── La Carta

59 5 0
                                        

Cuanto a pasado desde que nos conocimos, talvez cinco, seis o siete años.

Los años que sean an sido fantásticos a tu lado y sin duda as sido mi mejor amigo.

En la casa de una azabache se encontraba un niño con ropajes azules y anaranjados mientras le perseguía por toda la habitación.

— Shizune-chan regresame mi protección de ojos — decía ya frustrado.

— Te metes con migo y luego no soportas las consecuencias Obitoo~

El niño sólo pudo inflar los mofletes y caminar lentamente para que bajara la guardia.

De pronto este se abalanza hacia ella provocando una caída de ambos. Este solo pudo verla a los ojos por un momento para estirar su mano, sujetarla y arrebatar el objetivo.

Perdóname pero sabes que son muy valioso y odiaria que algo les pasara — levantándose mientras ayudaba a la femenina.

Ambos contaban con 12 años cumplidos recientemente y faltaba poco para ser ninjas como los adultos.

— Descuida pero deja de mandarme con Rin para darle tus cartas, ya me estoy cansando además — agacho un poco la mirada — Ella cree que son de Kakashi las cartas.

Obito Solo voltio la mirada algo triste y se asomo por la ventana sin decir nada.

— Lo siento — decía mientras se acercaba a el.

— ¿De que? Tu no tienes culpa de nada — soltando un suspiro cansado— Solo me gustaría que se diera cuenta que me gusta y mis intensiones.

Ante esto ella sintió una pequeña opresión en el pecho y un pinchazo a la vez, pero decidió no darle importancia.

— Des-descuida, buscaremos la forma que sepa tus sentimientos, porque —dio un pequeño respiro cansado — Ella te gusta.

Desde que Shizune fue transferida al salón de Obito junto con otros 6 niños que demostraron habilidades, mejoramiento e inteligencia hace dos años. Obito vio la  interacción de ambas chicas y le rogo a Shizune que lo ayudara con Rin y ella no se negó.

Con tal de verlo feliz.

Este la voltio a ver y solo pudo darle un fuerte abrazo que a Shizune tanto le encantaban.

— Gracias por ser mi amiga Shizune-chan — este se percato de la hora — Debemos ir a comer con tu tío, apresurate ya a de tener la mesa lista — le dijo mientras la arrastraba por el pacio.

Dan se encontraba subiendo las escaleras hacia la habitación cuando los niños chocaron con el.

— ¿Porque tardaron? Estaba a punto de ir por ustedes.

— Perdonanos, se me olvido decirle a Shizune que bajaramos para comer — apenado por olvidarlo.

Descuiden, vamos o la cena se enfriara — los calmo con una sonrisa.

— Descuiden, vamos o la cena se enfriara — los calmo con una sonrisa

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
           𝐔𝐧 𝐀𝐧𝐭𝐞𝐬Donde viven las historias. Descúbrelo ahora