Estábamos en un hotel, el pueblo era muy pequeño y demaciado hermoso, parecía sacado de un cuento de hadas, estar aquí nos ayudó a mi madre y a mi a encontrarnos la una a la otra. Apesar de que aquí mi padre tenía propiedades y negocios, decidimos pasar inadvertidas, la única que sabía dónde estábamos era Marina y así quería que se mantuviera, veía a mis hijos y mi madre jugar en la piscina mientras yo estaba sentada en uno de los camastros del hotel,
- Mami ven a jugar - dijo Astrid.
- Me encantaría cariño, pero no puedo - respondí, ya que debía seguir guardando reposo.
- ¿Por qué? - pregunto Abel.
- Por qué su madre necesita cuidar a su hermanito, ese que tiene en su vientre - respondió mi madre.
- Es verdad - dijo Astrid muy emocionada, salió de la piscina y corrió hacia mi - Estoy segura que papá Tom estará muy feliz con la llegada de mi hermanita - yo solo le sonreí mientras acariciaba su rostro.
- ¿Por qué dices hermanita? - le pregunté, ella solo elevó sus hombros - ¿Y si es un hermanito? -
- Me gustaría más una hermanita, pero si es otro niño lo voy a amar tanto como a Abel - dijo mi niña - ¿Cuando se lo diremos a papá Tom? Ya lo quiero ver -
- Pronto mi amor, por lo pronto disfruta las vacaciones - le respondí.
Astrid regreso al agua con su abuela y su hermano, yo me recosté un poco sin dejar de verlos, eso fue hasta que mi celular comenzó a sonar,
- Señora Hoffman, ¿Cómo le va? -
- Señor Turner - era mi abogado - De maravilla y espero siga así - dije riendo un poco.
- El motivo de mi llamada es para decirle que ya está su firma en todo lo relacionado con su padre, puede disponer del dinero y propiedades cuando guste - yo no dije nada, ya que no era algo que me entusiasmará mucho.
- Gracias - fue todo lo que se me ocurrió decir.
- También para decirle que me encontré con algo muy interesante en la bolsa - me enderece al escucharlo - Su esposo puso a la venta el 80% de todas sus acciones, lo cual es un riesgo, por qué si una persona compra el contenido completo de ellas, la empresa dejará de ser de los Kaulitz ya que él era el dueño del 90% de la empresa - me quedé en silencio un momento intentando procesar lo que escuchaba.
- ¿Conoce la cifra? - pregunté.
- Si, y si está pensando lo que creo, lo mejor será buscar presta nombres para que no se sepa que es usted - parecía que estábamos en sintonía.
- Encargues de eso por favor, no puedo dejar que el legado del señor Kaulitz quede en manos de cualquier persona solo por qué su nieto no se cree capaz o no quiere hacer responsable - dije molesta, jamás esperé esto de Tom, sin duda fallarle a las personas que confían y creen en el es algo que se le da con facilidad.
- Como usted ordene - dijo el - Cuidese mucho y saludame a su madre -
- De su parte - respondí, terminamos la llamada - Ma - grité, ella me vio - Muchos saludos del señor Turner -
- Ah ok - dijo ella, solté una carcajada, desde hace tiempo me di cuenta que a el le gusta mi madre, pero es imposible que ella le corresponda, amaba mucho al señor Kaulitz y se que cuando esta sola le llora mucho, la verdad es que yo también le lloro, aún no me hago a la idea de que ya no está aquí con nosotros.
Los meses pasaban y para mí fortuna mi embarazo aún no era notorio, aún así usaba ropa holgada, no tan entallada. Mi madre vendió su casa y nos mudamos al centro de la ciudad, la verdad fue una desicion muy difícil para ambas, pero era lo mejor, ya que ahora que seré empresaria, y con el nuevo bebé necesitaré mucho la ayuda de mi mamá.
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Regresa a mi...
FanfictionMeg una joven madre soltera de 19 años con grandes ideas del amor se enamora de Tom Kaulitz un joven mujeriego de 21 años que solo le importa tener sexo con las chicas mas bellas de Alemania, por azares del destino se cruzan en el camino del otro, ¿...
