¿T..tú eres e..el Diablo?

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El niño se encontraba yendo directo a su cuarto despues de un charla y la cena con su familia, algo incómoda ya que después de lo que le había dicho a su padre las cosas seguían tensas entre ellos.

Justo cuando iba abrir su puerta, sintió una punzada y fue ahí que se acordó 'El Diablo está en tu habitación', a Bill se le fueron las ganas de entrar, sintió náuseas y de pronto un mareo indescriptible.

Sintió el conocido malestar en su estómago y eso hizo que sintiera más vértigo, las náuseas cada vez se apoderaban de él y sin más entro en su cuarto para dirigirse al baño ignorando a la figura que se encontraba a un lado de la pared, lusiendo como un sombra una simple mancha negra.

Bill fue directo al baño, a votar toda la cena, sin dejar ni un poco en su estómago, con ojos llorosos, se limpió las comisuras con el dorso de su mano.- Que asco.- Hablo la 'cosa bonita' así la había clasificado Bill, la 'sombra' tenía cara de asco como si de verdad lo sintiera.

Bill pegó un salto pues en todo su ataque de histeria se había olvidado del hombre sombra, rápidamente el menor se incorporo, bajo la palanca y se lavo la boca, con las mejillas sonrojadas quedó viendo al hombre sombra.- L..lo s..siento c..casi n..no acos..acostumbro h..hacerlo.- Bill tartamudeaba de la mera vergüenza, pero en eso recordó de quién se trataba y se puso pálido cual papel.- ¿E..en s..serio t..tú e..eres e..el Diablo..

El ente ladeó la cabeza, para luego asentir.- Así es, yo soy.- El ente había cambiado su voz a una más suave y aterciopelada.

-P..pero tú me salvaste.

-Lo hice, por qué estabas en peligro.

-Pero tú eres el Diablo.

-Si, lo soy.- Cuando vio la confusión en la cara del niño, trato de ser más explicito.- Soy el Diablo y castigo a los malos, a los que de verdad se lo merecen.

-P..pero tú eres malo.- El Diablo negó y se rió.

-Lo soy, por qué así me pintan, pero realmente no soy como todos dicen ¿O tú eres lo que dicen tus padres o las demás Personas?.- El niño negó rápidamente.

-Yo soy completamente diferente, no soy lo que dicen ellos de mi.

-Ahí lo tienes, la gente habla sin saber y conocer el trasfondo de las cosas.

-Si tienes razón.- El niño le sonrió cariñosamente.

Bill acostumbraba hacer tierno con las personas fueran malas o no, así que el Diablo no iba hacer la excepción.

-Bien, me has invocado y todavía no se para que.- El Diablo quedó viendo al niño.

-Y..yo yo tampoco.- Bill bajo la mirada avergonzado.

-No te preocupes, me iré hasta que sepas lo que me vas a pedir, mientras no cumpla con el trato no podré irme.

Cuando Bill se dirigió a buscar su pijama, con la atenta mirada del ente, este supuso que se iba a quedar con él, así que como todo niño inocente hablo.- Puedo prestarte mi ropa, para que puedas dormir cómodo.

El ente río de manera burlona y Bill se volvió a sentir avergonzado.- Yo no duermo, tampoco voy a necesitar pijama.- Negó divertido.

-Oh... P..pues.- Hizo una seña, como diciendo, "Me puedes dar espacio".

El Diablo entendió la indirecta, bufando divertido por tal escena se dio la vuelta dándole 'privacidad' al niño.

Cuando esté termino, se fue a la cama quitando el cobertor para poder acobijarse con el, se fue hasta el fondo para hacer un espacio.- P..puedes acostarte a..aquí.

-Yo no duermo.- Racalco.

-Lo se, pero estar de pie cansa.

El ente asintió y fue hasta la cama, cuando se acostó en esta, Bill le hecho la cobija, aunque se estuviera muriendo del pavor no dejaba de ser tan adorable con la gente y las deidades. El ente sintió un calorcillo formándose en su estómago.

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¿Será que el ente se llegue a ablandar?.


¿Será que el ente se llegue a ablandar?

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LuciferDonde viven las historias. Descúbrelo ahora