Amame.
Acercá tu rostro a mi oído,
no te prometo el viento ni el mar.
Te prometo versos extensos
nacidos del vacío, la vastedad.
Amame. Acercate a mis labios,
escuchame hablar.
Mirá con tus ojos cómo pronuncio
cada palabra, cada verbo.
¿No te dan ganas de rezar?
Soy dios, he renacido.
Mi palabra no es verbo,
es verso. Mirame recitar.
Sé que tropiezo con este mundo que no para de girar. Sé que veo mi rostro en el espejo y puedo ver su vastedad. Puedo ver lo interno, me veo, me percibo. ¿Tenés idea de cuánto me ha costado esto? Verme y sentir que vivo. Verme y reconocer este rostro como mío. Mirame cada poro, cada arruga, cada lunar. Sé que podrás amarme luego de mirar, de escuchar cómo canto. Soy la inmensidad.
Trato
de forma inútil
trato
de suprimir mi propia voluntad.
¿Es que acaso no pueden verlo?
Quiero tenerlos de rodillas.
¿Por qué deseo tanto tener súbditos y ser rey en una monarquía?
¿Por qué fantaseo con verlos a todos de rodillas?
Tengo traumas. Un día,
un niño se arrodilló ante mí.
Sentí el poder, la grandeza.
¿Por qué no he podido lograr eso con mis letras?
Aspiro llegar a ese estatus con mis poemas,
retornar al ego,
suprimir el ello,
inspirar el yo
pue soy
la mejor musa que el mundo
pudo haberme dado.
¿No lo comprendés?
¿No compartís mi pensar?
Iluso. Inepto. Ignorante. Inseguro.
Te escribo y me describo
en contradicción aberrante:
estoy soy, esto temo, esto quiero.
¿Por qué lo habría de ocultar?
Amame, por favor, amame.
Dame el amor
que no me dieron mis padres
porque no tuve padres, tuve madres
y entre todas ellas
solo una supo amar.
Amame. ¿Por qué no podés amarme?
¿No ves que necesito validarme?
Exponer el dolor entre metáforas,
en hipérbole desnudar el alma,
el epítome del ególatra.
Soy un poeta a punto de claudicar.
II
Y rasgo mi piel, flagelo con las uñas cada hematoma, bebo de la sangre que brota. Exijo del mundo nada más que la victoria. ¿Cómo pedir más? Me veo y me odio, me odio y me veo. ¿Cómo me puedo salvar?
Sé que estoy mal, siempre lo he sabido. Pero quiero más, exijo más, ámenme más. Porque el amor es el único alimento para este vacío. Lleno páginas y páginas con deseos torcidos. Me veo y me escupo en la cara. Soy el culpable de esto, lo sé muy bien. ¿Cómo podrán amarme si no tolero tocarme? ¿Cómo podrán amarme si es la muerte mi deseo y mi verdad?
Veme, espejo, espejito, veme bien. Proyectá la imagen demacrada, hacele saber a mi mente cuan incoherente puede llegar a ser. Recordale sus cicatrices, sus arrebatos, sus matices. Bonito el rostro solo para ocultar...
lo vivido
que fue torcido.
No me vean, no me toquen, no tolero ni sus roces. Me escondo y huyo, un hikikomori con el ego por las nubes. ¿Cómo me vas a amar? No, rechazame, odiáme. Sé que inspiro terror, puedo adaptarme. Puedo ser el monstruo, el ser repudiable
porque cuando hice que el niño
doblara sus piernas,
me hicieron ellos lo mismo.
No me torcieron, me destruí. Autosabotaje para salvar la raíz. Mírame ahora, un ente incorpóreo que llora y transmuta el rencor en poemas. Lo tengo grabado en la frente, sé bien lo que me van a decir.
Hoy, aquí, he aprendido a estar bien así. ¿Y cómo vivir? Ya no importa. Solo hay que respirar y seguir.
ESTÁS LEYENDO
Autorretrato
Poetry"Soy la mejor musa que el mundo pudo haberme dado". Poemario que aborda la exploración del ego, la búsqueda de un "yo" que no quiere definirse y un "ello" que evade los límites de la moralidad, mostrándose en toda su faceta de pulsión desagradable q...
