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Elizabeth
Se sentía horrible, le dolía la cabeza.
Había huido de los chicos que la compraron y entró en la primera habitación que vió.
Se escondió en el clóset y respiró profundamente.
No debería actuar así, ella tenía que asustarlos, tenía que hacerles daño. Pero, ¿por qué no podía?
Luego que su ataque se disminuyera un poco se levantó del suelo, y ahí se dio cuenta de algo.
No había luz.
Eso era parte del plan, el quitar la electricidad la hará más ágil al esconderse y asustar a los demás.
Escuchó murmuros y susurros frenéticos y sonrió: eran los chicos.
Le gustaba asustarlos. Le gustaba el miedo... algo que ella tuvo que reprimir por muchos años y ya no ha sentido esa emoción.
Ya no estaba triste, y comenzó a sentir un cosquilleo en la punta de sus dedos y cabeza.
Y eso significaba una cosa: Un trastorno maníaco.
La chica de repente quería gritar y reír, y luego llorar y romper objetos.
Caminaba de un lado a otro en la habitación. Y en ese momento el grupo la vió.
Ella se detuvo y los miró y sonrió—.¿Tienen miedo? —preguntó divertida y luego susurró—. Me gusta el miedo...
La chica se cubrió el rostro con sus manos y los retiraba mientras decía—: Me ven. Y ahora no. Me ven. Y ahora no. —y soltó una carcajada.
Los chicos estaban en silencio, grabándola desde lejos.
—Amigo está loca pero mal —Elizabeth escuchó lo que el rubio susurró.
Y eso la hizo molestar. Mucho.
—¡¿Qué dijiste?! —gritó y se acercó al rubio y lo tomó de la camisa—. ¡¿Estoy loca?! ¡No, no estoy loca! ¡Así que cállate!
Los chicos gritaron al ver cómo Elizabeth tenía agarrado a Ian. El rubio se veía pálido.
—¡Lo siento, no estás loca! —Ian trató de disculparse.
Pero Bethy no lo escuchó, estaba ciega de la rabia al escuchar como le decían "Loca"
Pues ella no estaba loca, desgraciadamente su comportamiento se debe a todas las cosas que le han hecho la DMD.
—¡¡Yo no estoy loca, no digan cosas que no saben el trasfondo!! ¡Ustedes son unos entrometidos!! ¡¡Por su culpa yo sufro!!
Los chicos se quedaron en silencio al escuchar esas palabras.
Y era cierto, por su culpa ella estaba sufriendo, por su culpa no le dieron sus medicamentos por cuatro días. Por su culpa tiene que descontrolarse.
