CAPITULO 37

3.2K 302 59
                                        

EMILY

El festival de mis hermanas se da por terminado cuando el telón se cierra y el teatro estalla en aplausos por parte de todos los presentes, lo han hecho genial y estamos muy orgullosos de ellas. Papá y mamá van en busca de mis hermanas mientras yo camino hacia Samara y Loreta que han venido apoyar y animar.

-Gracias por venir chicas- les agradezco

-No agradezcas, nos encanta animar a Lena y Mar- dice Samara

-¿Por qué Noah no ha venido?-cuestiona Loreta-¿Aún está enfermo?

-No, solo que tenia que hacer una documentación con su padre- comentó, asiente

-¿Qué haremos hoy?-dice Sam- Es viernes, necesito salir a bailar

-No lo se- comento, se que aunque Noah este mejor puede que aun no tenga animo de salir de fiesta

-Vamos, hace mucho que no salimos a divertirnos

-Sam tiene razón- la apoya su prima

Lo pienso unos segundos, al final no es tan mala idea nos servirá para despejarse del estrés de la universidad, divertirse nunca esta de mas

-Esta bien

-Hay que decirle a Danae, Max y Noah

-Yo me encargo de Noah- les digo, mientras ellas se encargaran de Danae y Max, se que me costará convencer a Noah pero haré el intento

-Bien, nos vemos en casa de Noah- dice Sam

Felicitan a mis hermanas, llenándose de elogios, a lo que ellas sonríen gustosas, se despiden antes de salir del teatro.

.....

Llegó a la casa de Noah, bajó de la camioneta del Sr Johnson quien me ha traído lo veo irse ya que acompañara a Derek en su partido de béisbol. Tina me abre la puerta dejándome pasar, se escucha la voz de Rebeca lo cual me hace querer regresar, por el tono de voz se que está discutiendo, le preguntó a Tina sobre su día a lo cual me cuenta lo que ha cocinado, esta semana vendrá a cocinarle a Noah para que su recuperación sea completa.

-He hecho limonada ¿le apetece?- cuestiona

-Claro, me encantaría

Antes de que pueda dar un paso Rebeca y Paulina salen de la oficina seguida de Noah, quien me mira sorprendido para después mirarlas a ellas, ignoró la presencia de su madre y amiga. Paulina está llorando, hace que voltee hacia ella cuando solloza, tiene los ojos rojos e hinchados

-Estoy hablando en serio Noah, no me retes- dice antes de salir de la casa, algo que me sorprende porque no me ha dedicado ni siquiera una mirada asesina como suele hacerlo aunque de cierto modo lo agradezco.

Noah parece estar debatiéndose internamente tanto que no puedo descifrar su rostro, caminó hacia él, su mirada es ausente, nostalgia y quizás hasta con temor.

-¿Estás bien?-cuestiono tomando su mano, mira nuestras manos unidas- ¿Guapo?-cuestiono porque no obtengo respuesta

-No- susurra, respira antes de mirarme a los ojos- Ven, tengo que hablar contigo- tira de mi mano subiendo hacia las escaleras, lo sigo sin cuestionar, comienzo a preocuparme su actitud es extraña, tomamos asiento en su cama, aun nuestras manos están unidas

-¿Qué pasa?-cuestiono- ¿Por qué Paulina lloraba?

-Sabes que te amo, lo hago y mucho- frunzo el ceño ante sus palabras, se que siempre me lo recuerda pero ahora suena extraño

-Lo sé guapo- le sonrío para calmar lo que sea que lo tiene mal- Yo también te amo mucho

Suspira aun mirando nuestras manos, me comienza a preocupar su comportamiento, también el hecho que se ve pálido y con ojeras marcadas.

Siempre has sido túDonde viven las historias. Descúbrelo ahora