EMILY
Camino de un lado a otro dentro de la habitación, el encierro está llevándome al borde de la desesperación. Mis días, semanas, se han convertido en estar en casa 24/7. Aunque papá optó por venir a pasar unos días a la casa del campo, es el mismo encierro.
Las únicas veces que he salido ha sido para hacer chequeo médico y análisis estrictamente necesarios. Por fortuna todo va bien, las bebés están creciendo cada día mas, con ello el dolor de espalda, la fatiga y la falta de aire han aparecido pero se que todo valdrá la pena cuando las tenga en mis brazos, llegar a la semana 34 de gestación es una odisea. Mi vientre ha crecido considerablemente, el cansancio ahora es triple que al inicio del embarazo.
Me pesa haberme perdido de momentos importantes de las personas que quiero, como cuando Nadia le dio la noticia a Edward y Noah se enteró. Algo que los puso feliz ambos por la llegada del bebé. Aunque es algo que se mantiene el privado al parecer Rebeca aun no se ha enterado ya que su atención se ha centrado en Paulina que ha pasado en reposo absoluto para evitar perder a su hija. Rebeca ha utilizado todas sus artimañas obligando a Noah a pasar más tiempo con ellas, algo que no me agrada en lo absoluto, ya que hay días en los que solo hablamos por el celular y lo extraño. Lo que me reconforta es que vendrá hoy y pasara un par de días por acá algo que también necesita, ha estado sometido a mucho estrés.
Mi embarazo es un secreto a voces entre la sociedad, las críticas y opiniones han sido muchas, la mayoría malas. Pareciera que mi relación de años con Noah no tuviera validez, ya que me han tachado de querer dejar sin su padre a una bebe.
Recibir visitas en casa quedaron prohibidas para mí, la abuela de Noah ha insistido tanto en hablar conmigo pero papá no se lo ha permitido, puedo entender hasta cierto punto la su postura y también el hablar con ella se que solo complica todo si Rebeca llegara a enterarse. Solo Noah, Tyler y Valeria son quienes pueden entrar sin complicaciones, he tenido que mentir y poner miles de excusas con los primos de Noah, incluso he evitado responderles cada que proponen vernos o venir a visitarme.
Desde que recibí ese correo con una clara amenaza, no he recibido más, según el comisario se han detenido debido a que me he mantenido al margen y de cierto modo he estado escondida todo este tiempo.
Reviso mi móvil esperando alguna respuesta de Thomas, hemos hablado un par de veces pero solo respecto al estado de Paulina, no he encontrado el momento para abordar el tema de la fiesta además que de que no coopera mucho ya que responde cada mil años.
Por otro lado más ameno, Diana y Javadd han comenzado con los preparativos para su boda, algo que me emociona y trato de participar en lo que me piden ayuda. Es algo que espero con mucha ilusión, amo ver a mi hermano feliz y formando su familia, Diana es perfecta para èl y viceversa y sobre todo cuando suceda las mellizas están aquí. Me pregunto, ¿si es muy pronto para buscarle sus vestidos para la ocasión?.
Me detengo frente al espejo de cuerpo completo, el aumento de peso es notorio pero es algo en lo que no me enfoco ahora, aun así pienso en lo que me costará volver a mi peso, pero no importa con tal de que las bebés nazcan bien. Llevo mis manos a mi cintura debido al dolor, el vestido me hace que mi vientre se vea más grande de lo que es, o quizás si está así de enorme.
Voy hacia el sofá para descansar un poco ya que me sofoca y cansa el estar caminando o de pie, tomo mi móvil, entrando a mis chats, específicamente del de la familia.
Veo las ecografías que la tía Miranda ha mandado al grupo familiar, Phoebe está a nada de dar a luz, está emocionada por ser abuela postiza, aunque según ella es demasiado joven para serlo pero está muy ilusionada. Ha llegado a Arizona para estar presente en el nacimiento junto con Stephan y Aitana.
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Siempre has sido tú
Roman pour AdolescentsHistoria de Emily Harrison y Noah Jefferson Secuela DLTAA #NOEMI Portada hecha por @Katypinklove PROHIBIDA SU ADPATACION Y/O COPIA Todos los derechos reservados.
