CAPITULO 34

2.5K 251 12
                                        

EMILY

Cierro mis ojos apenas el vuelo de regreso a casa comienza, ansío llegar y ver a mis padres, a mis hermanos, a Noah, a todos. Si bien estos días los disfrute al máximo, me sirvió el dejar todo atrás, las situaciones que han pasado mis hermanos, el hecho que cada vez Maia me hace mas falta, la presencia de Rebeca que si bien me ha agobiado de una manera que nunca me había sentido. Despejar mi mente, enfocarme en mi, en lo que me gusta, el pasar tiempo con mis amigas me ha ayudado mentalmente y quizás he retomado fuerza para volver.

Las palabras de Vale suenan en mi cabeza, ayer antes de dormir habíamos tenido una charla, algo que necesitaba contarle a alguien sobre mi desagrado hacia la madre de mi novio y los celos e inseguridad que por alguna razón desata Paulina en mi y quien mejor que ella que tiene el don de escuchar y dar buenos consejos

"Solo hazle saber a Noah que confías en él, Noah no va a fallarte"

Eso haré, confiaré en él porque así ha sido siempre y nunca ha roto esa confianza. No quiero que mis actitudes por culpa de terceras personas arruinen lo bonito que hemos construido durante todos estos años.

Aunque eso no quiere decir que pase por desapercibido el hecho que Noah no me haya contado sobre la fiesta de Paulina, no negaré que al enterarme por Samara y Max me sentí un poco decepcionada porque no se si estoy haciendo mal las cosas para que Noah me oculte este tipo de situaciones, más cuando he expuesto el tema respecto al desagrado que siento por ella. Aun así esperaré a que me cuente por el mismo o al menos lo intentare.

Corro hacia mis padres apenas los veo esperando por mí, suelto mi maleta para abrazar a papá quien besa mi frente.

-Los extrañé- murmuro

-Y nosotros a ti- dice papá

-¿Qué tal el viaje?-cuestiona mamá- Te echamos de menos

-Muy bien pero los extrañaba- abrazo a mamá

-Hola guapo- saludo abrazándolo

-Hola Ángel- murmura en mi oído, no sabía cuando lo necesitaba hasta que sus brazos me rodearon brindándome el calor y cariño que me llena el alma

-Me hacías mucha falta- susurro, me separó tomando su rostro entre mis manos dejando un beso corto en sus labios, escucho a papá carraspear

-Tenemos que irnos- dice papá

-Claro, solo me despido de las chicas

Aunque nuestra despedida será corta ya que el semestre comenzará en un par de semanas, nos prometemos hacer algo antes de entrar a la universidad.

Subimos a la camioneta de papá mientras él habla con Johnson, el personal de seguridad que me acompañó al viaje, un hombre de no más de 45 años, es bueno en su trabajo pasó desapercibido, solo hablamos lo necesario y siempre alerta.

-¿Qué pasa?-susurro hacia Noah, lo noto raro e incluso tenso y creo saber el porqué- Parece que no te alegra verme- bromeo un poco

-Nada, solo que me hacías mucha falta- sonríe

-Prometo no volver a irme- levanto mi mano para reafirmar mi promesa para después tomar su mano entrelazando nuestros dedos

Mamá está en el asiento de copiloto por lo cual trato de no indagar más allá de lo que me gustaría.

-Nana te ha hecho tu cena favorita- comenta mamá mostrándome una foto que le ha enviado mi abuela con la cena lista

-Mi abuela es la mejor- sonrío, valoro mucho sus detalles hacia nosotros, su cariño incondicional, la amo como amo al abuelo Esteban y al tío Lucas.

Siempre has sido túDonde viven las historias. Descúbrelo ahora