CAPÍTULO 8

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Mientras Yutong observaba expectante, una luz blanca lo cegó por unos instantes. De esa luz comenzaron a salir rosas azules, como si envolvieran algo en su interior. Cuando las rosas se dispersaron en una explosión silenciosa, una figura emergió de la nada.

El vampiro apareció.

Yutong no podía creer lo que veía. Había realizado el ritual para invocar un vampiro, pero jamás imaginó que el ser que aparecería frente a él sería su mejor amigo. Aunque sus rasgos habían cambiado—sus orejas eran más puntiagudas y los colmillos asomaban amenazantes desde su boca—seguía siendo inconfundiblemente Weiyun. El vampiro vestía un traje gris claro que resaltaba sus ojos, una camisa negra, una corbata azul pálido casi celeste y una capa negra con forro del mismo tono que la corbata. Se veía imponente, misterioso y peligrosamente atractivo.

—¿Weiyun...? ¿Pero cómo...? ¡¿Eres un vampiro?! —preguntó Yutong, su voz temblorosa entre la incredulidad y el desconcierto.

Weiyun lo miró con calma, sin mostrar mucha emoción en su rostro. —Nunca pensé que la persona que me invocaría serías tú, Yutong —respondió, su tono tranquilo, aunque sus ojos reflejaban una leve sorpresa.

—¿Puedes conceder deseos? ¿De verdad puedes hacerlo? —Yutong no perdía la esperanza, aferrándose a la idea que más le importaba en ese momento.

Weiyun sonrió apenas, viendo la mezcla de incredulidad y emoción en los ojos de su amigo. —Sí —confirmó suavemente.

Yutong no dudó ni un segundo más. —¿Podrías ayudarme a mejorar mis calificaciones? ¡Quiero estar entre los 20 primeros del instituto! —sus palabras eran rápidas, llenas de una urgencia desesperada.

Weiyun suspiró, su sonrisa se suavizó. —No necesitas un deseo para eso, Yutong. Ya te ayudo todos los días con tus estudios... —respondió  a medias Weiyun, con una mezcla de ternura y paciencia. 

Pero Yutong, impaciente y decidido, dio un paso hacia él. —¡Toma toda la sangre que necesites mientras cumplas mi deseo! —dijo con determinación, inclinando la cabeza hacia un lado y dejando su cuello expuesto. El gesto era audaz, pero había un temblor en sus manos, una vulnerabilidad que no podía esconder.

Weiyun lo miró fijamente, la sorpresa aún latente en sus ojos. Dio un paso hacia él, sus gestos normalmente controlados, esta vez más cautelosos. Alzó una mano y la colocó suavemente sobre el cuello expuesto de Yutong. Podía sentir la rapidez del pulso de su amigo, y eso lo conmovió más de lo que estaba dispuesto a admitir.

—Dolerá un poco, intenta resistirlo... —dijo en voz baja, la cercanía entre ambos volviéndose casi palpable.

Con una calma medida, Weiyun se acercó lentamente. La cercanía entre ellos se volvió casi palpable. Sus manos se posaron suavemente en la cintura y cuello de Yutong, y este sintió un ligero escalofrío recorrer su espalda. El contacto era tan delicado como inesperado, pero suficiente para acelerar su respiración.

Yutong nervioso. Sabía lo que iba a pasar, pero aún así no estaba preparado para la sensación que lo invadió cuando los colmillos de Weiyun tocaron su cuello. Al principio fue un pinchazo, pero luego algo más profundo, una sensación que iba más allá del dolor. Era como si todo su cuerpo se tensara al mismo tiempo que su mente intentaba procesar lo que estaba ocurriendo.

El contacto era intenso, pero no de la forma que había imaginado. Mientras Weiyun bebía su sangre, Yutong sintió que su cuerpo reaccionaba de manera extraña: sus músculos se tensaban, pero no era del todo desagradable. Había una mezcla de incomodidad y algo que no lograba identificar. Cerró los ojos, tratando de concentrarse en el sonido de su respiración. El suspiro entrecortado de Yutong rompió el silencio. Weiyun lo sostuvo con más firmeza, apoyando una mano en su cintura levantando un poco la sudadera que este llevaba , con ese gesto quisiera transmitirle calma y algo más. Mientras bebía, su cercanía se volvió más íntima, menos fría.

Por su parte, Weiyun se obligó a ser cuidadoso, pero no podía negar la satisfacción que le producía el sabor de la sangre de Yutong. Había algo único en él, algo que lo atraía más de lo que esperaba. Sin embargo, se detuvo antes de que la situación se descontrolara. 

Finalmente, Weiyun se apartó despacio, sus ojos brillando bajo la luz tenue. Al mirar a Yutong sonrojado un sensación lo invadió pero no dijo nada. Yutong pregunto-¿Ya terminaste?-

Weiyun lo observó por unos momentos y dijo -no. -Para entonces volver a acercarse a su cuello y comenzarlo a lamer. Yutong se preguntaba ¿Por qué no para de beber? cuando sintió la lengua de el contrario en su oreja, tal acto lo estremeció  entonces dijo -- E-espera.. Ah~... espera en la oreja no- Weiyun al escuchar aquellos suspiros solo aumento la intensidad, comenzando a recostar a Yutong hacia el suelo. 

Yutong estando debajo de él y con aquella acción no podía pensar así que solo se dejo llevar. Mientras emanaba suspiros - Oh~...Hah~...- sus manos temblorosas abrazaban la espalda de Weiyun. 

Se detuvo por un momento para mirar la cara sonrojada de Yutong algo despertó en él y no controlo siguiente movimiento cuando desato ligeramente su corbata, lo beso sin pensar, el beso fue incrementando poco a poco Yutong no entendía que pasaba pero no pudo evitar pensar que Weiyun besaba muy bien.

Weiyun llevo una de sus manos al pectoral de Yutong ya que este estaba muy expuesto sonó un  -Mhh~ -ahogado de parte de Yutong por la sorpresa cuando Weiyun se aparto de él Yutong lo empujo y salió corriendo de aquel lugar.

Mi amigo es un vampiro y....Donde viven las historias. Descúbrelo ahora