𝐂𝐔𝐑𝐒𝐄𝐃 𝐁𝐋𝐎𝐎𝐃 | porque se sentía inseguro al sentir que no era suficiente para el primer comandante, después de todo, era un error; tenía la sangre maldita ¿y quien amaría a un defecto como él?
Marco claramente notó la vacilación en Ace antes de que formulara aquella pregunta. Lo miró a los ojos por unos segundos como buscando alguna respuesta a su reciente actuar, pero al final desvió la mirada hacia el mar que estaba rodeado por la oscuridad de la noche donde apenas alumbraban la luna y las pocas estrellas en el cielo.
— Claro que sí yoi, —comenzó. — Era un buen hombre. —sonrió al recordar aquellos tiempos.
— ¿Buen... Buen hombre? —Ace intentó que no se notara su desconcierto y su desesperación por saber más disfrazada de curiosidad.
— Ajá. Fuerte, carismático... tenía esa extraña habilidad de hacer que todos a su alrededor quisieran seguirlo yoi. Aunque también era un poco imprudente, siempre buscando el desafío más grande y peligroso, como si estuviera buscando algo más allá del simple hecho de ser Rey de los Piratas.
El pecoso escuchaba atento. El comandante volteó a mirarlo, pero Ace rápidamente dirigió su mirada hacia el mar.
— Ya... —murmuró sin saber si hacer la pregunta que estaba en su mente o no.
Un silencio se formó mientras Marco miraba analizando al azabache. Sabía que algo pasaba por la cabeza de ese muchacho y estaba seguro de que estaba dudando en si decirle o no, así que se lo sacaría cuidadosamente.
— Muy bien, —habló haciendo que su acompañante se sobresaltara. — tú ya me preguntaste a mí, me toca preguntarte a ti yoi.
— Sí, supongo que eso es justo... —murmuró. — Pero ten en cuenta que no te voy a responder nada demasiado personal, piña.
— De acuerdo, mocoso-yoi. —sonrió. — Okey, primera pregunta, ¿por qué no quieres quedarte aquí?
— Paso.
— Bueno, he estado pensando en algo que te pasó desde ese día que te quedaste dormido mientras hablábamos y, como soy doctor, no pude evitar relacionarlo con alguna enfermedad, ¿me lo confirmas yoi?
— Ahm, sí, narcolepsia. —respondió vacilante, pues no creía muy correcto decirle aquello a uno de sus secuestradores.
— ¿Y no tomas pastillas para eso o algo?
— Tomaba, pero se me terminaron.
— ¿Y por qué no le pediste unas nuevas a Bay yoi?
— Paso.
— No creo que eso sea algo personal, tramposo yoi.
Ace solo levantó los hombros con una sonrisa divertida.
Marco suspiró. — Mañana te buscaré unas, ¿está bien?
— Supongo, creo..
— Siguiente pregunta yoi, uhm ¿cómo es tu familia?
El azabache le observó un poco sorprendido. Iba a pasar de pregunta, pero en verdad no había nada malo siempre y cuando omitiera algunas cosas, ¿verdad?
— Bueno, —se removió incómodo. — ya te he contado sobre Luffy, es mi hermano menor. —el comandante asintió. — Pero aún no te he contado sobre Sabo. Éramos tres hermanos, yo era el mayor, luego iba Sabo y por último Luffy.
— ¿"Era"? —preguntó al ya notar raro que el de ojos grises siguiera hablando en pasado. Aunque ya se daba una idea de lo que aquello significaba.
Ace respondió a eso con silencio, pero el rubio entendió.
— Lo siento yoi.
Tomó aire antes de seguir contando. — Murió a los diez en un accidente gracias a un maldito tenryuubito.
Marco frunció el ceño, la nobleza siempre lo ponían de mal humor. No podía entender cómo la Marine permitían que ellos hicieran lo que quisieran con el resto del mundo, matar, esclavizar, robar...
Este mundo era una porquería llena de gente hipócrita.
— Nosotros nos criamos con unos bandidos de una montaña. Yo llegué allí primero porque el viejo hizo un trato con la jefa.
— ¿Viejo?
— Garp, nuestro abuelo.
Marco ya no sabía ni de qué se sorprendía.
Ace le habló de su vida en esa montaña, su vida desde que llegó allá hasta que se fue. No obstante, no mencionaba a sus padres bajo ninguna circunstancia.
Marco sabía que si no supiera nada de sus padres lo hubiera dicho, pero el hecho de que se hubiera quedado callado solo le decía que tenía conocimiento de ellos, pero prefería mantener aquello en secreto. Y eso solo alimentaba su teoría.
Y aun sabiendo que el azabache quería mantenerlo en secreto, preguntó.
— ¿Y tus padres yoi?
El de ojos grises calló al instante. Fácilmente podría decir que pasaba, pero le mataba de curiosidad por qué Marco tenía tanto interés con su familia.
— ¿Por qué quieres saber?
— Mhm, porque creo saber qué es lo que te retiene a unirte a esta tripulación, Gol D. Ace.
Ace se tensó.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Iba a seguir, pero estaba casi llegando a las 1,000 palabras y eso rompería el equilibrio 😾
Ahora tengo que hacerle una tercera parte noooo 😭 Y PA COLMO ANTES DE OCTUBRE PORQUE MI SEMANA SE VA A LLENAR POR LO QUE RESTA DEL AÑO Y NO VOY A TENER TIEMPO NI PA BEBER AGUA
Y de por sí ya ando ocupada con las clases y tareas (PINCHES PROFESORES, APENAS ES LA TERCERA SEMANA) ahora imagínense cuando toda, absolutamente TODA mi semana esté llena, estaré en una anti-cuarentena, ya no me quedo casa ayuda 😿
Meh, agradecida estoy con los profes xq a mi hermano ya le dejaron una maqueta...
eniweis, esperemos que la inspiración vuelva pronto y antes de octubre, recemos.