EMILY
El sonido de la máquina que me mide los latidos de mi corazón no ayuda a mis nervios, es el único sonido que he estado escuchando desde hace 40 minutos, por alguna razón no dejan entrar a ninguno de mis familiares, quizás el estar en el área de urgencias del hospital restrinja el acceso.
El estar sola hace que sobre piense e imagine un sin fin de escenarios, todos fatídicos, cuando más deseo estar en paz, en tranquilidad parece ser lo que menos tendré.
El pasar de médicos, enfermeros, paramédicos de un lado para otro me genera angustia, el dolor que había sentido se ha ido, a pesar que duró pocos minutos fue intenso. Ruego al cielo por no volverlo a sentirlo, aun así estaré tranquila hasta que puedan ver y escuchar a bebé y que mi doctora me diga que todo está bien.
-Señorita- trato de llamar la atención de una de las enfermeras
-Dígame- dice
-Quisiera un poco de agua- asiente se va y regresa con una botella
-Gracias, disculpe ¿Cuándo podrán revisarse?- cuestiono antes de que se vaya
-En unos momentos viene el ginecólogo- asiento, se va sin antes cerrar por completo la cortina blanca que separa las camillas en el área.
Los minutos pasan, cierro los ojos, comienzo a impacientarme, necesito saber que todo está bien, necesito saber que todos están bien.
-Ángel- la voz de Noah hace que abra los ojos inmediatamente- ¿Cómo estas?- cuestiona, tomando mi mano
-Me siento bien pero me asuste mucho, quiero saber que bebé está bien-confieso porque necesito su apoyo
-Todo estará bien- dice seguro de eso
El médico tarda unos minutos en llegar, comienza a preparar todo para realizarme la ecografía, necesito ver y escuchar que todo está bien
Observó a Noah quien mira fijamente el monitor donde esta nuestro hijo, es la primera vez que lo ve, el que apriete mi mano en señal de emoción hace que mi corazón se acelere, el doctor comienza a explicarle, está atento a todo, no deja de sonreír, sus ojos están iluminados, tiene ese brillo que había perdido con todo lo acontecido.
-Todo parece indicar que está bien, no se ve alguna ruptura o desplazamiento de la placenta, los latidos se encuentran bien, Emily no puede estar recibiendo emociones fuertes, no puede estar en estrés ni situaciones que la alteren- dice el médico hacia Noah, quien asiente- Esta vez ha sido solo un susto sin complicaciones pero no siempre se contará con la misma suerte
-Me encargare de que este bien y tranquila- dice Noah como si estuviese seguro de sus palabras cuando ahora nada está bien, el doctor asiente
-Podrás irte en cuanto el suero se termine, sigue tomando los vitamínicos, descansa
Agradecemos la atención antes de que el ginecólogo nos deje solos, me cubro bajando mi blusa y tomando la sabana para taparme
-Hay que seguir las indicaciones del médico- dice Noah, mientras coloca su mano en mi vientre
.....
Papá trata de mantenerme al margen de lo que ha sucedido pero tengo que saber que es lo pasa, no puedo simplemente tratar de ignorar todo. Aún no se sabe quién ha intentado entrar a la casa así como tampoco quien ha dejado el sobre, que contenía fotografías mías en distintos lugares, con marcas y mensajes para nada agradables según palabras de papá, dando a entender que van por mi ahora. Ahora todo es incierto, ahora papá tiene los ojos sobre mi y no es algo que me moleste se que ve por mi bien y ahora también por el bien de mi hijo pero suele ser un poco agobiante el no poder hacer mi rutina diaria sin alguna preocupación.
ESTÁS LEYENDO
Siempre has sido tú
Roman pour AdolescentsHistoria de Emily Harrison y Noah Jefferson Secuela DLTAA #NOEMI Portada hecha por @Katypinklove PROHIBIDA SU ADPATACION Y/O COPIA Todos los derechos reservados.
