Ace despertó ese día con energías nuevas, después de su conversación con Pops y de mucho pensar lo que le restó de noche, llegó a la conclusión de que quería ser parte de la tripulación.
Así que, ¿idea? lista.
¿Valor? No lo encontraba.
Porque sí. Se había enfrentado a muchas cosas menos a pedirle a alguien ser parte de una tripulación. Además de que no sabía cuándo.
Pero de eso se preocuparía después de que desayunara, tenía bastante hambre y el olor de la comida le rogaba ir al comedor ¿y quién era él para negarse?
Entró al lugar oliendo el delicioso aroma del desayuno y se sentó en la mesa. Todos lo veían con una sonrisa, pero él ni en cuenta.
—¿Soy yo o el pequeño Ace se levantó de buen humor? —expresó Rakuyo con una sonrisa.
—¿Quién no se levantaría de buen humor con el buen olor de mi exquisita receta? —Thatch hizo aparición con una bandeja de platos. Uno en específico con muchísima más comida que la de otros. Ese plato lo dejó frente a Ace—. ¿O no es así, Acey?
Ace asintió rápido sin darle importancia y comenzó a devorar lo que tenía en el plato.
Minutos después ya todos estaban comiendo su adorado desayuno y el pecoso ya estaba terminando cuando notó que el primer comandante no estaba en su lugar.
—¿Mhm? ¿Dónde está Marco?
—Uh, dijo que iba a ir a su camarote a tomar una siesta de diez minutos hace un rato, pero ya se tardó —uno de los tripulantes respondió.
—¿Por qué no vas a buscarlo, hijo? Estoy seguro de que le agradará tu presencia —Pops menciona con una sonrisa.
Ace parpadeó—. ¿La mía?
—Sí, la tuya.
Ace tragó saliva, ¿en serio ahora tendría que ir a la habitación de la piña?
—Voy... —murmuró, levantándose de su asiento para salir del comedor y dirigir sus pasos hacia la habitación del primer comandante.
Caminaba a paso lento, como si no quisiera llegar realmente. No obstante, en el fondo, quería. Quería verlo.
El tiempo pareció ir en su contra como siempre y, en menos de lo que canta un gallo, ya estaba frente a la puerta de aquel rubio de ojos azules que hacía su corazón palpitar con fuerza. Cerró los ojos con mucha fuerza y luego los abrió, levantando su puño a la altura de su cabeza y comenzó con tres toques.
—Eh, ¿Marco?
Detrás de la puerta se escucharon varios ruidos que Ace pudo identificar como alguien levantándose de su cama y caminando. A los segundos la puerta se abrió y Marco con un rostro malhumorado que pronto cambió por uno de sorpresa y cierta felicidad al ver a Ace allí.
—¿Ace?
Y el azabache no supo cómo no sé ruborizó ante la voz ronca, el cabello despeinado y lo desarreglado que estaba el comandante. Simplemente no tenía idea de cómo no lo hizo.
—Me pidieron que viniera a buscarte para el desayuno —dijo.
Marco sonrió—. ¿Sí? —Ace asintió—. Voy en un momento, tengo que guardar algo. Si quieres puedes pasar.
No. Eso sí que no.
—Eh, estoy bien aquí, piña.
Marco se encogió de hombros, aún con la sonrisa en su rostro—. Cómo quieras.
Marco se adentró a su habitación, hizo lo que tenía que hacer y salió nuevamente, cerrando la puerta tras de sí.
—Ahora sí, vamos —dijo, recibiendo un asentimiento por parte del más menor y comenzando a caminar a paso lento.
—Oye, Marco —el rubio lo miró—. Gracias.
Marco sólo lo miró sin expresión alguna antes de sonreírle y asentir.
—No tienes por qué hacerlo.
Entraron al comedor, donde todos notaron el claro buen humor de Marco. Era como si irradiara estrellas y corazones.
Y todos sabían a qué se debía esa actitud.
<3
Hey hey hey heyyyyy! ;v;
Hola? 5 meses(? sin pasarme por aquí 🌚✌️
No tenía ideas, no sabía cómo diañe continuar 👩🦲 Sigo sin saber en verdad, lo hice forzado pq no quería dejarlo más tiempo sin actualizar :')
Y creo que lamentablemente haré lo mismo con fanfics que tienen demasiado tiempo sin actualizar, muginstagram, por ejemplo 😔👊
Perdón we xd
En fin
Ari cambio y fuera :)
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cursed blood | marace
Fanfiction𝐂𝐔𝐑𝐒𝐄𝐃 𝐁𝐋𝐎𝐎𝐃 | porque se sentía inseguro al sentir que no era suficiente para el primer comandante, después de todo, era un error; tenía la sangre maldita ¿y quien amaría a un defecto como él?
