David soltó el andador y con mucho cuidado y ayuda de Michael, se sentó a su lado, ambos miraban al frente, casi suspiraron al mismo tiempo.
Toda la situación traía recuerdos a Michael, pus hace mucho que vivía solo y ahora, tener a David, inesperadamente revivía memorias de su esposa.
—Ella siempre me decía que debía buscar lo que me hiciera feliz.—
—Ella siempre quiso que fueras feliz, y aunque ya no esté, estoy seguro de que quiere verte siéndolo.— le dijo David, tratando de reconfortarlo. Sus dolores eran diferentes, su soledad er lo que los complementaba.
—Haré exactamente eso, iré por aquello que me hace feliz...— Michael colocó su mano sobre la de David, este se estremeció ante el contacto y su primera reacción fue girar rápidamente a mirarlo, estaban de pronto ambos mirándose fijamente.
—Michael, ¿Qué es lo que ocurre?—
—Ni yo lo sé.— Michael retiró su mano rápidamente.
David se sentía adolorido de la espalda, pero quería vivir ese momento, esa pequeña intimidad de dos amigos que no sabían lo que había entre ellos, hasta hacía unos pocos minutos.
Se miraban, conectados, como si esos hilos hubieran estado buscando juntarse por tanto tiempo, y el ataque a David fue lo que termino de unificarlos, acercarlos más o atarlos, quizá.
Sonó el teléfono de Michael, era Ellie.
—Hola, ¿Cómo va todo? Iba de camino al trabajo y me encontré con Jon conduciendo por la central, me dijo que David ya está en casa contigo, espero que puedas cuidarlo, si necesitas ayuda, sabes que cuentas conmigo.—
—Lo sabemos Ellie, todo está bien.— mientras Michael hablaba por llamada, vio como David se puso de pie y sujetándose del andador caminó lentamente a su habitación.
Quizá estaba evadiendo la conversación o el momento entre ellos, o quizá solo tenía sueño y quería descansar.
—Por cierto, deberías hablar con Jon— le dijo Ellie a Michael con un tono de preocupación muy notorio —Eres su jefe, bueno, ambos lo son, pero David no está en condiciones.—
—¿Qué ocurre con Jon?—
—Lo vi algo triste, ¿Recuerdas lo de su hijo?—
—Me dijo que no podía dejar de pensar en eso y estaba algo triste, sería bueno que pudieras hablar con él, o al menos preguntarle si está bien.—
—Oh, ya veo, lo haré cuando pueda.—
Finalizó la llamada y Michael ya no pensó más en el asunto porque lo primero que se le ocurrió fue seguir a David, y caminar hacia la habitación.
—¿Está todo bien?—
—Sí, solo un poco de dolor de espalda, eso es todo.—
—Lamento sí, hice algo que no debí haber hecho.— dijo refiriéndose a haber colocado su mano sobre la suya hace unos momentos.
David le sonrió.
—No hiciste nada malo.— le dijo con esa sonrisa adornando su rostro —¿Recuerdas lo que dijo el médico sobre mi recuperación?—
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Culpable | Ineffable Husbands
RomanceMichael despierta luego de una fiesta de trabajo, enterándose de que algo grave le pasó a su mejor amigo David. ¿Quién es el culpable?
