Megara
Estaba de regreso en la florería, que mi hija tuvo un accidente en casa de su padre, aun cuando gracias a Dios no fue grave, me sentía culpable, por estar cuidando a Tom se me hizo fácil dejarlos con su padre, todo fue en vano ya que Tom no quiere estar conmigo, me culpa por su accidente y de cierto modo tiene razón, él quiso ayudarme y todo salió terriblemente mal, escuche la campana de la puerta haciéndome salir de mis pensamientos,
- Señor Kaulitz, ¿Qué hace aquí? - pregunte un poco asombrada ante su presencia.
- Hola linda - me dio un cálido abrazo y luego un beso en la mejilla - Megara, vine hablar contigo -
- Lo escuche - dije señalando las sillas que teníamos en el lugar donde los clientes solían esperar sus arreglos.
- Se trata de mi nieto - obviamente se trataba de Tom - No está bien, la depresión lo está consumiendo -
- ¿Y qué puedo hacer yo? - pregunte mientras lagrimas corrían por mis mejillas - Tom no quiere saber nada de mí, si no estoy con él en este momento es porque muchas cosas me lo impiden, empezando por el mismo - el señor Kaulitz paso su mano por mi mejilla y limpio las lágrimas.
- Lo sé, pero es que está enojado y como dije yo ese día en el hospital, todo esto es mi culpa, yo lo quise castigar de alguna manera, quería que entrara en razón y dejara de desperdiciar su vida, si le hubiera creído ese día que fue a mi oficina a pedir ayuda nada de esto estuviera pasando -
- El solo quería ayudarme - dije con la voz entre cortada, odio ser tan sensible.
- Sin duda el conocerte a ti es lo único bueno que ha salido de todo esto - dijo el.
- Ojala su nieto pensara lo mismo - dije muy triste, el tomo mis manos y me veía fijamente.
- Megara, te propongo algo - solté su mano para poder secar mis lagrimas - Múdense a nuestra casa, tu, tu madre, los niños -
- No, ¿Cómo cree que nos mudaríamos a su casa? - dije un poco sorprendida.
- Es evidente que Tom no regresara a la universidad este semestre y ya es tarde para comiences el tuyo también, ayúdame a ayudar a mi nieto, así los dos podrán regresar a la universidad juntos en agosto - el realmente se escuchaba afligido, no eh sabido nada de Tom, las pocas veces que eh hablado con Bill solo me dice que está igual y yo no pregunto más.
- La verdad no creo que mi madre acepte - dije, no supe que más decir.
- Hablare con ella, ¿Se encuentra en casa? - pregunto, vio a la puerta que daba a nuestra casa.
- No, ella y mis hijos fueron a ver a mi abuela - dije, el solo sonrió.
- Bueno, pero en caso de que tu madre acepte, prométeme que no te opondrás - yo seguía sin saber que decir - Bill me dijo lo mucho que has ayudado a Tom, sé que de novios tenían muy poco, pero de conocerse no y créeme que me hablan de un Tom completamente nuevo, yo quiero conocer esa versión de mi nieto y solo tú puedes lograrlo - recordé todos los momentos con Tom, como era cuando éramos amigos, nuestro primer beso, esa vez en mi azotea.
- Le juro que si mi madre acepta hare todo lo que este en mis manos para mi Tom regrese a ser el de antes - el me abrazo con fuerza, la verdad es que no entiendo nada, ¿Por qué Tom nunca me hablo de él? ¿A qué se refiere el señor Kaulitz con castigarlo? Todo era tan confuso, yo seguía sin saber nada, Tom me dijo muy poco de su familia y lo respete, pero ahora me da curiosidad saber, quienes son los Kaulitz en realidad.
- ¿Interrumpo? - la voz de Amber se hizo presente.
- Amber, claro que no, pasa - dije, me puse de pie para ir a saludarla - Te presento al señor Kaulitz, él es el abuelo de los gemelos - los ojos de Amber brillaron de inmediato.
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Regresa a mi...
FanfictionMeg una joven madre soltera de 19 años con grandes ideas del amor se enamora de Tom Kaulitz un joven mujeriego de 21 años que solo le importa tener sexo con las chicas mas bellas de Alemania, por azares del destino se cruzan en el camino del otro, ¿...
