EMILY
Me remuevo en la cama que está más que reconfortante tanto que niego abrir los ojos, las ganas de seguir durmiendo me invaden. Los recuerdos de la noche anterior llegan a mi mente con un tortuoso dolor de cabeza, abro los ojos lentamente por la luz del sol que entra por la enorme ventana que tengo enfrente, ventana que reconozco provocando que me siente en la cama de una manera abrupta que el dolor en mi cabeza aumenta.
¿Cómo carajos llegue aquí?
En la habitación de Noah, los recuerdos son vagos y fugaces pero no recuerdo cómo llegué. Llevo mis manos a mi cara, tratando de descifrar el porqué estoy aquí. No quiero estar aquí, no quiero imaginar lo que he hecho, solo espero no haber perdido la dignidad.
Me levanto de la cama, agradezco el hecho de estar sola pero el aroma de Noah está por todos lados, incluso en mi ropa.
Trato de buscar mi bolso pero no está por ninguna parte, necesito salir de aquí porque estando en su habitación hace que todo empeore.
-Buen dia señorita- Tina entra la habitación con una bandeja, un jugo y una aspirina que tanto necesito
-Gracias- agradezco tomando ambas cosas
-El almuerzo está listo
-Gracias pero tengo que irme ¿Sabes dónde está mi bolso?-cuestiono
-No, pero lo buscare abajo- dice saliendo, me siento en la orilla de la cama mientras tomo la aspirina, bebo el jugo de un solo trago, dejó el vaso en la mesita de noche con la acción terminó tirando una libreta la cual cae al piso, la recojo pero al hacerlo me arrepiento cuando nuevamente una punzada me ataca en el pecho, ya que sale un papel, es una ecografía. No se si soy masoquista pero detalló el ultrasonido, es muy pequeñito aun, limpió las lágrimas que comienzan a salir al imaginar a Noah con su hijo, la guardó antes de ir al baño.
Soñaba con formar una familia con Noah, organizar una enorme y lujosa boda, irnos de luna de miel por el mundo, ser la madre de sus hijos, algo que ahora se ha esfumado y no es tan fácil de aceptar.
Lavo mi cara, peino mi cabello antes de salir de la habitación, bajo tratando de no hacer ruido, necesito mi móvil para pedirle al Sr. Johnson que venga por mí.
-Buenas tardes Emily- saluda el padre de Noah
-Buenas tardes Señor Jefferson- saludo
-¿Como?- me mira sorprendido
-Lamento las molestias que he causado- me disculpó avergonzada
-Emily esta es tu casa, nada ha cambiado
-Ha cambiado todo- suspiró melancólicamente, esta casa es tan especial para mi o lo era, ahora no se como sentirme al respecto
-No para mí- asegura sonriendo- Para mi siempre serás como una hija, la cual siempre querré y cuidaré- abre los brazos, sonrió acotando la distancia abrazándolo, su abrazo me reconforta
-Gracias y para mi siempre serás como un padre- murmuró
-Que no escuche eso James- se ríe
-Gracias por todo, tengo que irme- me separo, no quiero ver a Noah
-Emily, quisiera hablar contigo
-Ahora no, por favor- suplico prácticamente, la imagen de la ecografía no se borra de mi mente, bastaría con tan solo tocar el tema para soltar en llanto y no quiero quiero
-Esta bien pero prométeme que hablaremos
-Lo prometo- le aseguró, asiente
-Deberías quedarte almorzar
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Siempre has sido tú
Ficção AdolescenteHistoria de Emily Harrison y Noah Jefferson Secuela DLTAA #NOEMI Portada hecha por @Katypinklove PROHIBIDA SU ADPATACION Y/O COPIA Todos los derechos reservados.
