17: SEOKJIN

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Una llamada telefónica de los padres de Jungkook llegó mientras ya estábamos acelerando hacia el hospital. Estaban allí con Van. Estaba bien y despierto, pero había sufrido lesiones graves en la pierna y no estaban seguros de sí sanaría por completo.

Uno de los hermanos menores de Martin Bellock lo había engañado para pelear y varios de los amigos del mocoso se unieron a él. Jungkook estaba lívido, ardiendo de ira, y pude ver que apenas se mantenía entero. Mantuve su mano apretada en la mía, tratando de ser fuerte para él, para mantenerlo centrado. Miraba al frente a la nada con sus ojos brillando con sorpresa y furia.

Giramos hasta la parte frontal del hospital y encontramos al hermano mayor de Jungkook, Arthur, esperándonos fuera. Nos saludó con un abrazo y nos hizo pasar adentro siguiéndolo.

—Van está bien —dijo—. Está enojado consigo mismo.

—¿Cómo está su pierna? —preguntó Jungkook mientras corríamos por el hospital.

—Tienen que operarle. Está muy rota.

—Joder —gruñó Jungkook. Pasamos algunas enfermeras que se lo quedaron miraron.

—¿Estará bien? —pregunté.

—No lo saben.

—¿Cómo se lo está tomando? —preguntó Jungkook.

Arthur se detuvo frente a una puerta. 

—Puedes preguntárselo tú mismo —Abrió la puerta y entramos. Mamá y papá se pusieron de pie y se acercaron a nosotros, envolviéndonos en abrazos inusualmente apretados y cálidos.

—Mamá, papá... —dijo Jungkook.

Christopher se acercó y nos abrazó a los dos a continuación.

Entramos en la habitación y vimos a un Van muy magullado tirado en la cama del hospital. Nos dio una sonrisa débil. 

—Hola chicos. Lo siento, arruiné la fiesta. Realmente la cagué.

Jungkook se acercó a su cama. —De ninguna manera, Van. De ninguna manera. Estoy orgulloso de ti. Te enfrentaste a esos comemierdas.

—Dijeron que perderías, Jungkook—dijo Van. Las lágrimas comenzaron a brotar y le cayeron por las mejillas hinchadas.

—Seguían diciendo que eras débil. Que tú... no tenías bolas porque eras un Omega... —Hizo una pausa y miró a mamá antes de bajar la voz—. Un hijo de puta folla Omegas y que Martin te iba a matar.

Puse mi mano sobre la espalda de Jungkook, sabiendo el revuelo de ira que debió haber sentido en ese momento. Tenía que hacer todo lo posible para calmarlo.

—No —dijo Jungkook, sacudiendo la cabeza—. No te preocupes por eso, hermanito. Me encargaré de ese Alfa imbécil, no hay problema. No va a salirse con la suya.

—Creo que mi pierna está perdida —dijo Van claramente.

—No digas eso —dijo mamá.

—Sí —dijo Jungkook—. Te van a operar.

—Sé que los médicos solo están tratando de parecer optimistas —dijo Van—. No soy idiota, puedo escucharlo en sus voces. Sé que está jodida.

Mamá se encogió ante la maldición, pero no dijo nada. Justo entonces, llamaron a la puerta. Christopher se levantó y la abrió.

—Señor —dijo Kim sorprendido. Mi papá estaba parado en la puerta—. Vine tan rápido como pude —dijo Pa—. Julius todavía está en casa, atendiendo a los invitados.

—Gracias por venir, Desmond —dijo papá Jeon, sacudiendo la mano de Pa. Mamá le dio un abrazo—. Parece que tenemos más que agregar a nuestro plato sobre estos malditos Bellocks Blood Gulch.

Manada Jeon. Libro #1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora