—¿Ustedes son novias?
Eso las alarmó.
María se dio la vuelta para ver quién era la persona que les habían escuchado.
Micaela no se acordaba quien era ese muchacho.
María no sabía cómo explicarle a su amigo para que no diga nada sobre lo que escuchó.
—Mario... —susurró.
—María, decime la verdad, por favor —El chico se sentía mal—. Vos sabías muy bien sobre mis sentimientos por Micaela.
—Mario, escúchame, por fa... —fue interrumpida.
—¿Las cartas?
Micaela estaba confundida, si bien sabía que el chico sentía algo por ella, no sabía que le escribió cartas.
—Yo... Mario.
—¡María, decime, por favor! ¿Qué hiciste con las cartas que escribí para Micaela?
María se largó a llorar en silencio. Mario agarró la mano de su amiga, llamando su atención.
—Dejá de llorar —murmuró y secó las lágrimas que caían de sus ojos—. Más tarde voy a pasar por tu casa ¿sí?
La chica asintió y Mario se fue al aula que los tres compartían como compañeros.
—Mari... —la llamó— El profesor de música no vino. Así que... si quieres podemos hablar sobre ti y sobre mí.
—Nunca te engañé con ella. Ella solo es una amiga y es hermana de Mario.
Micaela se sentía mal por lo que había dicho antes de ser descubiertas por Mario.
—Además, ella tiene quince años, es una niña para mí.
María pasó por a lado de Micaela, se iba a ir otra vez al baño hasta que llegase el profesor de Biología.
Micaela no se quedó atrás y la siguió hasta el baño.
Cuando entró al baño, todos los baños estaban cerrados y no sabía dónde estaba escondida María.
—¿Maria? —la llamó.
No recibió respuesta.
—¿Mari?
—Ándate, Micaela.
Le dolió su rechazo, pero no se rindió y se acercó a la puerta.
—Mari, hoy voy a pasar por tu casa. Hablaremos con tranquilidad.
Eso fue lo último que escuchó María.
ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ
15:00 pm.
Micaela estaba en frente de la puerta de la casa de María.
Tocó la puerta y se quedó esperando a que le abrieran.
Se abrió la puerta, mostrando al responsable. Era Nicolás. El chico estaba destruido.
—Hola, Nico — saludó.
—¿Venís a consolar a mi hermana?
—¿Pasó algo?
—¿Mi hermana no te lo contó?
Negó un poco sorprendida, pero al mismo tiempo asustada.
—¿Le pasó algo a María?
—No, no le pasó nada a mi hermana —Las lágrimas no se hicieron esperar y empezaron a salir—. Mi madre se intentó quitar la vida ayer, pero gracias a Dios, ahora ella está mejor. Aún no está en casa, pero esperamos que regrese.
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Can't help falling in love
Teen Fiction-Mari... Te amo... -dijo la chica. -Yo también te amo, Mimi... Pero tengo miedo -susurró la otra adolescente.
