcló con matices de confusión pero no dejaba de moverse para encontrar una salida de la situación.
El rey Gato se acercó con calma a Charles, su expresión era serena mientras examinaba al detective de cabellos rizados con interés. Era evidente que el monarca tenía el control de la situación.
—¿Qué demonios estás haciendo aquí? —gruñó Charles hacia el Rey Gato, con una furia apenas contenida mientras seguía luchando por liberarse.
El rey Gato soltó una risa suave, su mirada fija en Charles con una mezcla de diversión y superioridad.
—Charles, no hay por qué ser tan hostil, simplemente me estoy asegurando que tengamos una conversación sin interrupciones —respondió el rey con calma, como si la situación fuera completamente normal.
Edwin observaba impotente la escena frente a él. Cada vez que Charles intentaba liberarse de la invisible fuerza que lo mantenía aprisionado, Edwin sentía un nudo en el estómago y su corazón latía con fuerza, un temor palpable que lo mantenía angustiado; la desesperación iba creciendo al pensar en el posible y desagradable desenlace que podría sufrir su mejor amigo en manos del rey gato. En un acto de desesperación y súplica, se dirigió al rey gato, buscando alguna manera de detener lo que parecía ser un inevitable conflicto.
—No le hagas daño a Charles. —suplicó Edwin extendiendo su mirada de prórroga hacia el rey gato. Tratando de hacer que su voz no suene temblorosa.
El rey gato echó una mirada al joven. La preocupación se reflejaba en sus ojos color esmeralda, brillando con una intensidad que revelaba el tormento interno que experimentaba.
—No me mires así, me duele que pienses que le haré daño. Solo vine a conversar contigo, Edwin. Y si hubiera querido tener más privacidad ya te hubiera llevado a mi alcoba, donde la última vez tuvimos una charla solo nosotros dos, ¿lo recuerdas?
El monarca pasó la mano que tenía libre para acariciar el rostro de Edwin mientras sonreía como si intentara calmarlo. Los gruñidos de Charles se hacían más fuertes pero al rey no parecía importarle en lo más mínimo el ruido de fondo sino al contacto que tenía con el joven detective. Las manos del Rey Gato continuaron acariciándolo hasta que se posó en la mejilla izquierda de Edwin. Edwin esta vez no se apartó del Rey.
—Quita tus manos de Edwin —bufó Charles —porque cuando salga de esto verás que...
—Descuida, Charles. Estoy seguro que te bajará ahora mismo, ¿verdad?—dijo Edwin, intentando calmar a su amigo mientras le enviaba una mirada significativa al Rey gato. Después de todo comprendió que el Rey no tenía intenciones ni de lastimar a su amigo ni de asustarlo.
El Rey Gato esbozó una tierna sonrisa ante la petición que rápidamente disimuló y luego se enderezó con dignidad.
—Está bien— dijo el Rey y bajó su mano haciendo que Charles aterrizara al piso.
Pero apenas sus pies tocaron el piso de madera avanzó a pasos agigantados hacia el rey y de no haber sido por su amigo Edwin, quien se interpuso entre los dos, hubiera logrado meterle un buen puñetazo.
—Charles, basta. Ya eres libre, no es necesario ser violento con él.
—Wow ¿ahora son amigos? —dijo el joven de pelo rizado en tono sarcástico.—¿De qué me perdí? Porque no puedo creer que después de lo que te hizo estés defendiendo a ese... ¡gato! —exclamó Charles, frustrado.
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sin titulo todavía
FanfictionMi intento de lo que iba a ser un gogogo Fanfic entre Rey gato y Edwin (a veces saldrá Charles) de los detectives difuntos. No me culpes, esta buenísimo el Ship.
