EMILY
Respiro profundamente mientras mis manos se aferran al volante de mi auto, reparo el lugar que tengo enfrente y todo en mi se revuelve. Me repito que debo ser fuerte, clara y valiente, al entrar en ese recinto puedo salir con las respuestas que necesito o con más problemas que ahora es lo menos que quiero.
Me armo de valor, mentalizándome que todo lo hago por ellas, porque cada día que pasa las extraño mas, no quiero seguir perdiéndome de su crecimiento, de sus logros. Quiero estar ahí para ellas, en los buenos y malos momentos, quiero que recuerden que mamá siempre estuvo con ellas.
La policía solo da vueltas al caso, no logran concretar nada y eso es desesperante, ver que todo sigue su curso, mientras mi dolor por estar lejos cada día crece....
-Señorita ¿Está segura?- cuestiona mi abogado que espera por mi en la entrada
Tuve que recurrir a él, para poder obtener esta visita, asiento tratando de verme lo más segura posible
-Bien pasemos- dice, lo sigo, mientras se encarga de presentar el pase y nuestras identificaciones, me guía hasta la sala de visitas, le pido que me deje sola porque es algo que necesito hacer por mi cuenta.
-Bien Emily, tu puedes- susurro dándome ánimo, me acomodo en la silla, sentándome firme y segura de mi, de mis agallas y valentía de haber pisado este lugar, la mujer que espero, aparece por la puerta, masajea sus muñecas cuando le retiraron las esposas
-Emily- dice la mujer que llega mirándome con cierta sorpresa y burla, sus ojos me observan tratando de intimidarme pero en cambio le sonrió de la misma manera, no voy a doblegarme asi me este costando hasta el respirar, la imagen de mis hijas me llenan de valor
-Silvana- se sienta en la silla que está enfrente de mi
-¿Qué hace aquí la princesita de James?- se burla-¿ A qué debo su visita?
-No es una visita cordial- aclaró
-Te escucho
-¿Cuánto te pagó Rebeca?- cuestiono de una porque no me apetece lidiar con una mujer como ella
–Ah es por eso- dice- Ya perdí la cuenta- dice mientras se mira las uñas de sus manos, las cuales parecen tener un reciente manicura, no me sorprende su cinismo y su manera de no negar lo obvio, me tragó la rabia que me provoca su respuesta, se termina riendo- No sé de qué hablas
-Lo sabes perfectamente
-No, no lo se niñita
-Bien tendré que tomar medidas que te hagan recordar, quizás tanto encierro ya te esta afectando
-Claro ¿Qué harás?-cuestiona- ¿Demandarme?
-No, para qué perder el tiempo en papeleo, cuando puedo enviarte a una prisión donde no vuelvas a ver el sol, donde tu comida se base en agua y pan, donde muy probablemente no puedas sobrevivir
-Aja ¿Qué razones darías?- pregunta con una sonrisa cínica en su rostro
-¿Razones? Oh no- niego mientras sonrío- Solo basta una buena cantidad de dinero con la persona correcta y tu traslado es un hecho
-No me asusta eso, he pasado mi vida en prisión
-Ok, seré mas directa, puedo hacer que Giovanna te haga compañía- amenazo, porque si bien, no tengo ningún problema con ella, es a lo único que puedo aferrarme para que Silvana hable, espero que al menos tenga una pizca de cariño hacia su hija. Alza una ceja como si le sorprendiera
-¿Cómo lograrías eso?- se burla
-Giovanna trabaja en la empresa Harrison, puedo acusarla de desviar dinero, puedo hacerle firmar un documento para después culparla, no lo se- digo mientras me encojo de hombros
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Siempre has sido tú
Teen FictionHistoria de Emily Harrison y Noah Jefferson Secuela DLTAA #NOEMI Portada hecha por @Katypinklove PROHIBIDA SU ADPATACION Y/O COPIA Todos los derechos reservados.
