xxiii. presencias entre la oscuridad

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Elizabeth

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Elizabeth

Fede y los demás decidieron llamar
a los integrantes del club misterio. Estos, impresionados por lo que relataban los chicos acordaron en ir ese día en la
noche.

...

Era medianoche. Ninguno tenía sueño, solo ansiedad por saber qué pasará a continuación.

Escucharon el timbre y Parce se levantó rápidamente para abrirles a los chicos. Los tres restantes estaban en la pequeña sala cerca del cuarto gamer.

Elizabeth se abrazaba a sí misma. Tenía un poco de frío pero le daba pereza y un poco de miedo subir sola al piso de arriba.

Irónico ¿no?

Ha pasado por tantas cosas a lo largo de su vida, pero una cosa que le tenía miedo eran los fantasmas.

—¿Tenés frío? —Fede la sacó de sus pensamientos.

Ella negó rápidamente, no quería molestarlo en esos momentos—. No, no. Estoy bien. Solo son nervios.

Desvió la mirada avergonzada, ¿que le pasaba? nunca había experimentado esas sensaciones en su vida.

Fede con solo hablarle, mirarla, dedicarle una sonrisa o simplemente estar ahí con ella, hacía que su corazón latiera muy rápido.

Un movimiento rápido a su lado la alertó, de giró y vió a Fede extendiéndole su suéter con una pequeña sonrisa.

—A mi no me engañás. Sé que tenés frío.

—No es necesario yo...

—Calla y toma.

Ella a regañadientes aceptó y se la colocó. Le quedaba gigante, pero se sentía mucho mejor.

Fede la observaba con una mirada boba. Se veía muy bien con su suéter puesto.

Los chicos entraron apresurados. Elizabeth, Fede e Ian se levantaron del sillón rápidamente.

—Hola chicos —saludaron rápidamente.

—Cuéntenos todos los detalles —habló Are preocupado. 

Y así hicieron, hablaron sobre todo lo que había pasado hace una hora.

—Güey, ¿qué hacemos ahora? —preguntó Oscar impresionado.

—Como había dicho Elizabeth, puede ser un fantasma ¿no? —preguntó Iván.

Ella asintió muy segura de sus palabras. Estaba muy informada sobre espíritus, ya que en la organización trataban mucho con eso.

—Podemos hacer lo mismo que hicimos con el demonio que quería llevarse a quico —sugirió Fede.

Problems; fede vigevaniHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora