12; fiesta

177 21 3
                                        

"¡Me complace presentar oficialmente al nuevo miembro de la tripulación, Ace!"

Las palabras de Barbablanca retumbaron por toda la cubierta y el barco explotó.

—¡¡OOOOOEEEE!!

—¡¡ACE!!

—¡BIENVENIDO, HERMANO!

Ovaciones, gritos, aplausos y silbidos por todos lados mientras que Ace sólo quería morirse de la vergüenza. Era todo un perfecto caos.

Barriles comenzaron a rodar por la cubierta, siendo abiertos sin el menor cuidado. El olor a alcohol llenó el ambiente en segundos, mezclándose con el de la comida que ya estaban sacando en cantidades absurdas.

—¡FIESTA! —gritó Thatch desde algún lado, alzando una botella.

—¡FIESTAAAA!

La música improvisada no tardó en aparecer, alguien golpeando barriles, otros silbando, algunos ya cantando completamente fuera de ritmo y claramente muchos bailando. Si es que a aquello se le podía llamar baile.

Ace miró todo eso bastante descolocado.

—Están mal de la cabeza...

—Un poco —respondió una voz a su lado.

Ace giró la cabeza y se encontró con Marco, apoyado contra la barandilla y observando el desastre con calma.

—Aun así, es tu fiesta, Ace. Deberías disfrutarla yoi —Marco se acercó a él y le pasó el brazo por los hombros—. Relájate que nadie te va a comer aquí —y lo llevó con el resto.

(...)

—¡JAJAJAJ! ¡Marco, ven a ver! —Ace ya estaba más que borracho. Eran pasadas las dos de la mañana y la fiesta todavía no terminaba, incluso podría decirse que estaba en su punto más alto.

La voz de Ace sobresalía entre el caos, igual de alta que siempre y cargada de risa.

Marco giró la cabeza desde donde estaba, buscando al pecoso con la mirada para cuando lo ubicara, abrirse paso entre la tripulación, esquivando a uno que bailaba horrible y a otro que intentaba cantar sin éxito. No tardó en encontrar al azabache en el centro de todo.

Ace estaba encima de un barril, luchando con mantener el equilibrio para no caerse. Se suponía que haría una carrera de barriles con Rakuyo, así que había llamado al fénix para que lo viera ganar. 

Marco suspiró, pero no pudo evitar la leve sonrisa que se le escapó—. ¿Qué se supone que están haciendo yoi?

Ace volteó de inmediato al escucharlo y su expresión cambió, como si sus ojos se iluminaran. Claro que ese detalle no pasó desapercibido para el comandante.

—¡Marco! —lo señaló—. ¡Ven!

El rubio hizo caso y se acercó lo suficiente.

—Vamos a competir —anunció Ace con total seguridad. Rakuyo soltó una gran risa.

—¡Te voy a ganar, mocoso! —exclamó, totalmente listo para cuando iniciara la carrera.

Thatch, a un lado, anunció por un den den mushi megáfono—. ¡¿Preparados?!

—¡Deséame suerte, Marco!

—¡¿Listos?!

Hubo unos segundos de silencio por parte de Thatch antes de gritar.

—¡YA!

Ambos impulsaron los barriles. A Rakuyo le fue bien.

Ace, por otro lado, no avanzó ni medio metro antes de casi caerse de boca contra el piso. Casi. El primer comandante lo detuvo a tiempo.

—¿Ace yoi? —lo levantó para poder ver bien su rostro. Estaba dormido.

VEN, QUIERO OÍR TU VOZ Y SI AÚN NOS QUEDA AMOR, IMPIDAMOS QUE ESTO MUERA

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

VEN, QUIERO OÍR TU VOZ Y SI AÚN NOS QUEDA AMOR, IMPIDAMOS QUE ESTO MUERA

Estoy obsesionada con la costa del silencio y con gaucho power, ok? ES QUE LE QUEDAN SUPER BIEN A ONE PIECEEEE

Yayayayay, dos caps en un día, se lo merecen owo

CHAAAO

cursed blood | maraceHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora