Una semana pasó después de su último baile, ese día se habían sentado en el sillón en pleno silencio después de haber compartido dos canciones juntos, tomados de la mano. No se habían dicho nada más que simples agradecimientos de parte de David y sonrisas compartidas. Por mucho que querían decirse, ninguno de los dos conseguía encontrar palabras indicadas o saber con exactitud que era eso que ocurría entre ellos.
En toda la semana no había noticias ni del jardinero ni de Danna Thomas, solo visitas de Ellie y Jon para ver cómo se encontraba David.
—¿Tú quién crees que lo hizo?— preguntó David mientras almorzaban.
Habían evadido el tema, o simplemente evitado hablar de eso en ese tiempo. Apenas se escuchaban los cubiertos chocando con sus platos entre su conversación debido al inmenso silencio del lugar.
—A estas alturas, par ser sincero... no tengo idea, Danna Thomas dijo que alguien la amenazó, pero dijo que no fue el jardinero...—
—¿Dijo algo sobre ti?—
—También dijo que no fui yo, al menos con eso me devolverán mi arma y mi placa, eso me tranquiliza, pero el jardinero está empeñado en convencer a la gente que fui yo.—
—¿Entonces quién la amenazó?—
—Es raro, no lo dice, según Jon, ella se queda en completo silencio cuando se le pregunta eso.—
—¿Y confían en ella?— preguntó David refiriéndose en los problemas mentales que tenía la mujer.
—Sé que tú no lo harías, pero parece que Jon, que está a cargo ahora, cree mucho en ella...—
—Michael, me alegra que te devuelvan tu placa y tu arma, nunca debieron pedirte entregarlas, tú no eres el culpable.—
—A veces... yo...— Michael suspiró —...no, nada... solo olvídalo.—
David lo miro con confusión.
—¿Qué ocurre? Dime... por favor.—
Michael se veía realmente triste, su expresión era obvia, dejó el tenedor sobre el plato y se llevó las manos a la cabeza. Parecía estar exhausto y al parecer hablar de todo el tema había desencadenado muchas sensaciones en él.
—A veces... me han hecho dudar de mí mismo en todo esto... ¿Sabes?— sus ojos enrojecieron a gran velocidad mientras se cubría con las palmas de las manos para que David no pudiera ver sus lágrimas brotando.
—Lo lamento mucho...— le dijo David, agachando la mirada.
—No, no es tu culpa David... tú solo fuiste la víctima de todo. Y yo, bueno, a mí me hicieron dudar de mí, de que yo pudiera herir a mi mejor amigo, herirte, no... nunca lo haría... y todo esto ha sido tan difícil...— las lágrimas paseaban por sus mejillas mientras las iba secando una a una como podía.
—Michael...—
—Estuve conteniendo esto todo este tiempo, toda esta ira acumulada, estaba matándome, lo siento tanto por llorar, no debería, debo ser firme, debo ser fuerte.—
—Eres fuerte. El más fuerte que conozco, Michael.—
El rostro de David era de sorpresa, nunca en todos los años de conocerlo, lo había visto llorando, y menos de esa forma. Michael estaba cansado, se le notaba, había sido realmente agotador para él, el aguantar, sentirse culpable de algo que había sido realmente aterrador para todos en el pueblo.
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Culpable | Ineffable Husbands
RomansaMichael despierta luego de una fiesta de trabajo, enterándose de que algo grave le pasó a su mejor amigo David. ¿Quién es el culpable?
