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Heeseung tenía esperanzas. Esperanzas de que la equivocada sea Jiseo y no él. Esperanzas que iban muriendo al ver a Chaekyung nerviosa de pies a cabeza sin saber qué responder a la pregunta que el chico le acababa de hacer.

— No sé qué decir—la castaña luego de largos segundos manteniendo un contacto visual dudoso bajó la mirada a sus manos. — Me gustas, Heeseung. Me gustas mucho.

— Yo... —Heeseung suspiró guardando todo tipo de queja frente a la chica ahora mismo, él se daba cuenta lo incómoda que Chaekyung se puso de la nada. No quería que lo suyo quede en malos terminos si llegaban a cortar relación, se caían muy bien mutuamente y habían entablado algo en tan corto tiempo que sorprendía. — Solo dime la verdad, ¿si? No me molestaré, sólo quiero saber el por qué.

Chaekyung lo miraba con pena en sus ojos. Quería llorar. Efectivamente había mentido. Era notorio de pies a cabeza, su lenguaje corporal la hacía ver fuera de lugar, culpable y tímida. Fue raro para Heeseung ver a la castaña tan callada, tan pequeña y como arrepentida de haber hecho algo. Entonces el chico se preguntó si en serio le gustaba mucho a ella y le daba miedo perderlo si confesaba.

— No te dejaré de lado. Tu eres increíble—trataba de mostrar una suave sonrisa sin dientes que tranquilizo a la castaña. Chaekyung se mostró un poco mas calmada. — Pero... —ella lo miró con ojos altones sorprendiéndose de escuchar un pero salir de sus labios. — le tengo mas aprecio a Jiseo y necesito que me confirmes esa acusación así se si arriesgarme contigo o no.

Él quiso decir "arriesgarme contigo o ella" pero se frenó al ver una lágrima rebelde caer por la mejilla de Chaekyung.

La chica estaba dolida. Dolida de saber que por una mentira pequeña ahora podría perderse la posibilidad de estar con un hombre tan encantador. Se sentía estúpida. Y mas sabiendo lo que estaba por decirle. La daba vergüenza hablarlo, pero Chaekyung sabía que la situación lo ameritaba.

— Te mentí, Hee—volvió a bajar la cabeza, ahora derrotada. — Mentí para poder estar rodeada de gente más rápidamente. Tú no sabes lo que es viajar cada dos por tres y no poder hacer un grupo de amigos. Tuviste que ser tú porque eras el chico del momento, eras quién mas llamabas la atención y... Yo quería ser parte de ello. Entonces te mentí y les mentí a los demas con mis supuestos viajes extravagantes que en realidad son bastante planos y aburridos.

Heeseung en algún punto quiso abrazarla, despues de todo siempre sintió cariño por ella, pero se retractó sintiendo algo parecido a la traición en su pecho. Por eso es que solo apoyó su mano sobre la de ella y le dio un apretón.

— Ya te dije, no te dejaré de lado a pesar de esto. Quiero mantener el vinculo. Sé que me va a costar volver a confiar en ti, Chaekyung, y eso me duele porque estaba dispuesto a darte toda mi confianza si así lo deseabas—era verdad. Heeseung se llegó sentir así con ella hace unas semanas, pero algo lo frenaba a entregarse por completo. — Creo que seguiré mi camino, por el momento.

— Entiendo, Hee—asintió limpiándose las lágrimas con cautela, temiendo verse desesperada por no querer que el chico vea este lado de ella. — Igualmente quiero que tengas en claro mis sentimientos. La parte en la que te dije que me gustaste fue complemente en serio, no mentiría con eso nunca. Me gustas. Y si tienen que pasar semanas hasta que me perdones entonces esperaré pero... ¿Podrías mantener la posibilidad de intentar algo en un tiempo?

Heeseung hizo una mueca, lo pensó.

— No lo sé, me va a costar mucho, ya te lo dije. Pero lo pensaré, Chaekyung. ¿Está bien?

Ella asintió. No tan conforme.

— Entonces, por si acaso esta sea la última vez que hablemos tan íntimamente, déjame hacer esto.

La chica se acercó a él rompiendo con la distancia que los separaba. Chaekyung lo besó con dulzura, lindo, sin apresurar y un poco despidiéndose en el medio. Heeseung se sorprendió bastante, pero decidió por seguir el ritmo dejándose llevar. Después de todo aún no tenía bien decidido qué hacer.

Esa tarde terminó con un Heeseung ahora sí mas confundido que antes. Entonces... ¿Todo este tiempo fue Jiseo? Si fue así ¿Por qué no se lo dijo antes? ¿Por qué justo en ese entonces? Tenía tantas dudas sin respuesta. Tuvo muchas tentaciones de escribirle a Jiseo esa noche, de decirle de verse antes de la primera clase mañana y hablar. Pero se retractó. Necesitaba un momento solo, en paz y tranquilo, así que al fin pudo dormirse.

— ¡Adiós, moco! ¡Hoy no necesito la bici, es toda tuya!—le gritó Jiseo a Daeho corriendo –tarde– a su salón de clases. Daeho celebró y le devolvió el saludo con un sutil "¡Nos vemos en casa, cara de nalga!"

Jiseo fue tranquila por los pasillos tarareando una canción que había escuchado en un Reel de Instagram esa mañana mientras desayunaba. A penas llegó al salón se sintió como si estuviera en un lugar con cincuenta mil personas, todos hablaban con todos sobre algo en específico, o así parecía. Hacían tanto ruido, parecían cotorras cacareando al mismo tiempo. Jiseo se notó curiosa y una vez que se sentó a lado de su amigo, le preguntó.

— ¿Tienes información del alboroto?—consultó Jiseo sacando sus cuadernos, libros y cartuchera. Taehoon levantó las cejas varias veces y sonrió pícaro. Eso significaba un . — Escupelo.

— Parece que alguien supuestamente vio a Chaekyung y Heeseung ayer en una plaza bien juntitos y dándose un beso—Taejoon largó una risita. — Que bajo cayó el nuevito, lo veía con alguien mucho mejor.

Jiseo quedó completamente en blanco. Por un instante quiso agarrar sus cosas, correr al patio, tomar si bici e irse. Pero justo, en el medio de esa bronca, angustia y sorpresa que estaba sintiendo, el susodicho apareció tranquilo por la puerta. El aula se llenó de bullicio de vuelta y algunos se acercaron al pobre a llenarlo de preguntas.

Lee Heeseung se veía confundido en cuerpo entero. No entendía nada. Y entre toda esa gente que lo rodeaba e intentaba saber algo pudo encontrar los ojos de ella, de Jiseo, que lo veían con una mezcla de sentimientos que el pelinegro no pudo descifrar pero sí entender que no eran lindos. Él se mostró apenado y ella lo único que podía hacer era mirarlo fijamente.

Volver a ver a Jiseo fue extravagante a los ojos de Heeseung. Mas ahora que estaba volviendo a creer que quizás sea ella aquél fugaz recuerdo. Era como encontrar un tesoro perdido entre mucha arena intentando cubrirlo. Y Heeseung estaba dispuesto a abrir el cofre y ver su contenido, pero los ojos de Jiseo no demostraban estar pensando lo mismo.

Así que de la nada ella se levantó, tomó sus cosas y se fue. Heeseung quiso ir tras ella pero justo alguien lo tomó del brazo.

Era Chaekyung.

— Hola—le dijo ella y plantó un beso en su mejilla, sin dejarlo reaccionar. — Te extrañé, Hee.

Todos empezaron un bullicio otra vez y ahí fue cuando Heeseung comprendió qué era lo que sucedía. Todos sabían lo que había pasado ayer y de cierto modo la castaña se estaba aprovechando de eso otra vez.

Heeseung se soltó del agarré de un tirón dejando a todos en un silencio repentino por la brusquedad de su acto. Hasta él mismo se sorprendió. Miró a la chica con desaprobación y suspiró. Rápido escarbó entre toda la gente y corrió por donde Jiseo se había ido.

Necesitaban hablar. Urgente. Antes de que sea tarde.

THE BOOK ━━ Lee HeeseungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora